DICCIONARIO MÉDICO
Fibriloflúter auricular
El fibriloflúter auricular es una arritmia auricular en la que coexisten o se alternan patrones de fibrilación y de aleteo (flúter) en las aurículas. El registro electrocardiográfico muestra tramos de actividad auricular organizada y regular junto con otros de actividad completamente caótica, a menudo en un mismo trazado. El término nace de la fusión de fibrilo- (de fibrilación), flúter (adaptación del inglés flutter, que significa 'aleteo') y auricular (del latín auricularis, derivado de auricula, 'orejita'). En castellano, la Real Academia Nacional de Medicina recoge fibriloaleteo auricular como denominación preferida, aunque en la práctica hospitalaria se utilizan indistintamente ambas formas. MedlinePlus en español emplea fibriloaleteo auricular como entrada principal. Conviene entenderlo no como una tercera arritmia independiente, sino como el territorio fronterizo entre la fibrilación auricular y el aleteo auricular. Los estudios con catéteres intracardíacos han mostrado que, durante lo que en el electrocardiograma de superficie parece una fibrilación auricular, ciertas regiones de la aurícula derecha pueden mantener una activación ordenada y cíclica, propia del aleteo, mientras la aurícula izquierda permanece en caos eléctrico. La frontera, en otras palabras, no siempre es tan nítida como los libros de texto sugieren. En un fibriloflúter auricular típico, el trazado puede mostrar ondas en diente de sierra (las ondas F del aleteo, regulares y de morfología constante) que en cierto momento se disuelven en oscilaciones irregulares de bajo voltaje (las ondas f de la fibrilación), para reorganizarse segundos después. La respuesta ventricular refleja esa dualidad: durante las fases de aleteo, los intervalos R-R pueden guardar cierta regularidad porque el nodo auriculoventricular filtra los impulsos con un patrón relativamente constante; cuando la actividad auricular pasa a fibrilación, los intervalos se vuelven impredecibles. Hay trazados en los que la distinción es clara. En otros resulta difícil incluso para un cardiólogo experto. Roithinger y colaboradores documentaron que hasta en un 72 % del tiempo de registro con catéteres multipolares, la activación de determinadas zonas de la aurícula derecha era organizada a pesar de que el electrocardiograma de superficie mostraba un patrón compatible con fibrilación auricular. La relación entre las dos arritmias va más allá de la coincidencia. El aleteo auricular típico sigue un circuito de reentrada macroscópico alrededor de la válvula tricúspide, con una zona de conducción lenta en el istmo cavotricuspídeo. Cuando se interrumpe ese circuito (mediante ablación, por ejemplo), un porcentaje considerable de pacientes desarrolla fibrilación auricular en los meses o años siguientes, lo que apunta a que el sustrato auricular estaba predispuesto a ambas arritmias desde el principio. El remodelado eléctrico agrava la situación. Las propias arritmias auriculares acortan el período refractario del tejido, facilitan nuevos circuitos y promueven la fibrosis intersticial. Ese proceso, descrito por Allessie con la formulación de que la fibrilación auricular se autoperpetúa, explica por qué muchos pacientes transitan de episodios aislados de aleteo a cuadros mixtos de fibriloflúter y, eventualmente, a fibrilación auricular sostenida. Más de lo que reflejan las estadísticas habituales. Los registros clínicos suelen clasificar a los pacientes en una de las dos categorías (fibrilación auricular o aleteo auricular), y la forma mixta queda subrepresentada. Los estudios electrofisiológicos con mapeo intracardíaco sugieren que la coexistencia de patrones organizados y caóticos dentro de las aurículas es bastante habitual, sobre todo en pacientes con arritmia de larga evolución. El aleteo auricular atípico mantiene un circuito organizado, aunque este no siga la ruta clásica alrededor de la válvula tricúspide (puede girar en torno a cicatrices quirúrgicas o zonas de fibrosis). Su actividad auricular, vista con un catéter, es regular. En el fibriloflúter, la regularidad se pierde en parte o se alterna con fases de caos. La distinción práctica requiere, en muchos casos, un estudio electrofisiológico porque el electrocardiograma de superficie no siempre permite discriminar entre ambas situaciones. En España, los informes clínicos tienden a usar fibriloflúter o fibrilación/flúter, mientras que MedlinePlus y algunas guías latinoamericanas prefieren fibriloaleteo. La forma con flúter predomina en el habla hospitalaria española, probablemente por influencia del inglés; la forma con aleteo es la recomendada por la terminología médica normalizada en castellano.Qué es el fibriloflúter auricular
El electrocardiograma en el fibriloflúter auricular
Sustrato compartido
Preguntas frecuentes
¿Es frecuente el fibriloflúter auricular?
¿Cómo se distingue del aleteo auricular atípico?
¿«Fibriloflúter» y «fibriloaleteo» se usan con la misma frecuencia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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