DICCIONARIO MÉDICO
Fractura o signo de Galeazzi
La fractura de Galeazzi es una lesión traumática del antebrazo que combina la rotura de la diáfisis del radio en su tercio distal con la luxación o subluxación de la articulación radiocubital distal (ARCD). Su carácter inestable y la necesidad habitual de corrección quirúrgica justifican que también se la conozca como fracture of necessity en la literatura anglosajona. El nombre rinde homenaje al cirujano ortopédico italiano Riccardo Galeazzi (1866-1952), profesor del Istituto Ortopedico Rizzoli de Milán, quien en 1934 presentó ante la Società Lombarda di Chirurgia una serie de 18 pacientes con esta combinación lesional. Galeazzi fue el primero en reconocer la conexión entre la fractura radial y la inestabilidad del extremo distal del cúbito, y en insistir en que ambos componentes debían abordarse de forma conjunta. El patrón, sin embargo, había sido observado más de un siglo antes: Sir Astley Cooper lo describió ya en 1822, dentro de su Treatise on Dislocations, and on Fractures of the Joints, aunque sin otorgarle entidad propia ni proponer un abordaje específico. Desde el punto de vista anatómico, radio y cúbito forman un par mecánico unido en sus extremos proximal y distal por las articulaciones radiocubitales, y a lo largo de su diáfisis por la membrana interósea. Esa solidaridad estructural explica un principio que los traumatólogos repiten con frecuencia: cuando uno de los dos huesos se fractura de forma aislada, la energía del traumatismo se transmite necesariamente al otro extremo del sistema, y es habitual que aparezca una luxación articular asociada. En la fractura de Galeazzi el punto de rotura se sitúa en el tercio medio o distal del radio, y la disrupción articular afecta a la radiocubital distal, con desgarro del complejo fibrocartilaginoso triangular (CFCT) y, con frecuencia, avulsión de la estiloides cubital. El mecanismo habitual es una caída sobre la mano extendida con el antebrazo en pronación, lo que genera una carga axial combinada con torsión. La posición del antebrazo en el momento del impacto determina la angulación del trazo de fractura y la dirección de la luxación cubital, que puede ser dorsal (la más frecuente) o palmar. Las fracturas de Galeazzi representan aproximadamente el 7 % de las fracturas del antebrazo en adultos, y alrededor del 3 % en niños, población en la que el comportamiento biomecánico del periostio y las fisis modifica el patrón lesional. Existen variantes reconocidas. La más citada es la llamada fractura de Galeazzi inversa (o equivalente de Galeazzi), en la que la rotura afecta a la diáfisis cubital distal con luxación de la ARCD, un patrón simétrico pero mucho menos habitual. Se han descrito también lesiones equivalentes en la población pediátrica, donde la fractura radial puede asociarse a una separación epifisaria del cúbito distal en lugar de a una luxación articular franca. Conviene situar la fractura de Galeazzi dentro de la familia de fracturas-luxación del antebrazo. Su contrapartida proximal es la fractura de Monteggia, descrita por Giovanni Battista Monteggia en 1814, en la que la rotura se localiza en el tercio proximal del cúbito y la luxación afecta a la cabeza del radio. La simetría conceptual entre ambas ha llevado a que la fractura de Galeazzi se denomine en ocasiones «fractura de Monteggia inversa». Otros epónimos menos difundidos para el mismo patrón son fractura de Piedmont (por la Piedmont Orthopaedic Society, donde Hughston comunicó en 1957 los malos resultados del tratamiento conservador) y fractura de Darrach-Hughston-Milch. No es solo una cuestión de nomenclatura. El reconocimiento de que la lesión del radio y la inestabilidad articular forman una unidad inseparable fue la contribución principal de Galeazzi, y lo que convierte a esta fractura en un ejemplo clásico de la interdependencia biomecánica entre los huesos del antebrazo. Cooper identificó el patrón en 1822, pero su descripción fue incidental y quedó diluida en un tratado extenso. Riccardo Galeazzi, más de un siglo después, reunió 18 casos, analizó el mecanismo y subrayó la necesidad de abordar ambos componentes de la lesión. La comunidad ortopédica asoció el epónimo a quien sistematizó el concepto, no a quien lo mencionó por primera vez. No. La fractura de Monteggia afecta al cúbito proximal y se acompaña de luxación de la cabeza del radio, mientras que la de Galeazzi afecta al radio distal con luxación cubital distal. Son lesiones «espejo» en cuanto a la estructura del antebrazo. Cerca del 7 % de las fracturas del antebrazo en el adulto corresponden a este patrón. En la infancia la proporción baja al 3 %, en parte porque la elasticidad del periostio pediátrico absorbe energía y modifica el tipo de rotura. El complejo fibrocartilaginoso triangular (CFCT), principal estabilizador de la articulación radiocubital distal, se desgarra en la mayoría de los casos. También puede producirse avulsión de la apófisis estiloides del cúbito, y la membrana interósea puede sufrir lesiones parciales que contribuyen a la inestabilidad.Qué es la fractura de Galeazzi
Mecanismo de producción y variantes
Relación con otros epónimos del antebrazo
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama fractura de Galeazzi si Astley Cooper la describió primero?
¿Es lo mismo que una fractura de Monteggia?
¿Con qué frecuencia se produce esta lesión?
¿Qué estructura se daña junto con el hueso?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026