DICCIONARIO MÉDICO
Fibrilla
Una fibrilla es una estructura filamentosa de dimensiones nanométricas, constituida por la agregación ordenada de moléculas proteicas o de otros biopolímeros, que forma parte de la arquitectura interna de células y tejidos. Las fibrillas son componentes de estructuras jerárquicas mayores (las fibras) y desempeñan funciones mecánicas, de soporte y de señalización en prácticamente todos los organismos. El término proviene del latín fibrilla, diminutivo de fibra ('filamento', 'hebra'), con el sufijo -illa que indica tamaño pequeño. Se documentó por primera vez en inglés hacia 1665 y en español en 1738, inicialmente en textos de botánica para describir las ramificaciones terminales de las raíces. Con el desarrollo de la microscopía, su uso se extendió a la anatomía, la histología y, ya en el siglo XX, a la biología molecular. Una fibrilla se distingue de una fibra por su escala. Mientras que las fibras tienen diámetros del orden de micras a milímetros, las fibrillas se sitúan habitualmente entre 10 y 100 nanómetros. No son estructuras aisladas: se agrupan y empaquetan para formar las fibras que el ojo o el microscopio óptico pueden reconocer. Esa organización escalonada (molécula, fibrilla, fibra, fascículo) es uno de los principios básicos de la biomecánica de los tejidos conectivos. Las fibrillas de colágeno son las más abundantes en el cuerpo. Se forman por el autoensamblaje de moléculas de tropocolágeno que se disponen en paralelo con un escalonamiento característico, visible al microscopio electrónico como una estriación periódica de unos 67 nm. Los colágenos de tipo I, II, III, V y XI son los que generan fibrillas; otros tipos de colágeno adoptan conformaciones distintas (redes, filamentos de anclaje) y no se organizan de este modo. En el interior de las células musculares se encuentran las miofibrillas, compuestas por repeticiones en serie de sarcómeros. Cada sarcómero contiene filamentos de actina y miosina dispuestos de forma que, al deslizarse unos sobre otros, producen la contracción. La denominación es algo engañosa: las miofibrillas miden entre 1 y 2 micras de diámetro, bastante más que una fibrilla de colágeno, pero el nombre se consolidó antes de que existieran criterios dimensionales estrictos. Las neurofibrillas recorren el citoplasma de las neuronas y sus prolongaciones. Están formadas principalmente por neurofilamentos (filamentos intermedios del citoesqueleto neuronal) y por microtúbulos. Su presencia anómala en forma de ovillos neurofibrilares constituye uno de los hallazgos histopatológicos de la enfermedad de Alzheimer. Existen también fibrillas de amiloide, que se forman cuando determinadas proteínas pierden su plegamiento nativo y se agregan en láminas beta cruzadas insolubles. A diferencia de las fibrillas fisiológicas, las amiloides son patológicas: se depositan en el espacio extracelular y, si comprometen la función de un órgano, dan lugar a las amiloidosis. Las fibrillas no se comportan como materiales homogéneos. Estudios de tracción a escala nanométrica han demostrado que su resistencia varía con el volumen, lo que indica dependencias estructurales internas que un modelo de material continuo no predice. El grado de hidratación modifica de forma notable sus propiedades: la presencia de agua reduce la rigidez de las fibrillas de colágeno, pero al mismo tiempo aumenta su capacidad de absorber energía y de soportar deformaciones mayores antes de romperse. Es un compromiso que el organismo aprovecha: los tejidos más hidratados son más flexibles, mientras que los parcialmente deshidratados (como el tendón sometido a carga prolongada) ganan rigidez a costa de perder tenacidad. Del latín fibrilla, diminutivo de fibra. El sufijo -illa marca el tamaño pequeño. En origen se usó en botánica, para las últimas ramificaciones de una raíz, y hacia el siglo XIX su significado se desplazó a la histología animal y a la patología. De fibrilla derivan también fibrilar (adjetivo) y fibrilación, que designa un tipo específico de arritmia en la que las fibras musculares del corazón se contraen de manera descoordinada. No. Las microfibrillas son estructuras distintas, compuestas principalmente por fibrilina, con un diámetro de unos 10 a 12 nm. Se encuentran en la matriz extracelular de numerosos tejidos y sirven de andamiaje para el depósito posterior de elastina en las fibras elásticas. Las fibrillas de colágeno, por el contrario, tienen diámetros mayores (50 a 200 nm según el tipo de colágeno y el tejido) y una composición diferente. Directa, pero exclusivamente etimológica. La fibrilación recibe su nombre porque, durante este tipo de arritmia, las fibras musculares cardíacas (las miofibrillas del miocardio) se contraen de forma individual y caótica, como si cada fibrilla temblase por su cuenta en lugar de participar en una contracción coordinada. El concepto clínico de fibrilación, sin embargo, pertenece al ámbito de la cardiología y no de la histología.Qué es una fibrilla
Tipos principales de fibrillas en el organismo humano
Propiedades mecánicas y papel del agua
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «fibrilla»?
¿Es lo mismo una fibrilla que una microfibrilla?
¿Qué relación tiene «fibrilla» con «fibrilación»?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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