DICCIONARIO MÉDICO
Psiquiatría
La psiquiatría es la especialidad médica dedicada al estudio, la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación de los trastornos mentales. A diferencia de la psicología, quienes la ejercen son médicos: han cursado la carrera de Medicina antes de especializarse, lo que les permite solicitar pruebas complementarias y prescribir fármacos. El nombre lo acuñó en 1808 el médico alemán Johann Christian Reil, en un artículo titulado (traducido) Rapsodias sobre el empleo del método curativo psíquico en las perturbaciones mentales. Reil propuso el neologismo Psychiaterie combinando psyché (alma) e iatreia (curación): literalmente, tratamiento médico del alma. La elección no era casual. Reil quería subrayar que los llamados entonces alienados necesitaban médicos formados específicamente para atenderlos, y no solo carceleros o cuidadores. Casi dos siglos después, la definición se ha vuelto más precisa, pero conserva la misma idea de fondo: una rama de la medicina volcada por completo en el sufrimiento mental, con métodos propios de diagnóstico y con la capacidad, que no tiene la psicología, de combinar la entrevista clínica con exploraciones físicas, analíticas o de imagen cuando el cuadro lo requiere. Antes de que existiera la palabra ya existía el problema. En 1800, ocho años antes de que Reil escribiera su rapsodia, el francés Philippe Pinel había publicado su Tratado médico-filosófico sobre la alienación mental, en el que clasificaba las enfermedades mentales en manía, melancolía, idiocia y demencia, y defendía un cambio radical: liberar a los enfermos de las cadenas y sustituir el castigo por lo que llamó tratamiento moral. El gesto (retirar los grilletes del hospital de Bicêtre) se convirtió en símbolo fundacional, hasta el punto de que a Pinel se le sigue llamando el padre de la psiquiatría. Su discípulo Étienne Esquirol llevó ese impulso al terreno legal: consiguió que Francia aprobara en 1838 una ley que obligaba a cada departamento del país a disponer de un asilo para los enfermos mentales. Fue también Esquirol el primero en emplear el término alucinación con su sentido clínico actual. Décadas más tarde, ya en el siglo XX, el psiquiatra alemán Emil Kraepelin construyó el primer gran sistema de clasificación de las enfermedades mentales, distinguiendo entre la psicosis maniacodepresiva y la demencia precoz. Fue su colega suizo Eugen Bleuler quien, poco después, sustituyó ese último nombre por otro que ha llegado hasta hoy: esquizofrenia. El siglo XX cerró esta transformación con la llegada de los grandes sistemas diagnósticos que siguen usándose en la actualidad: el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM), de origen estadounidense, y la Clasificación internacional de enfermedades (CIE), promovida por la Organización Mundial de la Salud. Ambos sustituyeron las descripciones clínicas más literarias de Kraepelin y Bleuler por criterios operativos, pensados para que dos médicos distintos lleguen al mismo diagnóstico ante el mismo paciente. Como toda especialidad médica extensa, la psiquiatría se ha ido dividiendo en áreas de dedicación preferente. En España, la psiquiatría infantil y de la adolescencia constituye desde 2023 una especialidad formativa propia, con un programa de residencia de cinco años reconocido oficialmente por el Ministerio de Sanidad. Junto a ella conviven, entre otras, la psiquiatría geriátrica (centrada en los trastornos mentales de las personas mayores, a menudo entremezclados con el deterioro cognitivo), la psiquiatría forense (que evalúa la imputabilidad y la capacidad legal de las personas con enfermedad mental) y la psiquiatría de enlace, dedicada a los pacientes que presentan a la vez una enfermedad médica y un trastorno psíquico, y que hasta hace pocas décadas se conocía como medicina psicosomática. La confusión entre ambas disciplinas es frecuente y tiene una explicación sencilla: comparten objeto de estudio, pero no formación ni herramientas. El psiquiatra es médico. Ha cursado seis años de Medicina y, después, una residencia especializada; puede pedir análisis o pruebas de imagen, establecer diagnósticos que descarten causas orgánicas y prescribir tratamiento farmacológico cuando lo considera necesario. El psicólogo clínico, en cambio, procede de una formación distinta, centrada en la evaluación psicométrica y en la psicoterapia, sin capacidad legal para recetar medicamentos. En la práctica, ambas figuras trabajan a menudo de forma coordinada: uno explora el terreno biológico y farmacológico, el otro el terapéutico y conductual. Ninguna sustituye a la otra por completo. El médico alemán Johann Christian Reil, en 1808, al combinar las raíces griegas para alma y curación. No. La psiquiatría es medicina; la psicología, aunque puede tener orientación clínica, procede de una carrera y una formación distintas y no habilita para prescribir fármacos. La tradición histórica atribuye ese papel al francés Philippe Pinel, que en 1800 propuso liberar a los enfermos mentales de las cadenas y sustituir el castigo por un trato terapéutico. Su discípulo Esquirol continuó esa reforma por la vía legal. Principalmente dos: el DSM, elaborado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, y la CIE, de la Organización Mundial de la Salud. Ambos han ido sustituyendo, a lo largo del siglo XX, las clasificaciones más descriptivas de autores como Kraepelin.Qué es la psiquiatría
De los asilos a la especialidad médica: un siglo de reformas
Subespecialidades dentro de la psiquiatría
Psiquiatría y psicología: profesiones distintas, campo compartido
Preguntas frecuentes
¿Quién inventó la palabra psiquiatría?
¿Es lo mismo que la psicología?
¿Quién es considerado el padre de la psiquiatría?
¿Qué sistemas se usan hoy para diagnosticar los trastornos mentales?
Referencias
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