DICCIONARIO MÉDICO
Holoprosencefalia
La holoprosencefalia es una malformación congénita del cerebro en la que el prosencéfalo, la vesícula que da origen al cerebro anterior del embrión, no llega a dividirse por completo en dos hemisferios. Es la malformación más frecuente del cerebro anterior humano y su gravedad recorre un abanico muy amplio, desde formas casi imperceptibles hasta otras incompatibles con la vida. La holoprosencefalia designa un espectro de malformaciones del cerebro y de la cara que comparten un mismo origen: el prosencéfalo del embrión no se escinde de forma correcta en un hemisferio derecho y otro izquierdo. El término se construye sobre el griego holos (ὅλος), "entero" o "no dividido", y prosencéfalo (de pro, "delante", y enképhalos, "encéfalo"). La palabra describe con exactitud el hecho anatómico de fondo, porque el cerebro anterior permanece entero, sin el surco que debería separarlo en dos mitades. Entre los días 18 y 28 de gestación, el cerebro anterior debe partirse en dos hemisferios y esbozar estructuras de la línea media, como los bulbos y tractos olfatorios y las vesículas ópticas. Cuando ese proceso se detiene o se completa a medias, aparece la holoprosencefalia. La región de tejido que dirige la división cerebral organiza también la línea media de la cara, de modo que las alteraciones faciales suelen acompañar a las cerebrales. El neuroanatomista William DeMyer resumió esa correspondencia en una frase que se cita desde 1964: la cara predice el cerebro. Conviene situar este fallo respecto a la neurulación, la etapa previa en la que el tubo neural se cierra. La holoprosencefalia no es un problema de ese cierre, sino de lo que viene después: la partición del prosencéfalo ya formado. La clasificación clásica ordena la holoprosencefalia por el grado de separación alcanzado. En la forma alobar, la más grave, no existe división alguna: hay un ventrículo único y los tálamos aparecen fusionados. La variante semilobar muestra una separación parcial, limitada a la porción posterior. En la forma lobar, la más leve, los hemisferios están casi individualizados y el cerebro puede acercarse mucho a la normalidad. A estas tres se sumó más tarde una cuarta, la variante interhemisférica media o sintelencefalia, en la que la fusión se concentra en la zona central del cerebro. Los rasgos de la cara corren en paralelo a la gravedad cerebral. En un extremo se describen la ciclopía (un ojo único en la línea media) y el proboscis, una estructura nasal tubular. En el otro se observan signos sutiles, como el hipotelorismo (ojos demasiado juntos), el labio leporino y el paladar hendido de línea media, o incluso un único incisivo central superior. Algunos de estos rasgos menores pueden presentarse aislados, sin malformación cerebral acompañante, y reciben entonces el nombre de microformas. Los recuentos sitúan su frecuencia en torno a 1 caso por cada 16.000 recién nacidos vivos. La cifra engaña. Entre los embriones la proporción se dispara hasta cerca de 1 de cada 250, porque la mayoría de las gestaciones afectadas no llegan a término. Con todo, sigue siendo la malformación del cerebro anterior más común. El origen es heterogéneo. En una parte de los casos hay una alteración genética, y los genes SHH, ZIC2, SIX3 y TGIF1 concentran la mayoría de las mutaciones identificadas, si bien hoy se acepta que suele intervenir la suma de varias variantes (un modelo oligogénico) más que un único gen defectuoso. En otras ocasiones la malformación acompaña a anomalías cromosómicas, sobre todo a la trisomía 13, que constituye el síndrome de Patau. Se han descrito además factores maternos que elevan el riesgo, como la diabetes pregestacional. En muchos pacientes, pese a todo, no se encuentra una causa concreta. Procede del griego holos, "entero" o "completo". Señala que el prosencéfalo permanece indiviso, en una sola pieza, en lugar de separarse en los dos hemisferios que corresponderían a un desarrollo normal. No. Son cosas distintas, aunque algunos textos antiguos llegaron a confundirlas. La anencefalia es la ausencia de gran parte del cerebro y del cráneo por un defecto del cierre del tubo neural. La holoprosencefalia, en cambio, es un fallo de la división del cerebro anterior, que sí llega a formarse. Entre los días 18 y 28 tras la concepción, cuando el prosencéfalo debería dividirse en dos hemisferios. Tradicionalmente tres, ordenadas de mayor a menor gravedad: alobar, semilobar y lobar. A ellas se añaden la variante interhemisférica media o sintelencefalia y un grupo de microformas con signos faciales mínimos y sin malformación cerebral evidente.Qué es la holoprosencefalia
Cómo se origina durante el desarrollo
Tipos según el grado de división
El espectro facial asociado
Frecuencia y origen
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el prefijo "holo" en holoprosencefalia?
¿Es lo mismo que la anencefalia?
¿En qué momento del desarrollo aparece?
¿Cuántas formas se distinguen?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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