DICCIONARIO MÉDICO
Fascículo longitudinal medial
El fascículo longitudinal medial es el tracto pareado de sustancia blanca que discurre a lo largo del tronco del encéfalo, cerca de la línea media, y conecta los núcleos de los nervios oculomotores (III, IV y VI pares craneales) con los núcleos vestibulares. Coordina los movimientos conjugados de ambos ojos y los integra con los movimientos de la cabeza. Su nombre latino, fasciculus longitudinalis medialis, describe con exactitud su forma y posición: un haz alargado (longitudinalis), situado junto a la línea media (medialis), que se extiende desde la región pretectal del mesencéfalo hasta los segmentos superiores de la médula cervical. A lo largo de ese trayecto, el fascículo recoge y distribuye fibras ascendentes y descendentes de origen diverso: núcleos vestibulares, colículo superior, formación reticular y núcleo intersticial de Cajal, entre otros. En la literatura clínica se abrevia como FLM (o MLF, del inglés medial longitudinal fasciculus). También ha recibido el nombre clásico de "cintilla longitudinal posterior". La tarea más conocida del FLM es asegurar que los dos ojos se muevan de forma coordinada en la mirada horizontal. Cuando el centro de la mirada lateral (núcleo del nervio abducens, VI par) ordena al ojo ipsilateral girar hacia fuera, interneuronas de ese mismo núcleo envían una señal a través del FLM hasta el subnúcleo del recto medial del nervio oculomotor contralateral (III par), que simultáneamente gira el otro ojo hacia dentro. Esa doble acción produce el movimiento conjugado que permite fijar la mirada en un punto. El FLM participa también en la coordinación vertical y torsional de los ojos, a través de conexiones con el núcleo intersticial rostral del propio FLM (riMLF) y con el nervio troclear (IV par). Contribuye además al reflejo vestibuloocular, que estabiliza la imagen retiniana durante los movimientos cefálicos. La interrupción del FLM produce un cuadro característico: la oftalmoplejía internuclear. Al intentar la mirada conjugada lateral, el ojo contralateral a la lesión abduce con normalidad pero el ojo ipsilateral no consigue aducir (o lo hace de forma incompleta y lenta), y aparece nistagmo en el ojo abductor. La causa más frecuente en adultos jóvenes es la esclerosis múltiple; en mayores de sesenta años, los infartos del tronco cerebral. Es una vía de asociación que conecta núcleos motores y sensitivos dentro del tronco del encéfalo. Contiene fibras de ambos tipos, pero su función más relevante es la coordinación motora ocular. Estrecha. Las señales de los canales semicirculares llegan a los núcleos vestibulares y, desde allí, ascienden por el FLM hasta los núcleos oculomotores. Ese circuito permite que los ojos compensen automáticamente los giros de la cabeza y mantengan la imagen estable. No siempre, pero la oftalmoplejía internuclear bilateral es tan característica de la esclerosis múltiple que su hallazgo en un paciente joven obliga a considerar este diagnóstico de forma prioritaria.Qué es el fascículo longitudinal medial
Función en la motilidad ocular
Lesión del FLM y oftalmoplejía internuclear
Preguntas frecuentes
¿El FLM es una vía sensitiva o motora?
¿Qué relación tiene con los reflejos vestibulares?
¿La esclerosis múltiple siempre afecta al FLM?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026