DICCIONARIO MÉDICO
Giba
Giba es una voz de origen latino que designa la prominencia anómala de la espalda causada por un aumento patológico de la curvatura de la columna vertebral torácica. La RAE la registra como sinónimo de joroba, corcova y chepa, y el término médico equivalente es cifosis. Por analogía, se emplea también en cirugía nasal para designar la prominencia osteocartilaginosa del dorso de la nariz. "Giba" procede directamente del latín gibba, "joroba, protuberancia dorsal". Es una voz culta que convive en español con tres sinónimos populares —joroba (del árabe hispánico ḥadúbba), corcova y chepa— y con el helenismo técnico cifosis (del griego κύφωσις, kýphōsis, "curvatura hacia delante"). De gibba derivan también "giboso" (que tiene giba), "gibosidad" (la condición de tenerla) y el verbo coloquial "gibar" (fastidiar, molestar), que revela el sentido figurado que la deformidad adquirió en el habla popular: la giba como carga, estorbo o incomodidad. En su acepción médica principal, la giba designa la deformidad visible de la espalda que se produce cuando la curvatura anteroposterior de la columna torácica excede los valores fisiológicos normales (por encima de 45-50 grados). Las causas son las mismas que las de la cifosis patológica: la mala postura mantenida (cifosis postural), el acuñamiento vertebral de la enfermedad de Scheuermann, las fracturas osteoporóticas en personas mayores, las malformaciones congénitas y las lesiones vertebrales de origen infeccioso como la enfermedad de Pott. Todo lo que se desarrolla en la entrada joroba se aplica igualmente a la giba vertebral. En la cirugía nasal, "giba" se emplea para designar la prominencia del dorso de la nariz, formada por hueso, cartílago o ambos, que confiere al perfil un aspecto convexo o aquilino. Esta acepción no procede de la nosología clásica sino de la analogía morfológica: la protuberancia nasal recuerda, en miniatura, la gibosidad dorsal. Es frecuente encontrar "giba nasal" o "giba osteocartilaginosa" en el vocabulario de la rinoplastia, pero conviene no perder de vista que la acepción primaria del término —y la que recoge la RAE como primera— es la vertebral. Ni la giba vertebral ni la giba nasal deben confundirse con la llamada "joroba de búfalo" (buffalo hump), que es un depósito de tejido graso en la región cervicotorácica sin deformidad ósea subyacente. Aunque coloquialmente se habla de "giba" o "joroba" para referirse a ella, su mecanismo es metabólico (exceso de cortisol, lipodistrofia), no esquelético, y su abordaje es diferente. La distinción se desarrolla con más detalle en la entrada joroba. Del latín gibba, "joroba, protuberancia dorsal". Es la voz culta latina para el mismo concepto que el árabe hispánico ḥadúbba (joroba) y el griego κύφωσις (cifosis). De ella derivan giboso, gibosidad y el coloquial gibar. Sí, en su acepción vertebral. La RAE las registra como sinónimos junto con corcova y chepa. La diferencia es el origen: giba viene del latín y joroba del árabe. Ambas designan la prominencia dorsal causada por un aumento patológico de la curvatura torácica de la columna. Es una acepción secundaria por analogía morfológica. Designa la prominencia osteocartilaginosa del dorso de la nariz. Se usa sobre todo en el contexto de la rinoplastia. No tiene relación con la cifosis vertebral. Si desea profundizar en conceptos asociados a la giba, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la giba
Giba nasal: una acepción secundaria por analogía
Diferenciación con la joroba de búfalo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «giba»?
¿Es lo mismo giba que joroba?
¿Y la giba nasal?
Referencias
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