DICCIONARIO MÉDICO
Fractura de Monteggia
La fractura de Monteggia es una fractura del tercio proximal del cúbito acompañada de luxación de la cabeza del radio. Se trata de una lesión combinada del antebrazo que asocia rotura ósea e inestabilidad articular, y que requiere la evaluación conjunta de ambos componentes para evitar secuelas funcionales graves. El nombre rinde homenaje al cirujano italiano Giovanni Battista Monteggia (1762-1815), quien describió esta lesión en 1814 en su obra Istituzioni Chirurgiche. Monteggia, nacido en Laveno, a orillas del Lago Mayor, ejerció como profesor de cirugía en el Ospedale Maggiore de Milán y dejó numerosas contribuciones a la patología del aparato locomotor. Su descripción original recogía la rotura del tercio superior del cúbito con una luxación anterior del radio, observada tras un golpe directo con un bastón: "la percossa di un bastone ruppe il cubito al terzo superiore e slogò il raggio al lato opposto". En 1814, sin ayuda de la radiografía (que no existiría hasta 1895), Monteggia reconoció el patrón lesional basándose solo en la exploración física y en la disección anatómica. Su mérito fue identificar que la fractura cubital y la luxación del radio no eran dos lesiones independientes, sino un conjunto inseparable. El radio y el cúbito forman una unidad funcional ligada por la membrana interósea, el ligamento anular y las articulaciones radiocubitales proximal y distal. Cuando una fuerza fractura el cúbito y acorta su longitud, la energía restante se transmite a lo largo de la membrana interósea hasta la articulación radiocubital proximal, donde la cabeza del radio pierde su contención y se luxa. El golpe directo sobre la cara dorsal del antebrazo en posición defensiva (la llamada "fractura del chico malo") constituye el mecanismo clásico, aunque la caída con apoyo de la mano extendida y el antebrazo en hiperpronación produce un resultado biomecánicamente equivalente. Representa menos del 5 % de las fracturas del antebrazo. Su frecuencia es comparable en adultos y en niños, si bien la evolución y el abordaje difieren según la edad. El ortopedista uruguayo José Luis Bado (1903-1977) publicó en 1967 una clasificación que sigue vigente y que amplió el concepto original de Monteggia a cualquier combinación de fractura cubital con luxación de la cabeza del radio, independientemente de la dirección del desplazamiento. Bado distinguió cuatro tipos según la dirección de la luxación radial y la angulación de la fractura cubital. El tipo I, con luxación anterior y angulación anterior del cúbito, es el más frecuente y se corresponde con la descripción original; acumula cerca del 60 % de los casos. El tipo II, con luxación posterior, supone aproximadamente un 15 %. Los tipos III (luxación lateral) y IV (luxación anterior asociada a fractura de ambos huesos del antebrazo) son menos habituales. Bado introdujo, además, el concepto de "lesiones equivalentes de Monteggia", variantes en las que el patrón de fractura-luxación del antebrazo comparte el mismo mecanismo pero se manifiesta con combinaciones anatómicas atípicas. La fractura de Galeazzi se considera la imagen inversa: en ella se rompe la diáfisis del radio en su tercio distal y se luxa la articulación radiocubital distal en la muñeca. Ambas lesiones ilustran un principio común de la traumatología del antebrazo: cuando uno de los dos huesos se fractura con acortamiento, la articulación del extremo opuesto pierde su estabilidad. La confusión entre ambas sigue siendo una causa documentada de errores diagnósticos en urgencias. Porque el mecanismo clásico que la produce es el golpe directo con un palo o bastón sobre el antebrazo levantado en posición de defensa, un gesto habitual en peleas callejeras o agresiones. El nombre coloquial se acuñó en la literatura anglosajona y ha perdurado en los textos de traumatología. Sí. Ambas expresiones designan la misma lesión. El término "fractura-luxación" resulta más preciso porque explicita los dos componentes de la lesión (la rotura ósea y la pérdida de relación articular), pero en la práctica clínica se emplean como sinónimos. Con más frecuencia de lo deseable. La fractura cubital es evidente en la radiografía, pero la luxación de la cabeza del radio puede ser sutil, sobre todo si se reduce espontáneamente antes de obtener las imágenes. Por eso la regla clásica aconseja que ante cualquier fractura aislada del cúbito se soliciten siempre radiografías que incluyan el codo completo.Qué es la fractura de Monteggia
Anatomía funcional del antebrazo y mecanismo lesional
Clasificación de Bado
Diferenciación con la fractura de Galeazzi
Preguntas frecuentes
¿Por qué se la llamaba "fractura del chico malo"?
¿Es la fractura de Monteggia lo mismo que la fractura-luxación de Monteggia?
¿Puede pasar inadvertida?
Referencias
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