DICCIONARIO MÉDICO
Hapteno
Un hapteno es una molécula de bajo peso molecular que, por sí sola, puede ser reconocida por un anticuerpo pero es incapaz de desencadenar una respuesta inmunitaria adaptativa. Solo cuando se une covalentemente a una proteína transportadora —denominada carrier— adquiere capacidad inmunogénica. El término fue acuñado por Karl Landsteiner en la década de 1920 a partir del griego ἅπτειν (háptein), "atar, sujetar", aludiendo a la capacidad de estas moléculas para unirse al anticuerpo pese a no poder provocar su formación por sí solas. Landsteiner demostró el concepto acoplando compuestos químicos simples —nitrofenoles, arsanilatos— a proteínas séricas y observando que los anticuerpos resultantes reconocían específicamente al compuesto pequeño, no a la proteína portadora. La explicación radica en el tamaño. Para activar a un linfocito T cooperador —paso necesario para que los linfocitos B produzcan anticuerpos de alta afinidad— hace falta una molécula lo bastante grande como para ser procesada y presentada en el contexto de las moléculas de histocompatibilidad. Un hapteno libre, con un peso molecular típico inferior a 1.000 daltons, no cumple ese requisito. Pero al conjugarse con una proteína, el complejo hapteno-carrier sí lo cumple, y el sistema inmunitario genera anticuerpos dirigidos al hapteno, al carrier y, en ocasiones, a la unión entre ambos. Muchos fármacos actúan como haptenos en las reacciones adversas inmunomediadas. La penicilina, por ejemplo, es una molécula pequeña que se une a proteínas plasmáticas y tisulares formando conjugados que el sistema inmunitario puede reconocer como extraños. En individuos sensibilizados, la reexposición desencadena reacciones que van desde la urticaria hasta la anafilaxia (hipersensibilidad de tipo I). La dermatitis alérgica de contacto sigue un mecanismo análogo: metales como el níquel o el cromo, conservantes como el formaldehído y fragancias sintéticas penetran en la epidermis, se conjugan con proteínas locales y el complejo resultante activa linfocitos T específicos, produciendo una reacción de hipersensibilidad de tipo IV retardada. Sí, en el sentido estricto de que un anticuerpo puede reconocerlo (antigenicidad). Pero no es un inmunógeno completo: por sí solo no activa la respuesta adaptativa. Para distinguirlo del antígeno pleno se dice que tiene antigenicidad sin inmunogenicidad. Del griego ἅπτειν, "atar" o "sujetar". Landsteiner eligió el término para subrayar que el hapteno se "sujeta" al anticuerpo pero no basta para generarlo. No todos, pero muchos fármacos de bajo peso molecular tienen esa capacidad potencial. Que se produzca una respuesta inmunitaria depende de la facilidad con que se conjuguen a proteínas del huésped y de la predisposición genética del individuo. Si desea profundizar en conceptos asociados al hapteno, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un hapteno
Importancia clínica: alergia a fármacos y dermatitis de contacto
Preguntas frecuentes
¿Un hapteno es un antígeno?
¿De dónde viene la palabra?
¿Todos los fármacos pueden actuar como haptenos?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
© Clínica Universidad de Navarra 2026