DICCIONARIO MÉDICO
Centro de osificación
El centro de osificación es el punto del esqueleto en desarrollo donde se inicia la transformación de cartílago o de tejido mesenquimal en tejido óseo. Se distinguen centros primarios, que aparecen durante la vida fetal, y centros secundarios, que se activan tras el nacimiento en las extremidades de los huesos largos. «Osificación» procede del latín os, ossis (hueso) y facere (hacer); literalmente, «hacer hueso». El centro de osificación es el lugar anatómico concreto donde ese proceso arranca. El esqueleto humano comienza como un molde de cartílago hialino y mesénquima que, a lo largo del desarrollo embrionario y fetal, va siendo sustituido por hueso mineralizado. La cronología y la ubicación de cada centro están codificadas genéticamente y controladas por factores de crecimiento como las proteínas morfogenéticas óseas (BMP) y los factores de crecimiento fibroblástico (FGF). Existen dos mecanismos de osificación. En la osificación intramembranosa, propia de los huesos planos del cráneo y de la clavícula, las células mesenquimales se diferencian directamente en osteoblastos y comienzan a depositar matriz ósea; los centros primarios surgen como focos dispersos en el mesénquima que luego se fusionan. En la osificación endocondral, que rige la formación de los huesos largos, el molde de cartílago hialino sufre una secuencia ordenada de proliferación, hipertrofia y calcificación de los condrocitos antes de que la invasión vascular traiga osteoblastos que sustituyan el cartílago por hueso. El centro primario aparece en la diáfisis (porción media) de los huesos largos entre la sexta y la octava semana de gestación. Los condrocitos de la zona central del molde cartilaginoso se hipertrofian, secretan vesículas cargadas de fosfatasa alcalina y promueven la calcificación de la matriz. El periostio que envuelve la pieza aporta vasos sanguíneos y precursores osteoblásticos que colonizan la zona calcificada. Para el nacimiento, la diáfisis de la mayor parte de los huesos largos ya está osificada. Los centros secundarios aparecen en las epífisis (extremos) de esos mismos huesos, generalmente después del parto, aunque el centro secundario de la epífisis distal del fémur se activa en las últimas semanas de la vida fetal y, por eso, su presencia en una radiografía se ha utilizado históricamente como indicador de madurez fetal. Entre la diáfisis osificada y la epífisis en osificación persiste una franja de cartílago, la fisis o placa de crecimiento, que permite la elongación del hueso hasta que cierra en la adolescencia. Se estima que el esqueleto humano en desarrollo presenta alrededor de 800 centros de osificación. El número varía entre fuentes porque depende de cómo se cuenten los centros accesorios y los huesos sesamoideos, que pueden tener centros propios de aparición variable. No. La osificación es el proceso general de formación de hueso; el centro de osificación es el foco anatómico donde ese proceso se pone en marcha. La entrada osificación del diccionario aborda el mecanismo en su conjunto, mientras que esta entrada se centra en la noción topográfica del punto de inicio. Sí. La radiología pediátrica estudia la aparición de los centros secundarios para estimar la edad ósea de un niño, dato relevante en endocrinología infantil y en medicina forense. Un retraso en la aparición de centros de osificación puede indicar alteraciones hormonales (déficit de hormona de crecimiento, hipotiroidismo) o trastornos genéticos del desarrollo esquelético. Si desea profundizar en la formación y estructura del hueso, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un centro de osificación
Centros primarios y secundarios en los huesos largos
Preguntas frecuentes
¿Cuántos centros de osificación tiene el esqueleto humano?
¿Es lo mismo centro de osificación que osificación?
¿Tienen utilidad clínica los centros de osificación?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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