DICCIONARIO MÉDICO

Fusobacterium necrophorum

Fusobacterium necrophorum es una bacteria anaerobia gramnegativa del género Fusobacterium, conocida en medicina humana como el agente principal del síndrome de Lemierre y en veterinaria como causa de numerosas infecciones necrosantes del ganado. Es la especie más virulenta de su género y una de las pocas bacterias anaerobias sin esporas capaces de enfermar por sí solas a personas jóvenes y sanas. Su historia empezó en los establos: se describió en terneros antes que en personas.

Fusobacterium necrophorum

Nombres antiguos: Bacillus necrophorus, Sphaerophorus necrophorus

Tipo: bacteria

Morfología: bacilo gramnegativo muy pleomorfo, anaerobio estricto, indol positivo y catalasa negativo

Transmisión: no bien aclarada; se barajan el contacto con animales y la transmisión entre personas

Reservorio: animal (tubo digestivo del ganado) y humano (orofaringe)

Patogenicidad: primario y oportunista

Enfermedades: síndrome de Lemierre, faringitis, absceso pulmonar

Qué es Fusobacterium necrophorum

Se trata de una especie del género Fusobacterium, formado por bacilos gramnegativos que solo crecen sin oxígeno. El epíteto viene del griego: nekrós (νεκρός), muerto, y phoréō (φορέω), llevar. Literalmente sería «portador de muerte», aunque el sentido que quisieron darle quienes lo bautizaron es más técnico y más exacto, «productor de necrosis», por el tejido muerto y maloliente que deja a su paso.

Fue la veterinaria la que lo vio primero. En 1884, Loeffler identificó en lesiones de difteria del ternero un bacilo fino, gramnegativo y con formas filamentosas, situado justo en el límite entre el tejido sano y el necrótico; al inocularlo en ratones reprodujo lesiones purulentas y fétidas con el mismo bacilo, aunque no consiguió mantenerlo en cultivo. C. Flügge le dio en 1886 el nombre de Bacillus necrophorus, y B. Bang lo cultivó en 1890 a partir de abscesos hepáticos de ganado vacuno.

Nombres, subespecies y clasificación

Pocas bacterias han cambiado tanto de género. Tras Bacillus, la literatura lo trató como Actinomyces necrophorus y más tarde como Sphaerophorus necrophorus, hasta que Moore y Holdeman lo trasladaron en 1969 a Fusobacterium, combinación que es la vigente y la recomendada para uso médico.

En 1991, Shinjo y colaboradores dividieron la especie en dos subespecies que correspondían a los antiguos biotipos A y B. F. necrophorum subsp. necrophorum es más virulenta, produce más leucotoxina y hemaglutinina y predomina en las infecciones del ganado. F. necrophorum subsp. funduliforme, descrita originalmente por Hallé en 1898, es la que suele aislarse en las infecciones humanas. La LPSN registra hoy ambas subespecies como sinónimos de la especie, de modo que la distinción ha perdido rango formal, pero la bibliografía clínica y veterinaria la sigue usando porque separa bien dos ecologías distintas.

Cómo se identifica y qué la hace virulenta

Al microscopio desconcierta: una misma muestra puede mostrar cocobacilos cortos, bastones y filamentos largos, a veces con zonas engrosadas. Es anaerobio estricto, da positiva la prueba del indol y negativa la de la catalasa, y como el resto del género produce ácido butírico, responsable del olor desagradable de sus cultivos. Crece despacio. En los hemocultivos suele necesitar unos tres días para hacerse visible.

Su agresividad se apoya en varias moléculas. La más estudiada es una leucotoxina de gran tamaño (unos 336 kilodaltons) que destruye los neutrófilos de rumiantes y de seres humanos, pero no los de cerdos ni conejos (con los de caballo su efecto es solo moderado). A ella se suman un lipopolisacárido de pared con fuerte actividad endotóxica, hemolisinas, una hemaglutinina y la capacidad de agregar plaquetas. Este último rasgo interesa en medicina humana porque ofrece una explicación plausible a la tendencia de la bacteria a formar trombos infectados dentro de las venas.

