DICCIONARIO MÉDICO
Osteosíntesis
La osteosíntesis es la técnica quirúrgica que reduce y fija los fragmentos de un hueso fracturado mediante implantes metálicos (placas, tornillos, clavos o alambres) hasta que consolidan. El cirujano belga Albin Lambotte acuñó el término en 1907, en una época sin antibióticos y con instrumental todavía rudimentario. Hoy es uno de los procedimientos más habituales de la traumatología, y su elección depende del tipo de fractura, su localización y el principio mecánico que se busca aplicar. El término procede del griego ὀστέον (ostéon), "hueso", y σύνθεσις (sýnthesis), "composición" o "combinación de elementos". Lambotte la definió, en su tratado sobre el tratamiento operatorio de las fracturas, como el acto quirúrgico de reducir y fijar una fractura con implantes metálicos internos hasta su curación. La palabra, en rigor, no distingue entre fijación interna y externa. En la práctica actual, sin embargo, suele reservarse para los implantes colocados bajo la piel, mientras que los dispositivos que atraviesan el hueso pero permanecen anclados a un armazón exterior se agrupan bajo el término más amplio de fijación externa. No debe confundirse con la inmovilización convencional. Un yeso o una férula sujetan el segmento lesionado desde fuera, sin tocar el hueso; la osteosíntesis, interna o externa, actúa directamente sobre el fragmento óseo. Tampoco equivale a la tracción esquelética, en la que unas agujas transfixian el hueso solo para aplicar una fuerza de tiro, sin fijar la fractura de forma definitiva. Lambotte fue el primero en sistematizar el procedimiento, pero también el primero en señalar sus límites: la falta de instrumental de precisión y el riesgo de infección, sin antibióticos disponibles, convertían cada intervención en una apuesta arriesgada. En 1939, el alemán Gerhard Küntscher introdujo el clavo intramedular, pensado para combatir lo que él mismo llamó la "enfermedad de la fractura": las complicaciones de la inmovilización prolongada, más que las de la lesión ósea en sí. Diez años después, Robert Danis propuso comprimir los fragmentos con placa y tornillos para lograr una consolidación directa, sin el callo óseo visible en la radiografía; por eso se le considera el padre de la osteosíntesis moderna. En 1952, Gavriil Ilizarov desarrolló en paralelo el fijador circular externo, capaz no solo de estabilizar una fractura sino también de alargar hueso mediante distracción progresiva. Estas líneas de trabajo convergieron en 1958, cuando Maurice Müller, Martin Allgöwer, Robert Schneider y Hans Willenegger fundaron en Suiza la AO (Arbeitsgemeinschaft für Osteosynthesefragen), que sistematizó implantes, instrumental y principios biomecánicos en un cuerpo doctrinal todavía vigente. La osteosíntesis interna emplea dispositivos en contacto directo con el hueso: placas atornilladas a la cortical, clavos introducidos por el canal medular, tornillos aislados de tracción o de compresión, y alambres de Kirschner, que rara vez se usan solos y suelen combinarse con un cerclaje. Cada implante responde a un principio mecánico distinto: compresión entre fragmentos, protección de una zona debilitada, efecto tirante sobre una fuerza de distracción, o simple sostén de un segmento conminuto. Fuera del cuerpo, en cambio, queda el montaje de la osteosíntesis externa. Agujas o tornillos atraviesan el hueso sano por encima y por debajo del foco de fractura y se anclan a un armazón exterior, rígido o circular. Se reserva para fracturas abiertas, con daño extenso de partes blandas, o como paso previo a una fijación interna definitiva una vez controlado el riesgo de infección. El cirujano belga Albin Lambotte, en 1907, en su libro sobre el tratamiento operatorio de las fracturas recientes y antiguas. No. El fijador externo es una modalidad de osteosíntesis, la externa, pero el término osteosíntesis engloba también todas las técnicas de fijación interna, mucho más frecuentes en la práctica actual. El acero inoxidable quirúrgico clásico combina hierro, cromo, níquel y molibdeno en proporciones fijas (en torno al 65 %, 20 %, 17 % y 4 %, respectivamente) y sigue siendo el biomaterial más usado. El titanio, más caro, se emplea cuando interesa una rigidez menor, más parecida a la del hueso, y una tolerancia biológica superior a largo plazo. No hay una regla única. Depende de la edad del paciente, la localización del implante y de si genera o no molestias; en muchos adultos, una placa o un clavo asintomáticos permanecen de por vida sin problema.Qué es la osteosíntesis
Historia de la técnica
Clasificación de los implantes
Preguntas frecuentes
¿Quién acuñó el término osteosíntesis?
¿Es lo mismo que un fijador externo?
¿De qué material se fabrican los implantes?
¿Se retiran siempre los implantes después de la consolidación?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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