DICCIONARIO MÉDICO
Etmoidectomía
La etmoidectomía es la intervención quirúrgica mediante la cual se resecan, total o parcialmente, las celdillas del hueso etmoides. Se realiza habitualmente por vía endoscópica endonasal y constituye uno de los procedimientos más frecuentes de la cirugía endoscópica de los senos paranasales. El término combina "etmoides" (del griego ἠθμός, ethmós, "criba") con el sufijo quirúrgico -ectomía (ἐκτομή, ektomé, "escisión, extirpación"). La operación consiste en abrir y eliminar los tabiques óseos delgados que forman las celdillas etmoidales, con el fin de restablecer la ventilación y el drenaje mucoso de los senos etmoidales. Puede abarcar solo las celdillas anteriores o extenderse a las posteriores, según la localización de la enfermedad. Históricamente, la etmoidectomía se practicaba por vía externa (con una incisión en el canto interno del ojo) o por vía transantral (a través del seno maxilar). A partir de la década de 1980, la introducción de la endoscopia rígida transformó el abordaje. La técnica endonasal endoscópica, sistematizada por Messerklinger y Stammberger, permite visualizar las celdillas con una cámara de alta resolución y resecarlas con instrumental fino sin incisiones externas. Hoy es el abordaje de referencia en la mayoría de los centros. La indicación más habitual es la etmoiditis crónica que no responde al tratamiento médico, en particular cuando se acompaña de poliposis nasal. También puede indicarse en la sinusitis etmoidal aguda complicada (con extensión orbitaria), en algunos tumores benignos de la cavidad nasal y como vía de acceso para abordar los senos frontal o esfenoidal. La complejidad del procedimiento radica en la vecindad del etmoides con estructuras que no admiten lesión: la órbita (separada por la lámina papíracea, a veces de menos de un milímetro de grosor), la lámina cribosa (cuya perforación expondría las meninges) y el nervio óptico, que puede protruir dentro de una celdilla etmoidal posterior (la llamada celdilla de Onodi). La clasificación de Keros establece tres tipos de profundidad de la fosa olfatoria y orienta al cirujano sobre el riesgo de penetración en la fosa craneal. En la práctica actual, sí, salvo excepciones. El abordaje externo se reserva para casos muy seleccionados: complicaciones orbitarias graves con absceso subperióstico que requiera drenaje amplio, o reintervenciones en las que la anatomía endoscópica esté muy distorsionada. La vía endonasal endoscópica ofrece mejor visualización y menor morbilidad. Functional Endoscopic Sinus Surgery (cirugía endoscópica funcional de los senos paranasales). La etmoidectomía endoscópica forma parte de este conjunto de técnicas, que incluye también la antrostomía maxilar, la esfenoidotomía y el abordaje del seno frontal. Sí. Los tabiques óseos resecados no se regeneran. El objetivo es precisamente eliminar las particiones que atrapan secreciones y perpetúan la inflamación crónica. La mucosa que tapiza el espacio resultante se recupera y sigue cumpliendo su función respiratoria. Conceptos anatómicos y patológicos vinculados a esta intervención:Qué es la etmoidectomía
Indicaciones y contexto anatómico
Preguntas frecuentes
¿La etmoidectomía se hace siempre por endoscopia?
¿Qué significa la sigla FESS?
¿Se pierden celdillas de forma definitiva?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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