Dónde vive y cómo se transmite

Los animales la albergan de forma habitual en el tubo digestivo, en especial en el rumen del ganado vacuno. En las personas se ha encontrado en la orofaringe, el intestino y el aparato genital. Hasta aquí, nada fuera de lo común en una fusobacteria. Lo que la distingue es que, según la revisión de referencia sobre la especie, publicada por Terry Riordan en 2007, la infección humana parece adquirirse con frecuencia desde fuera, y no solo a partir de la flora propia; la fuente sigue sin aclararse, y entre las hipótesis figuran el contacto con animales y el contagio entre personas.

Qué enfermedades produce

En el ser humano, su manifestación grave más frecuente es el síndrome de Lemierre, en el que una infección de garganta se extiende a la vena yugular interna y disemina émbolos sépticos. También se ha implicado en amigdalitis persistentes o recurrentes que no llegan a diseminarse, en abscesos a distancia y en infecciones del oído. En personas de edad avanzada aparece además en infecciones diseminadas que parten de focos de la mitad inferior del cuerpo, a menudo en pacientes con cánceres abdominales o urogenitales. Se ha aislado incluso de lesiones de noma, la gangrena orofacial que afecta sobre todo a niños desnutridos del África subsahariana.

La veterinaria agrupa su amplio repertorio bajo el nombre genérico de necrobacilosis. El absceso hepático del ganado vacuno es su infección más común, seguido de la podredumbre del pie en bovinos y ovinos, la difteria de los terneros (una laringitis necrosante) y la mastitis. En la fauna salvaje se ha descrito en abscesos mandibulares de antílopes y marsupiales.

Diferencias con Fusobacterium nucleatum

Las dos especies se confunden con facilidad porque comparten género, anaerobiosis y hábitat bucal. Fusobacterium nucleatum es mucho más frecuente en las muestras clínicas; F. necrophorum se aísla menos, pero con frecuencia es el único microorganismo presente y causa cuadros más graves en gente joven. Al microscopio, el bacilo largo y afilado de la primera contrasta con el polimorfismo de la segunda. En el laboratorio, F. necrophorum produce lipasa y F. nucleatum no.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa necrophorum?

Productor de necrosis. Une el griego nekrós, muerto, y phoréō, llevar. El nombre lo fijó Flügge en 1886, cuando la bacteria solo se conocía por las lesiones necróticas que causaba en animales.

¿Por qué es tan conocido en veterinaria?

Porque es mucho más frecuente e importante como patógeno animal que humano. El absceso hepático del ganado vacuno de engorde y la podredumbre del pie, principal causa de cojera en el vacuno, tienen un peso económico considerable, y buena parte de lo que se sabe sobre su leucotoxina procede de la investigación veterinaria.

¿Necrobacilosis y síndrome de Lemierre son lo mismo?

No. Necrobacilosis designa cualquier infección causada por esta bacteria, en animales o en personas. El síndrome de Lemierre es solo una de sus formas humanas, la más característica.

¿Forma parte de la flora normal?

Depende del hospedador. En el ganado, sí: vive de forma habitual en el rumen. En el ser humano la cuestión está abierta, porque se ha detectado en la faringe de personas sanas y, al mismo tiempo, varios datos sugieren que muchas infecciones proceden de fuera.

Referencias

  1. LPSN (Leibniz Institute DSMZ). Fusobacterium necrophorum (Flügge 1886) Moore and Holdeman 1969.
  2. Riordan T. Human infection with Fusobacterium necrophorum (Necrobacillosis), with a focus on Lemierre's syndrome. Clin Microbiol Rev. 2007;20(4):622-659. Clinical Microbiology Reviews.
  3. Fusobacterium necrophorum infections in animals: pathogenesis and pathogenic mechanisms. 2005. ScienceDirect.
  4. PathologyOutlines. Fusobacterium necrophorum.
  5. Manual MSD, versión para profesionales. Infecciones anaerobias mixtas.

Entradas relacionadas

  • Fusobacterium. Género de bacilos anaerobios fusiformes al que pertenece la especie.
  • Síndrome de Lemierre. Tromboflebitis séptica de la yugular, su enfermedad humana más característica.
  • Fusobacterium nucleatum. Especie hermana, más frecuente y menos virulenta.
  • Leucotoxina. Toxina que destruye leucocitos, principal factor de virulencia de la bacteria.
  • Necrosis. Muerte del tejido, el rasgo que dio nombre a la especie.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026