DICCIONARIO MÉDICO

Peroné

El peroné es el hueso largo y delgado que recorre la cara externa de la pierna, por fuera de la tibia. A pesar de su aspecto frágil, cumple un papel determinante en la estabilidad del tobillo y sirve de anclaje a varios músculos y ligamentos de la pierna y el pie.

Qué es el peroné

El peroné es un hueso largo, par y asimétrico que se sitúa en la cara lateral de la pierna, por detrás y hacia fuera de la tibia, con la que se articula en sus dos extremos. En anatomía se le conoce también como fíbula, término que la Real Academia Española recoge como sinónimo estricto: la definición de uno remite directamente al otro.

Del francés péroné procede el nombre castellano, tomado a su vez del griego perónē: voz que nombraba cualquier clavija o remache capaz de atravesar y unir dos piezas, desde el gancho de una hebilla hasta el alfiler de un broche. La raíz última es indoeuropea, *per-, "a través de", la misma que dejó en latín porta y portus (el lugar por donde se pasa) y que emparienta, de forma remota, esta palabra anatómica con verbos tan cotidianos como portar o transportar.

Formación y estructura

Como todos los huesos largos, el peroné se organiza en cabeza, cuello, diáfisis y extremo distal. La cabeza, en el extremo superior, se articula con el cóndilo lateral de la tibia a través de la articulación tibioperonea proximal; de ella nace el cuello, más estrecho, que da paso a la diáfisis, un cuerpo prismático con tres caras (lateral, medial y posterior) moldeadas por las inserciones musculares que se disponen sobre ellas. El extremo distal se prolonga en el maléolo lateral, la prominencia que se palpa en la cara externa del tobillo y que se trata con más detalle en la entrada dedicada a esa estructura.

La diáfisis conecta con la tibia mediante la membrana interósea. Esta unión, llamada sindesmosis tibioperonea, apenas permite movimiento entre ambos huesos: no es una articulación sinovial propiamente dicha, sino una conexión fibrosa que prioriza la estabilidad sobre la movilidad.

El desarrollo óseo del peroné comienza pronto en la vida fetal. Hacia la octava semana de gestación se inicia la osificación en el centro de la diáfisis, proceso que después se extiende hacia ambos extremos; al nacer, sin embargo, esos extremos siguen siendo cartilaginosos, y no completan su osificación hasta bien entrada la segunda década de la vida.

Función y relación con estructuras vecinas

Durante mucho tiempo se dio por hecho que el peroné, igual que la tibia, contribuía a soportar el peso corporal en la bipedestación. Los estudios anatómicos actuales matizan esa idea: el peroné no es, en sentido estricto, un hueso de carga. Su función principal es otra: aportar estabilidad a la articulación del tobillo y ofrecer una superficie amplia donde insertar músculos y ligamentos que, de otro modo, carecerían de anclaje.

En la cabeza se inserta el tendón del bíceps femoral, uno de los músculos isquiotibiales. La cara lateral de la diáfisis aloja los músculos peroneo largo y peroneo corto, que después descienden hacia el pie por detrás del maléolo lateral (un trayecto que puede seguirse con el dedo, con algo de práctica, en cualquier tobillo). Del lado medial parten, ya en el compartimento anterior de la pierna, el extensor largo de los dedos y el extensor largo del dedo gordo.

El peroné aporta además anclaje al ligamento colateral lateral de la rodilla, que se fija en su cabeza, aunque el hueso apenas participa en la estabilidad de esa articulación. La irrigación depende sobre todo de la arteria peronea, rama de la tibial posterior, que recorre la cara posterior del hueso y nutre la mayor parte de la diáfisis; la epífisis proximal recibe, además, ramas de la arteria tibial anterior. El aporte vascular es generoso, una circunstancia que resultará relevante más adelante.

En su trayecto hacia el pie, el nervio peroneo común rodea el cuello del peroné, justo bajo la cabeza, un punto de referencia clásico en la exploración de ese nervio y que se desarrolla en la entrada que le corresponde.

Diferenciación con la tibia

La tibia y el peroné comparten pierna, pero no reparto de tareas. La tibia, mayor y más robusta, ocupa la posición medial y soporta la práctica totalidad del peso corporal. El peroné, en cambio, no compite con ella en ese terreno: es fino, periférico, ajeno a la función de carga, aunque indispensable para que el tobillo no ceda en cada paso. Ambos son huesos largos del esqueleto apendicular y ambos se articulan entre sí por partida doble, arriba y abajo, sin que esa doble unión les reste sus papeles tan distintos.

Relevancia clínica

La combinación de longitud, forma cilíndrica y buena vascularización convierte al peroné en una fuente habitual de injerto óseo. Es, de hecho, el injerto de referencia en la reconstrucción de la mandíbula tras la extirpación de tumores extensos, porque su extracción apenas repercute en la función de la pierna (no soporta peso, como ya se ha señalado) y permite trasplantar, junto al hueso, su propio riego sanguíneo. El procedimiento y sus detalles técnicos se abordan en la entrada dedicada al injerto de peroné.

En el terreno de las anomalías congénitas, la ausencia parcial o total del peroné, denominada hemimelia peroneal, constituye la deficiencia de hueso largo más frecuente en el ser humano.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre "peroné"?

Del francés péroné y, más atrás, del griego perónē, que nombraba una clavija o hebilla de cierre. El parecido de forma con esos objetos explica, según los diccionarios etimológicos, el salto de significado hacia el hueso de la pierna.

¿Es lo mismo el peroné que la fíbula?

Sí. Ambos términos designan idéntica estructura ósea, y la Real Academia Española los recoge como sinónimos exactos. Fíbula es la forma preferida en anatomía de tradición anglosajona; peroné sigue siendo la denominación habitual en español clínico.

¿El peroné soporta el peso del cuerpo al caminar?

No. A pesar de la creencia extendida, el peroné no es un hueso de carga: esa función recae casi por completo en la tibia. Su papel es otro, y no menos importante (estabilizar el tobillo), algo que se aprecia bien cuando falta un segmento del hueso, como ocurre tras la extracción de un injerto, sin que la marcha se vea comprometida de forma relevante.

¿Por qué se usa el peroné para reconstruir otros huesos?

Por una combinación poco frecuente de cualidades: es largo, recto, resistente y viene acompañado de su propio paquete vascular, lo que permite trasplantarlo con el riego sanguíneo intacto. Estas características lo convierten en el injerto de elección para reconstruir la mandíbula y otros huesos largos tras cirugías oncológicas extensas.

Referencias

  1. Real Academia Española. Peroné. Diccionario de la lengua española, 23.ª ed. Ver fuente
  2. Real Academia Española. Fíbula. Diccionario de la lengua española, 23.ª ed. Ver fuente
  3. Gupton M, Munjal A, Kang M. Anatomy, Bony Pelvis and Lower Limb: Fibula. StatPearls, National Library of Medicine (NIH). Ver fuente
  4. Anatomy, Bony Pelvis and Lower Limb: Leg Bones. StatPearls, National Library of Medicine (NIH). Ver fuente

Entradas relacionadas

  • Injerto de peroné: fragmento óseo tomado de este hueso para su uso en cirugía reconstructiva.
  • Maléolo peroneo: la prominencia ósea del extremo distal del peroné, en la cara externa del tobillo.
  • Nervio peroneo común: el nervio que rodea el cuello del peroné antes de dividirse en sus dos ramas terminales.
  • Peroneo: adjetivo que designa lo relativo a este hueso y a las estructuras que lo acompañan.
  • Pierna: la región anatómica que forman, junto con sus músculos, la tibia y el peroné.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026