DICCIONARIO MÉDICO
Tibia
La tibia es el hueso largo situado en la cara anteromedial de la pierna, entre la rodilla y el tobillo, y el principal encargado de transmitir el peso corporal desde el fémur hasta el pie. Es el segundo hueso más grande del esqueleto humano, solo por detrás del fémur, y discurre en paralelo al peroné, un hueso mucho más delgado que apenas participa en el soporte de carga. El latín tibia designaba, de forma ambigua ya desde época clásica, tanto el hueso de la espinilla como una flauta de caña. En español, la voz se documenta desde alrededor del año 1400, y lo hace primero con el sentido musical: Alfonso Fernández de Santaella la describía en 1499 como un instrumento "con muchos agujeros, para tañer como flauta". Sebastián de Covarrubias, en su Tesoro de la lengua castellana (1611), explica el porqué de esa doble acepción: las flautas se fabricaban también con huesos de las patas de las grullas, y de ahí habría tomado su nombre tanto el instrumento como, después, el hueso de la pierna humana. Curiosamente, el castellano cuenta con otra voz popular para el mismo hueso, "canilla", que procede del latín cannella, diminutivo de canna ("caña"): dos caminos etimológicos distintos que llegan a la misma imagen de un tubo hueco y alargado. Anatómicamente, la tibia se clasifica como un hueso largo del esqueleto apendicular, la misma categoría que comparte con el fémur, el húmero o el radio. El cuerpo o diáfisis de la tibia tiene una sección triangular, con tres bordes (anterior, medial e interóseo) y tres caras (medial, lateral y posterior). El borde anterior, subcutáneo en casi todo su recorrido, es palpable con facilidad a lo largo de toda la cara interna de la pierna. En su extremo proximal, la tibia presenta dos cóndilos, medial y lateral, que se articulan con los del fémur para formar la rodilla; entre ambos se sitúa la eminencia intercondílea, punto de anclaje de los ligamentos cruzados y de los meniscos. Un poco más abajo, en la cara anterior, la tuberosidad tibial recibe la inserción del tendón rotuliano. En el extremo distal, el hueso se ensancha en el maléolo medial y forma, junto al peroné, la superficie articular del tobillo; la incisura fibular de su borde lateral aloja el extremo inferior del peroné y constituye, con él, una sindesmosis. La tibia y el peroné son huesos paralelos, pero no equivalentes en función. Estudios biomecánicos sobre la membrana interósea y la sindesmosis del tobillo cifran en torno a un 15 por ciento, o una sexta parte, la proporción de la carga corporal que recae sobre el peroné; el resto lo soporta la tibia. Esta diferencia explica por qué el peroné puede extraerse quirúrgicamente para injertos óseos sin comprometer la capacidad de la pierna para sostener el peso, algo impensable con la tibia. Como en el resto de los huesos largos, el centro de osificación primario de la tibia aparece en la diáfisis entre la sexta y la octava semana de gestación, mientras que las epífisis permanecen cartilaginosas al nacer. La epífisis proximal de la tibia es, sin embargo, una excepción dentro de ese patrón general: junto con la epífisis distal del fémur, es uno de los pocos centros secundarios que ya está osificado en el momento del nacimiento a término. Por esa razón, ambos núcleos se emplean desde hace un siglo largo, cuando Adair y Scammon los estudiaron en recién nacidos en 1921, como signo radiológico para valorar la madurez de un feto o de un neonato. Conviene no confundir la tibia con el fémur, el hueso proximal del muslo con el que forma la articulación de la rodilla, ni con el astrágalo, el hueso del tarso sobre el que se apoya en el tobillo. El conjunto de la articulación entre fémur y tibia recibe, precisamente, el nombre de femorotibial. Del latín tibia, que nombraba a la vez el hueso de la pierna y una flauta de caña, ambigüedad ya presente en los textos latinos clásicos. En español, la palabra se documenta primero, hacia 1400, con el sentido musical. No. Son dos huesos distintos y paralelos de la pierna. La tibia es el más grueso de los dos y el que soporta casi todo el peso corporal; el peroné, más delgado, recibe solo alrededor de una sexta parte de esa carga y cumple sobre todo una función de estabilidad y de inserción muscular. "Canilla", voz que en el Diccionario de la Real Academia Española se define como cada uno de los huesos largos de la pierna o del brazo, y especialmente la tibia. Procede de un origen latino distinto al de "tibia": cannella, diminutivo de canna, "caña". Porque, tras el fémur, es el hueso de mayor longitud y volumen del esqueleto humano. Su tamaño guarda relación directa con su función: transmite prácticamente todo el peso del cuerpo desde la rodilla hasta el pie en cada paso.Qué es la tibia
Anatomía general
Reparto de la carga con el peroné
Formación del hueso
Diferenciación con estructuras próximas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "tibia"?
¿Es lo mismo la tibia que el peroné?
¿Qué otro nombre recibe la tibia en el lenguaje coloquial?
¿Por qué se dice que la tibia es el segundo hueso más grande del cuerpo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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