DICCIONARIO MÉDICO
Glioma nasal
El glioma nasal es una masa congénita compuesta por tejido glial maduro desplazado a la región nasal durante el desarrollo embrionario. Pese a su nombre, no se trata de un tumor verdadero ni posee potencial maligno: es una malformación, y la denominación actual más precisa es heterotopia glial nasal. Durante las primeras semanas del desarrollo fetal, una porción de tejido nervioso que normalmente quedaría dentro del cráneo se desplaza hacia la región nasal y pierde su conexión con el encéfalo. Ese fragmento, compuesto sobre todo por astrocitos y fibras neurogliales embebidos en un estroma fibrovascular, permanece en su ubicación ectópica y da lugar a una masa firme, habitualmente visible al nacimiento o poco después. No crece de forma autónoma ni infiltra los tejidos vecinos, lo que lo separa de cualquier glioma genuino. El término "glioma nasal" es un accidente histórico. Cuando se describieron las primeras masas nasales formadas por tejido glial, se interpretaron como tumores y recibieron esa denominación. Con el tiempo quedó claro que carecían de actividad mitótica relevante y de las características propias de una neoplasia, pero el nombre ya se había asentado. La literatura actual prefiere "heterotopia glial nasal", que refleja mejor su naturaleza: tejido nervioso en una localización que no le corresponde. Se acepta que el glioma nasal representa un encefalocele que ha perdido su conexión con la cavidad intracraneal. En el encefalocele, el tejido cerebral protruye a través de un defecto óseo pero mantiene continuidad con el encéfalo; en el glioma nasal, esa continuidad se ha interrumpido. Ambas entidades comparten, por tanto, un mismo mecanismo embrionario (un cierre incompleto del tubo neural en la región frontal), pero se diferencian en un punto clave: la presencia o ausencia de comunicación con el interior del cráneo. Aproximadamente el 60 % de los casos son extranasales y se presentan como un nódulo subcutáneo firme en el dorso o la raíz de la nariz. En torno al 30 % son intranasales, dentro de la cavidad nasal. El 10 % restante combina ambas localizaciones. Las masas congénitas de la línea media nasal tienen una incidencia de aproximadamente 1 por cada 20 000 a 40 000 nacidos vivos. De ellas, la heterotopia glial representa alrededor del 5 %. Es algo más frecuente en varones, con una proporción de 3 a 2 respecto a las mujeres. La gran mayoría se identifica durante la lactancia o la primera infancia; los casos que pasan inadvertidos hasta la edad adulta son excepcionales y constituyen menos del 10 % de las series publicadas. El diagnóstico diferencial incluye tres entidades principales. El encefalocele mantiene comunicación con el espacio intracraneal, puede aumentar de volumen con el esfuerzo o el llanto y en ocasiones es pulsátil; ninguno de esos rasgos aparece en el glioma nasal, que es firme, no pulsátil y no se modifica con la maniobra de Valsalva. El quiste dermoide nasal contiene anejos cutáneos (folículos pilosos, glándulas sebáceas) y su composición histológica es distinta. El hemangioma infantil es una proliferación vascular con un patrón de crecimiento y regresión muy diferente al del glioma nasal. Conviene insistir en que el glioma nasal no tiene relación alguna con los gliomas del sistema nervioso central ni con el glioma del nervio óptico. Comparten la raíz "glioma" en el nombre, pero la naturaleza de cada uno es radicalmente diferente: uno es una malformación congénita sin potencial neoplásico; los otros son tumores verdaderos del tejido nervioso. No. Es tejido glial maduro que ha quedado fuera del cráneo durante el desarrollo embrionario. No tiene actividad proliferativa autónoma ni potencial maligno. El nombre induce a error, y por eso la literatura actual prefiere llamarlo heterotopia glial nasal. Comparten el mismo origen embrionario, pero el encefalocele mantiene una conexión con el interior del cráneo y el glioma nasal no. Esa distinción tiene importancia práctica, porque la presencia de comunicación intracraneal condiciona el abordaje de la lesión. La mayoría de los casos se detecta al nacimiento o en los primeros meses de vida. Excepcionalmente puede pasar inadvertido y diagnosticarse en la edad adulta, pero es poco habitual: menos del 10 % de los casos publicados corresponden a adultos. Si desea profundizar en conceptos asociados al glioma nasal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el glioma nasal
Origen embrionario y localización
Frecuencia
Diferenciación con el encefalocele y otras masas nasales congénitas
Preguntas frecuentes
¿Es un tumor el glioma nasal?
¿Cuál es la diferencia con un encefalocele?
¿Aparece solo en recién nacidos?
Referencias
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