DICCIONARIO MÉDICO

Etmocefalia

La etmocefalia es una malformación craneofacial congénita grave que se inscribe dentro del espectro de la holoprosencefalia. Se caracteriza por un hipotelorismo marcado (ojos muy próximos entre sí), ausencia de las estructuras nasales normales y presencia de una probóscide, un apéndice tubular situado entre ambas órbitas.

Qué es la etmocefalia

El nombre procede del griego ἠθμός (ethmós, "criba, tamiz") y κεφαλή (kephalé, "cabeza"), en alusión al hueso etmoides cuyo desarrollo se ve gravemente comprometido en esta malformación. En la clasificación clásica de DeMyer (1963), la etmocefalia ocupa el segundo lugar de gravedad dentro de las anomalías faciales asociadas a la holoprosencefalia, por detrás de la ciclopía y por delante de la cebocefalia.

En la ciclopía existe un único globo ocular o una cavidad orbitaria fusionada. La etmocefalia conserva dos globos oculares separados, pero la distancia interorbitaria está muy reducida. Entre ambos ojos aparece una probóscide (un tubo cutáneo ciego, sin orificios funcionales) que representa un esbozo nasal rudimentario. No se desarrollan las fosas nasales ni el tabique nasal propiamente dicho. Estas anomalías faciales reflejan un fallo profundo en la segmentación del prosencéfalo embrionario durante las primeras semanas de gestación: como formuló DeMyer, "la cara predice el cerebro".

Contexto embriológico

La holoprosencefalia se produce cuando el prosencéfalo (el cerebro anterior del embrión) no se divide correctamente en dos hemisferios. El grado de división fallida determina la variante: alobar (la más grave, sin separación hemisférica), semilobar o lobar. Las formas faciales graves (ciclopía, etmocefalia) suelen acompañar a la holoprosencefalia alobar, mientras que las formas más leves pueden asociarse a anomalías faciales menores o incluso pasar inadvertidas.

Se han identificado factores genéticos (mutaciones en los genes SHH, ZIC2, SIX3, entre otros) y factores maternos (diabetes pregestacional, consumo de alcohol en las primeras semanas). La etmocefalia es la variante facial menos frecuente de las tres formas graves del espectro, lo que hace difícil establecer cifras de incidencia propias.

Preguntas frecuentes

¿Qué relación tiene la etmocefalia con el hueso etmoides?

El nombre comparte raíz etimológica con el hueso etmoides, pero la relación no es solo lingüística. En la etmocefalia, las estructuras derivadas de la región etmoidal del macizo facial (fosas nasales, tabique, cornetes) no se desarrollan, y la lámina cribosa puede estar ausente o gravemente malformada.

¿Es compatible con la vida?

No. La etmocefalia se asocia prácticamente siempre a holoprosencefalia alobar, incompatible con la supervivencia postnatal. La mayoría de los casos se detectan durante la gestación mediante ecografía prenatal o se presentan como muerte fetal.

¿En qué se diferencia de la cebocefalia?

En la cebocefalia existe una nariz rudimentaria (pequeña y aplanada, habitualmente con un orificio nasal único) situada en posición normal entre los ojos. En la etmocefalia no hay nariz propiamente dicha, sino una probóscide tubular sin comunicación con la vía aérea, colocada entre unas órbitas que están aún más próximas entre sí.

Referencias

  1. Manual MSD (versión para profesionales). Malformación de los hemisferios cerebrales.
  2. Infogen. Holoprosencefalia.
  3. Atlas ECLAMC. Arrinencefalia, Holoprosencefalia.
  4. Elsevier (Radiología). Variante interhemisférica media de holoprosencefalia: diagnóstico mediante resonancia magnética fetal.

Entradas relacionadas en el diccionario

Voces vinculadas al espectro de la holoprosencefalia y la anatomía craneofacial:

  • Holoprosencefalia: fallo en la división del prosencéfalo embrionario del que derivan las anomalías faciales graves.
  • Ciclopía: forma más grave del espectro, con una cavidad ocular única.
  • Cebocefalia: variante con nariz rudimentaria de orificio único.
  • Etmoides: hueso craneal cuyo nombre comparte raíz etimológica con la etmocefalia.

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