DICCIONARIO MÉDICO
Fractura en flexión
La fractura en flexión es una fractura que se produce cuando una fuerza obliga a un hueso recto a incurvarse o a un hueso curvo a rectificarse. La deformación por flexión genera tensiones de tracción en la cara convexa del hueso y de compresión en la cara cóncava; el trazo de fractura se inicia en la zona de tracción y progresa hacia la cara comprimida. El término procede del latín flexio, flexionis («curvatura», «acción de doblar»), derivado del verbo flectere. En biomecánica ósea, la flexión se produce cuando una fuerza actúa perpendicularmente al eje longitudinal de un hueso largo y lo curva: un extremo permanece fijo (o se desplaza menos) mientras el otro se aleja del eje original. El resultado es una distribución asimétrica de tensiones: la cortical del lado convexo se estira (tracción) y la del lado cóncavo se comprime. El hueso cortical resiste mejor la compresión que la tracción. Eso explica que la diáfisis falle primero en la cara sometida a tracción, donde las laminillas óseas se separan. La fisura avanza hacia la línea neutra (la zona del hueso donde las tensiones de tracción y de compresión se equilibran) y, al llegar a ella, puede seguir dos caminos: continuar como un trazo transversal limpio, o bifurcarse en dos líneas oblicuas que generan un fragmento en cuña del lado comprimido. Este segundo patrón, llamado fractura en ala de mariposa, indica que la fuerza de flexión fue considerable. En la práctica, la flexión pura es poco frecuente. Lo habitual es que se combine con otros mecanismos: compresión axial, torsión o tracción. Un ejemplo de flexión relativamente aislada se da cuando un objeto golpea directamente la cara anterior de la tibia (la «espinilla»), un hueso con escasa cobertura de tejidos blandos. La fuerza perpendicular al eje tibial curva el hueso y produce un trazo transversal o ligeramente oblicuo. Otro contexto clásico es la fractura del antebrazo en niños. El hueso pediátrico, más elástico y con un periostio grueso, se comporta de forma distinta al del adulto: en lugar de fracturarse por completo, puede deformarse plásticamente (fractura en rodete) o romperse solo en la cara de tracción mientras la cara comprimida se pliega sin interrumpir su continuidad (fractura en tallo verde). Ambas son formas incompletas de fractura por flexión y reflejan la mayor tolerancia del hueso inmaduro a la deformación. Cuando la flexión domina el mecanismo de producción, el trazo resultante tiende a ser transversal en el adulto, perpendicular al eje del hueso. Si a la flexión se suma una componente de compresión axial (como ocurre en muchas caídas desde altura), el trazo se inclina y se vuelve oblicuo. Y si la fuerza predominante es torsional en lugar de flexora, la fractura adopta un patrón espiroideo. Reconocer esta correspondencia entre mecanismo y trazo permite al especialista reconstruir la dinámica del accidente a partir de la imagen radiológica, lo que tiene valor tanto clínico como, en ocasiones, medicolegal. La fractura por compresión se produce cuando dos fuerzas convergentes actúan sobre el mismo eje del hueso, aplastándolo. Es típica del hueso esponjoso (cuerpos vertebrales, meseta tibial), donde las trabéculas ceden y el hueso pierde altura. En la fractura por flexión, en cambio, la fuerza actúa perpendicularmente al eje y curva el hueso en vez de aplastarlo. Las dos pueden coexistir en un mismo accidente (una caída axial con componente de flexión lateral), pero conceptualmente describen mecanismos y trazos diferentes. No necesariamente. La flexión pura del adulto produce un trazo transversal, pero también puede hacerlo un traumatismo directo de baja energía o, en el hueso patológico, una fractura espontánea. El trazo transversal es compatible con varios mecanismos; la flexión es el más habitual de ellos en el hueso sano. Cuando la flexión es intensa, la línea de fractura se bifurca al alcanzar la cara comprimida del hueso y delimita un fragmento triangular o en cuña que, visto en la radiografía, recuerda a las alas de una mariposa. Su presencia indica mayor energía lesional y suele asociarse a mayor inestabilidad del foco de fractura. El hueso pediátrico contiene una proporción mayor de colágeno y menor de mineral que el del adulto, lo que le confiere más elasticidad. Su periostio es además más grueso y resistente. Al aplicar una fuerza de flexión, la cara traccionada puede romperse, pero el periostio intacto del lado comprimido impide que la fractura se complete. Es el equivalente óseo de intentar romper una rama verde: se astilla por un lado y se pliega por el otro.Qué es la fractura por flexión
Mecanismo y contextos clínicos
Relación con la dirección del trazo
Diferenciación con la fractura por compresión
Preguntas frecuentes
¿Es la fractura transversal siempre una fractura por flexión?
¿Qué es el fragmento «en ala de mariposa»?
¿Por qué los niños tienen fracturas en tallo verde en vez de fracturas completas?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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