DICCIONARIO MÉDICO
Forel, Auguste
Auguste-Henri Forel (Morges, Suiza, 1848-Yvorne, 1931) fue un neuroanatomista, psiquiatra y entomólogo suizo, reconocido como uno de los precursores de la teoría neuronal y por sus descripciones originales de estructuras del diencéfalo y el mesencéfalo que llevan su nombre. Nació el 1 de septiembre de 1848 en la villa La Gracieuse, a orillas del lago Lemán, hijo de Victor Forel, geómetra calvinista, y de Pauline Morin, hugonota francesa. Desde la infancia le fascinó la entomología: un tío abuelo naturalista le introdujo en la observación de insectos y, a los once años, la lectura de la obra de Pierre Huber sobre las hormigas marcó el rumbo de una vocación que no abandonaría nunca. Cursó estudios secundarios en Lausana y se matriculó en la Facultad de Medicina de Zúrich en 1866, casi a disgusto, pues su verdadera inclinación apuntaba a la zoología. No obstante, la neuroanatomía lo atrapó. Se doctoró en Viena bajo la dirección de Theodor Meynert, donde comenzó un estudio comparativo del tálamo, y completó su formación en Múnich junto a Bernhard von Gudden, pionero en el análisis de la degeneración neuronal experimental. En 1875, Forel logró la primera sección completa de todo el encéfalo humano, un hito técnico que facilitó el estudio topográfico de estructuras hasta entonces mal definidas. Dos años después publicó su trabajo sobre la región tegmental del mesencéfalo, en el que describió por primera vez varios núcleos y tractos desconocidos. Entre ellos se encontraba una franja de sustancia gris de límites difusos situada por debajo del tálamo a la que bautizó zona incerta, literalmente «zona de la que nada seguro puede afirmarse». Su cartografía del hipotálamo fue tan precisa que una de sus regiones recibió el nombre de Campus Foreli. La decusación tegmental ventral también lleva su epónimo (comisura de Forel), al igual que el fascículo de Forel, haz de fibras palidotalámicas que discurre por los campos tegmentales que hoy se denominan campos H, H1 y H2 de Forel. En 1887, a partir de sus propios experimentos de degeneración y de la observación meticulosa de secciones del sistema nervioso, Forel formuló de manera independiente el concepto de que la unidad funcional del sistema nervioso era la célula individual, no una red continua de fibras anastomosadas. Su argumento se apoyaba en un hallazgo concreto: la unión neuromuscular funcionaba por contacto, sin que las fibras se fusionaran materialmente. La idea se conoce como «teoría del contacto de Forel». El término neuron lo acuñaría cuatro años más tarde Wilhelm von Waldeyer, en una revisión publicada en la Deutsche medizinische Wochenschrift que compilaba los trabajos de Forel, Santiago Ramón y Cajal y otros anatomistas. Waldeyer no realizó investigación original; se limitó a sintetizar y divulgar. Forel no ocultó su amargura ante la fama que Waldeyer obtuvo con aquella revisión, y algunos historiadores consideran que ese agravio contribuyó a que abandonara progresivamente la neuroanatomía. En 1879 aceptó la cátedra de psiquiatría en la Universidad de Zúrich y la dirección del hospital psiquiátrico Burghölzli, donde atendía a unos 300 pacientes con apenas dos médicos a su cargo. Promovió la abolición del consumo de alcohol, fue uno de los primeros impulsores de la hipnosis terapéutica en el ámbito psiquiátrico y participó en los debates sobre sexología que precedieron a la obra de Krafft-Ebing. Al margen de la medicina, su producción entomológica sobre las hormigas es inmensa: describió más de 3 500 especies nuevas. Entre 1978 y 2000, su retrato figuró en el billete de 1 000 francos suizos. Son tres regiones del subtálamo (H, H1 y H2) por las que discurren fibras palidotalámicas y cerebelotalámicas. La designación procede de las descripciones originales de Forel sobre la topografía del diencéfalo ventral. No exactamente. Formuló de forma independiente la idea de que la célula nerviosa es la unidad funcional del sistema nervioso, pero el nombre neuron y la consolidación definitiva de la doctrina se atribuyen a Waldeyer (1891) y, sobre todo, a los hallazgos histológicos de Santiago Ramón y Cajal. Porque en 1877 no podía precisar con certeza ni su naturaleza celular ni sus conexiones. El nombre ha perdurado, y solo en las últimas décadas se ha empezado a comprender su papel en funciones tan dispares como la regulación del sueño, la ingesta y la respuesta al dolor.Formación y primeros años
Contribuciones a la neuroanatomía
La teoría del contacto y la doctrina de la neurona
Psiquiatría y otros campos
Preguntas frecuentes
¿Qué son los «campos de Forel»?
¿Forel descubrió la neurona?
¿Por qué llamó «zona incerta» a esa región del cerebro?
Referencias
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