DICCIONARIO MÉDICO
Estriol
El estriol (E3) es uno de los tres estrógenos clásicos del organismo humano, junto con la estrona y el estradiol. Es el de menor potencia y, fuera del embarazo, apenas circula: aparece como un producto secundario del metabolismo de los otros dos. Su protagonismo llega con la gestación, cuando la placenta y el feto lo fabrican en grandes cantidades y pasa a ser el estrógeno predominante de esos meses. Como todos los estrógenos, el estriol es una hormona esteroidea derivada del colesterol, con la estructura de estrano de dieciocho átomos de carbono común a esta familia. Lo que lo distingue es el número de grupos hidroxilo: tres, en las posiciones 3, 16 y 17 de la molécula. Ese detalle está en su nombre. La cifra que acompaña a cada estrógeno indica cuántos de esos grupos posee: la estrona (E1) tiene uno, el estradiol (E2) dos y el estriol (E3), tres. El bioquímico británico Guy Frederic Marrian lo aisló en 1930, en el University College de Londres, a partir de orina de embarazadas. Al principio lo bautizó como trihidroxiestrina. El nombre que prevaleció combina el griego οἶστρος (oistros, «celo» o impulso sexual), raíz de toda la familia estrogénica, con la terminación -triol, que vuelve a señalar sus tres hidroxilos. Fue el segundo estrógeno humano en identificarse, poco después de la estrona. Con esos grupos hidroxilo adicionales, el estriol se une al receptor estrogénico con menos fuerza y permanece unido menos tiempo que el estradiol. Su potencia ronda la décima parte de la de este último. Es el más débil de los tres estrógenos clásicos. Durante la gestación, el estriol pasa de metabolito marginal a la hormona estrogénica que más abunda: llega a representar más del noventa por ciento de los estrógenos que circulan en la sangre materna. Su fabricación no depende de un solo órgano. Nace de una colaboración entre el feto y la placenta que los endocrinólogos llaman unidad fetoplacentaria. La placenta, por sí sola, no puede sintetizar estrógenos de principio a fin: le falta una enzima (la 17-hidroxilasa) necesaria para fabricar los precursores androgénicos. El feto suple esa carencia. Sus glándulas suprarrenales producen sulfato de dehidroepiandrosterona (DHEA-S), que el hígado fetal modifica añadiéndole un hidroxilo en la posición 16. Ese compuesto viaja de vuelta a la placenta, que lo transforma en estriol mediante la aromatasa y otras enzimas. Más del noventa por ciento del estriol así formado pasa a la circulación de la madre. Egon Diczfalusy y su equipo, en el Instituto Karolinska de Estocolmo, acuñaron el concepto de unidad fetoplacentaria en los años sesenta, al describir cómo dos sistemas hormonales incompletos, el fetal y el placentario, se completan mutuamente. La cantidad de estriol aumenta de forma sostenida a lo largo del embarazo y alcanza su máximo en las semanas previas al parto. En una mujer no gestante, y también en el varón, los niveles de estriol son muy bajos. Aquí no procede de ninguna glándula que lo segregue como tal, sino de la conversión del estradiol y la estrona en el hígado, por esa misma reacción de 16-hidroxilación. Se comporta como un producto final del metabolismo estrogénico más que como una hormona con función propia. Su concentración en la sangre materna sirve de reflejo bioquímico de cómo marcha la unidad fetoplacentaria: dado que feto y placenta participan por igual en su síntesis, un descenso del estriol no conjugado apunta a un fallo en esa maquinaria compartida. Por eso su medición se ha utilizado para vigilar el estado del feto y de la placenta a lo largo de la gestación. Como medicamento, el estriol se emplea sobre todo por vía tópica vaginal frente a la atrofia de la mucosa que aparece tras la menopausia. Su debilidad, un inconveniente en otros contextos, aquí juega a favor: actúa sobre el tejido vaginal con escaso efecto sobre el útero. En las primeras décadas del siglo XX, antes de que existieran estrógenos sintéticos, sus formas conjugadas obtenidas de orina de embarazadas estuvieron entre los primeros preparados estrogénicos de la medicina. La E corresponde a estrógeno y el número, a la cantidad de grupos hidroxilo de la molécula. El estriol tiene tres, de ahí el 3 y el sufijo -triol. La estrona, con un solo hidroxilo libre y un grupo cetona, es la E1; el estradiol, con dos hidroxilos, la E2. No es que una glándula decida fabricarlo, sino que resulta del modo en que se reparten el trabajo el feto y la placenta. El feto aporta precursores con un hidroxilo ya colocado en la posición 16, y ese detalle químico orienta la síntesis hacia el estriol en lugar de hacia el estradiol o la estrona. Al intervenir los dos organismos en cantidades grandes, el estriol termina siendo el estrógeno más abundante de la gestación. Sí. Se une al receptor estrogénico con cerca de una décima parte de la afinidad del estradiol y lo abandona antes. Esa baja potencia explica que fuera del embarazo tenga poco peso fisiológico. No. Son dos estrógenos distintos, con estructuras y funciones diferentes. El estradiol es el estrógeno principal de la mujer en edad fértil y el más potente de los tres; el estriol, un derivado suyo mucho más débil que solo cobra protagonismo durante el embarazo. El organismo convierte estradiol en estriol, pero no al revés.Qué es el estriol
El estrógeno dominante del embarazo
El estriol fuera del embarazo
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama E3?
¿Por qué el cuerpo produce tanto estriol en el embarazo?
¿Es el estriol un estrógeno débil?
¿El estriol y el estradiol son la misma hormona?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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