DICCIONARIO MÉDICO

Labio leporino

El labio leporino es una fisura del labio superior con la que un niño nace, consecuencia de que los tejidos que dan forma a la cara no terminan de unirse durante las primeras semanas del embarazo. La terminología anatómica actual prefiere llamarlo fisura labial o labio fisurado. Puede afectar a un solo lado o a los dos, quedarse en una simple muesca del borde rojo del labio o llegar hasta la base de la nariz, y con frecuencia se acompaña de una hendidura del paladar. Figura entre las malformaciones faciales más comunes del recién nacido.

Qué es el labio leporino

Se llama labio leporino a la hendidura del labio superior presente ya en el momento del nacimiento, resultado de un defecto en la formación de la cara durante la vida intrauterina. Pertenece al grupo de las fisuras orofaciales, las malformaciones congénitas que afectan al labio, al paladar o a ambos. La separación va desde una escotadura discreta en el bermellón hasta una apertura completa que asciende hacia el orificio nasal.

El adjetivo viene del latín leporinus, derivado de lepus, leporis (liebre), porque el labio superior hendido recuerda al de ese animal. Es una denominación antigua y muy arraigada en el habla común. La terminología anatómica internacional recomienda desde hace años sustituirla por fisura labial, un término descriptivo que evita la comparación con la liebre. En la consulta y en los textos conviven las dos expresiones.

Cómo se forma la cara y por qué aparece la fisura

Entre la cuarta y la octava semana de gestación, el rostro del embrión se modela a partir de cinco relieves de tejido que crecen, se aproximan y acaban soldándose: la prominencia frontonasal en el centro y dos pares laterales, los procesos maxilares y los mandibulares. El labio superior surge de la unión de los procesos nasales mediales (derivados de la prominencia frontonasal) con los procesos maxilares de cada lado. Ese encuentro se completa hacia la sexta o séptima semana.

Si la fusión falla, del todo o en parte, queda la hendidura. La zona más frágil está justo debajo del orificio nasal, en la línea donde confluyen el proceso nasal medial y el maxilar, lo que explica que la mayoría de las fisuras se sitúen a un lado del filtrum y no en el centro exacto del labio. La fisura mediana (por falta de fusión de los dos procesos nasales mediales entre sí) es rara y obedece a un mecanismo distinto.

Tipos de labio leporino

La fisura se describe por su lado, su profundidad y las estructuras que abarca. Según el lado, puede ser unilateral (la forma más habitual) o bilateral. Según la profundidad, la incompleta respeta un pequeño puente de tejido en lo alto del labio, mientras que la completa alcanza el suelo de la nariz. Y según su extensión, hay fisuras que se limitan al labio y otras que continúan por el reborde alveolar hasta el paladar.

Esa última distinción importa. El labio leporino aislado, la fisura palatina aislada y la combinación de ambas no son la misma entidad: el labio se cierra en el embrión antes que el techo de la boca, de modo que el paladar hendido puede aparecer solo o junto a la fisura del labio. Cuando el defecto llega hasta atrás, incluso la úvula puede quedar dividida.

Frecuencia y factores implicados

Las fisuras orofaciales están entre las malformaciones congénitas más frecuentes: aparecen en torno a uno de cada 700 recién nacidos. La cifra varía bastante con el origen geográfico y la ascendencia, con tasas mayores en poblaciones asiáticas y amerindias y menores en poblaciones de origen africano. El labio leporino, con o sin fisura del paladar, es algo más frecuente en varones.

Su origen es multifactorial. Se combinan una predisposición genética (los antecedentes familiares elevan la probabilidad) con factores ambientales que actúan sobre el embrión justo cuando la cara se está cerrando, entre ellos algunos agentes teratógenos como el tabaco o el déficit de ácido fólico. Rara vez se debe a una única causa aislada.

El labio leporino se corrige con cirugía reparadora. La operación que reconstruye el labio se denomina queiloplastia, y a lo largo del último siglo ha dado origen a soluciones tan reconocidas como la técnica de Millard o el colgajo de Abbe. El desarrollo concreto de cada técnica pertenece a la información clínica y quirúrgica.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama labio leporino?

Porque la liebre tiene el labio superior partido en el centro, y el latín leporinus significa precisamente "de liebre". La imagen se trasladó siglos atrás a la hendidura humana del labio. Hoy muchos especialistas prefieren el término fisura labial, que describe la anomalía sin recurrir a esa comparación animal, considerada poco afortunada.

¿Es lo mismo el labio leporino que el paladar hendido?

No. El labio leporino afecta al labio superior y el paladar hendido al techo de la boca. Pueden darse por separado o juntos, y en ese caso se habla de fisura labiopalatina.

¿En qué momento del embarazo se forma?

El labio superior se construye entre la cuarta y la séptima semana de gestación, cuando los procesos faciales del embrión se fusionan. Si esa unión no se completa en ese intervalo, queda la fisura. Ocurre, por tanto, muy al principio del desarrollo, antes de que muchas mujeres sepan siquiera que están embarazadas.

¿El labio leporino se hereda?

Puede haber un componente hereditario: tener un familiar cercano con una fisura orofacial aumenta la probabilidad. Aun así, la mayoría de los casos surgen sin antecedentes conocidos, por la suma de varios factores genéticos y ambientales.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Labio leporino y paladar hendido. MedlinePlus, enciclopedia médica en español. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001051.htm
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Labio leporino y paladar hendido (tema de salud). MedlinePlus en español. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/cleftlipandpalate.html
  3. Cantín M, Suazo Galdames I. Labio leporino en la terminología biomédica. Revista Médica de Chile. 2011;139(2):274-275. Disponible en: https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-98872011000200019
  4. Cerda J, y cols. Fisura labio palatina. Revisión de la literatura. International Journal of Morphology. 2022;40(2). Disponible en: https://intjmorphol.com/wp-content/uploads/2022/12/Art_07_406_2022.pdf

Entradas relacionadas

  • Labio. Repliegue que delimita la boca y otros orificios del cuerpo.
  • Paladar hendido. Fisura congénita del techo de la boca, que puede acompañar al labio leporino.
  • Fisura palatina. Hendidura del paladar por falta de fusión de las láminas palatinas.
  • Queiloplastia. Cirugía de reconstrucción del labio, base de la corrección del labio leporino.
  • Queilorrafia. Sutura quirúrgica de una herida o fisura del labio.
  • Técnica de Millard. Método clásico de rotación y avance para reparar la fisura labial.
  • Colgajo de Abbe. Colgajo del labio inferior empleado para reconstruir el superior.
  • Filtrum. Surco vertical del labio superior, referencia anatómica de la fisura.
  • Agente teratógeno. Factor capaz de provocar malformaciones durante el desarrollo embrionario.

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