DICCIONARIO MÉDICO

I: símbolo químico del yodo

La letra I es el símbolo químico del yodo, el elemento de número atómico 53. Un símbolo químico es una abreviatura internacional: una o dos letras que identifican a un elemento en cualquier idioma y dentro de cualquier fórmula. La del yodo procede de la inicial de su nombre latino. El elemento interesa a la medicina por un motivo muy concreto: forma parte de las hormonas tiroideas, y de ahí pasa a la nutrición, a los antisépticos, a los contrastes radiológicos y a la medicina nuclear.

Qué representa el símbolo I

El sistema moderno de símbolos lo ideó el químico sueco Jöns Jacob Berzelius hacia 1814. Su regla era práctica: tomar la inicial del nombre latino de cada elemento y, cuando esa inicial ya estaba ocupada, añadir una segunda letra. Al yodo le tocó la I de iodum, la forma latinizada de su nombre. Ese nombre viene del griego ἰώδης (iṓdēs), "de color violeta", por el vapor púrpura que sueltan sus cristales al calentarse. El farmacéutico Bernard Courtois topó con ese vapor en 1811, mientras trataba con ácido las cenizas de algas marinas, y Joseph Louis Gay-Lussac propuso el nombre dos años después.

Conviene separar la I del yodo de otros usos de la misma letra que aparecen en textos clínicos: en números romanos vale uno, encabeza abreviaturas de inmunología como IgG o IL y, en genética, designa determinados grupos. El símbolo del elemento se escribe siempre en mayúscula, en redonda y sin punto. Nunca lleva tilde.

El yodo en la práctica médica

El aporte de yodo importa porque la glándula tiroides lo necesita para fabricar sus hormonas. La tiroxina (T4) lleva cuatro átomos de yodo; la triyodotironina (T3), tres. Cuando falta durante meses, la glándula se agranda para intentar captar más: es el mecanismo del bocio por carencia, todavía frecuente en zonas con suelos pobres en el elemento.

Las demás aplicaciones nacen de propiedades distintas. Los antisépticos yodados aprovechan su capacidad para inactivar microorganismos. Los medios de contraste yodados absorben los rayos X y hacen visibles los vasos y los órganos en la radiografía y en la tomografía. Los isótopos radiactivos abren un capítulo aparte: el yodo-131 se emplea frente al hipertiroidismo y el cáncer de tiroides, mientras que el yodo-123 sirve para obtener imágenes, ya sea de la propia glándula o de moléculas marcadas con él, como el radioligando IBZM de la neuroimagen. La química y la biología completas del elemento se tratan en la entrada iodo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el símbolo es una I y no una Y, si en español escribimos yodo?

Porque el símbolo no deriva de la ortografía española, sino del nombre científico internacional iodum, tomado a su vez del griego. El español admite las dos grafías, yodo e iodo, pero el símbolo es único y común a todos los idiomas: siempre I.

¿La I del yodo se escribe con punto o con tilde?

No. Los símbolos químicos van sin punto y sin tilde, aunque queden al final de una frase. Se escriben en letra redonda, no en cursiva, y solo la primera letra va en mayúscula.

¿De dónde viene la relación del yodo con el violeta?

Del aspecto de su vapor. Courtois vio en 1811 cómo las cenizas de algas tratadas con ácido desprendían un humo púrpura que se condensaba en cristales oscuros y brillantes. Gay-Lussac bautizó el elemento con la palabra griega que designaba ese color.

Referencias

  1. MedlinePlus (NIH). Yodo en la dieta.
  2. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española: yodo.
  3. Royal Society of Chemistry. Periodic Table: Iodine.
  4. MedlinePlus (NIH). Terapia con yodo radioactivo.

Entradas relacionadas en el diccionario

  • Yodo. El elemento químico: propiedades, fuentes y funciones en el organismo.
  • Tiroides. Glándula que utiliza el yodo para producir sus hormonas.
  • Tiroxina. Hormona tiroidea que incorpora cuatro átomos de yodo en su molécula.
  • Contraste. Sustancia que mejora la visibilidad de las estructuras en las pruebas de imagen.
  • IBZM. Radioligando marcado con yodo-123 empleado en estudios de neuroimagen.

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