DICCIONARIO MÉDICO
Fiebre africana por picadura de garrapata
La fiebre africana por picadura de garrapata es una enfermedad infecciosa causada por Rickettsia africae y transmitida por garrapatas del género Amblyomma. Se conoce también como tifus africano por garrapata, aunque no pertenece al grupo del tifus sino al de las fiebres manchadas. Buena parte de los casos descritos corresponden a viajeros que regresan del África subsahariana, y con frecuencia aparecen en grupos. Es una zoonosis del grupo de las fiebres manchadas, producida por Rickettsia africae, una bacteria intracelular obligada del género Rickettsia. El nombre en español traduce el inglés African tick-bite fever y describe con literalidad las tres coordenadas del cuadro: el continente, el artrópodo y el modo de contagio. La denominación alternativa, tifus africano por garrapata, es un residuo de la época en que se llamaba tifus a casi cualquier rickettsiosis; conviene no leerla como una pertenencia taxonómica. Desde principios del siglo XX se sabía que en el sur de África existía una fiebre asociada a picaduras de garrapata. En los años treinta, el médico sudafricano Adriaan Pijper defendió mediante trabajo experimental que no era la misma entidad que la fiebre botonosa mediterránea y llegó a aislar un agente, pero su aislamiento se perdió y nadie pudo reproducir sus resultados. Durante casi sesenta años el cuadro africano volvió a considerarse una variante del mediterráneo, y las diferencias observadas se atribuyeron a factores del paciente, como la edad o el tipo de actividad. La aclaración llegó en 1992. Kelly y su equipo aislaron una rickettsia de la sangre de una paciente zimbabuense con el cuadro típico, y resultó distinta de R. conorii aunque indistinguible de cepas recogidas veinte años antes en garrapatas de Etiopía y Zimbabue. La especie se describió formalmente en 1996 con el nombre de Rickettsia africae. Los vectores son garrapatas del ganado del género Amblyomma: A. hebraeum en el sur de África y A. variegatum en el resto del área subsahariana y en las Antillas, donde llegó con ganado importado de Senegal a comienzos del siglo XIX. También se ha detectado la bacteria en garrapatas de la isla de La Reunión. El comportamiento del vector explica dos rasgos poco habituales de esta enfermedad. Amblyomma no espera a su hospedador: lo busca de forma activa y ataca en grupo, así que las picaduras suelen ser múltiples y dejan varias escaras de inoculación en vez de una sola, sobre todo en las piernas. Y como el ataque afecta a todos los que comparten el terreno, los casos se presentan a menudo en grupos de personas que hicieron juntas la misma excursión o el mismo trabajo. Una revisión sistemática de más de un centenar de casos confirmados encontró que cerca del 40 % se habían producido de esa forma agrupada, que más de ocho de cada diez correspondían a viajeros europeos y que Sudáfrica era el país donde más infecciones se habían adquirido. La confusión histórica con la fiebre botonosa mediterránea tiene ya respuesta microbiológica, y las dos enfermedades se separan por el agente, el vector y la geografía. A efectos prácticos, dos detalles orientan: la escara única de la mediterránea frente a las múltiples de la africana, y un exantema que en esta última falta en más de la mitad de los casos descritos. Con la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas comparte grupo bacteriano y vector artrópodo, pero no continente ni gravedad. En el sur de África se ha documentado además alguna infección por otra especie del mismo grupo, Rickettsia aeschlimannii, capaz de producir un cuadro parecido, lo que refuerza la idea de que sin identificación microbiológica ninguna de estas fiebres puede atribuirse con certeza a una bacteria concreta. Porque la garrapata que la transmite es agresiva y ataca en grupo, de modo que una misma persona recibe varias picaduras en poco tiempo. Cada punto de inoculación deja su propia lesión. No, pese al nombre alternativo. Pertenece al grupo de las fiebres manchadas, no al grupo tífico, que solo incluye a Rickettsia prowazekii y Rickettsia typhi. Se ha documentado también en varias islas del Caribe y en La Reunión, allí donde se introdujeron garrapatas africanas con el ganado. El grueso de los casos, sin embargo, procede del África subsahariana rural. Porque en las zonas endémicas la infección pasa en buena medida desapercibida y se notifica poco, mientras que en los países de destino un cuadro febril tras un viaje se estudia con detenimiento. La bibliografía sobre casos en población local es escasa.Qué es la fiebre africana por picadura de garrapata
Una enfermedad descrita dos veces
Cómo se transmite y a quién afecta
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Por qué aparecen varias escaras y no una sola?
¿Es un tifus?
¿Solo se da en África?
¿Por qué se describe sobre todo en viajeros?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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