DICCIONARIO MÉDICO
Giba
Giba es un cultismo latino que designa la prominencia anómala del dorso producida por un aumento patológico de la curvatura de la columna vertebral torácica. En el uso médico actual equivale a cifosis patológica, y la RAE la registra como sinónimo de joroba, corcova y chepa. Por extensión anatómica, el término se emplea también en rinología para referirse a la prominencia osteocartilaginosa del dorso nasal. "Giba" procede del latín gibba, que significaba "joroba, protuberancia dorsal". En latín coexistían la forma femenina gibba (la prominencia) y la masculina o adjetival gibbus (encorvado, jorobado). Corominas documenta que en el Siglo de Oro la familia léxica ya estaba asentada: giboso aparece antes que giba, y es posible que el sustantivo se formara por derivación retrógrada a partir del adjetivo, siguiendo el modelo de joroba y corcova. El propósito inicial de adoptar el latinismo fue, según este autor, disponer de un eufemismo que evitara expresiones percibidas como humillantes para el afectado. De gibba derivan en español giboso (que tiene giba), gibosidad (la condición de tenerla) y el verbo coloquial gibar (fastidiar, molestar), cuyo sentido figurado nació de la acepción secundaria que la propia RAE recoge: "molestia, incomodidad". En catalán la raíz dio gep y gepa; en portugués, geba y gebo. En su sentido vertebral, giba y joroba son equivalentes: ambas describen la deformidad visible que resulta cuando la cifosis torácica supera los valores fisiológicos (convencionalmente, por encima de 40-45 grados Cobb). Las causas que la producen son las mismas que las de la cifosis patológica: osteoporosis con aplastamiento vertebral, enfermedad de Scheuermann, espondilitis, secuelas de tuberculosis vertebral (mal de Pott), malformaciones congénitas o parálisis de la musculatura extensora del tronco. Conviene no confundir la giba vertebral con la llamada "giba de búfalo" o "almohadilla grasa dorsocervical". Esta última consiste en un depósito de tejido adiposo en la región cervicotorácica posterior y aparece en contextos metabólicos (síndrome de Cushing, lipodistrofia asociada a ciertos fármacos antirretrovirales). Su origen no es esquelético sino metabólico, de modo que ni su mecanismo ni su abordaje guardan relación con la cifosis. En rinología, giba designa el resalte óseo o cartilaginoso que se proyecta en el perfil del dorso nasal. Es un hallazgo frecuente y no patológico en sí mismo, pero constituye uno de los motivos más habituales de consulta en rinoplastia. En su acepción vertebral, sí. La diferencia es el origen de cada palabra: giba viene del latín gibba; joroba, del árabe hispánico ḥadúbba. La RAE las registra como sinónimas junto con corcova y chepa. El término técnico que usan los profesionales sanitarios es cifosis. Es la prominencia osteocartilaginosa que sobresale en el perfil del dorso de la nariz. Se llama así por analogía con la protuberancia dorsal de la espalda. No tiene relación con la columna vertebral ni con la cifosis. Estrictamente, no. Se trata de un depósito de grasa en la zona cervicotorácica, no de una deformidad ósea. Aparece en trastornos como el síndrome de Cushing o en la lipodistrofia inducida por ciertos medicamentos. El abordaje es el de la causa metabólica subyacente, no el de una alteración de la columna. Si desea profundizar en conceptos asociados a la giba, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Origen y familia léxica
Acepciones médicas
Preguntas frecuentes
¿Giba y joroba significan lo mismo?
¿Qué es la giba nasal?
¿La "giba de búfalo" es una giba en sentido médico?
Referencias
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