DICCIONARIO MÉDICO

Estimulación magnética cortical

La estimulación magnética cortical, habitualmente denominada estimulación magnética transcraneal (EMT), es una técnica neurofisiológica no invasiva que emplea campos electromagnéticos pulsados para excitar la corteza cerebral a través del cráneo intacto. Su aplicación más extendida es la valoración de la velocidad de conducción de la vía corticoespinal mediante el registro del potencial evocado motor.

Qué es la estimulación magnética cortical

La idea de excitar el cerebro humano con corrientes eléctricas tiene precedentes lejanos, pero la estimulación magnética transcraneal tal como hoy se practica nació en Sheffield en 1985, cuando Anthony Barker y su equipo demostraron que un campo magnético pulsado aplicado sobre el cuero cabelludo podía activar la corteza motora y provocar una contracción muscular en la mano contralateral. Aquel primer dispositivo resolvía un problema práctico que llevaba años sin solución satisfactoria: la estimulación eléctrica directa del cráneo, que Merton y Morton habían conseguido en 1980, resultaba dolorosa e impracticable para uso clínico rutinario.

El principio físico es sencillo. Se basa en la ley de inducción electromagnética que Michael Faraday formuló en 1831: un campo magnético variable en el tiempo induce una corriente eléctrica en un conductor cercano. En la EMT, el conductor es el tejido neural. Una corriente breve e intensa (5-10 kA) atraviesa una bobina colocada sobre el cuero cabelludo y genera un campo magnético de aproximadamente 1,5-2 teslas. Ese campo atraviesa el cráneo sin atenuación significativa y genera una corriente eléctrica secundaria en la corteza subyacente, suficiente para despolarizar neuronas y producir un efecto fisiológico medible.

Valoración de la vía corticoespinal

El uso diagnóstico principal de la EMT consiste en estimular la corteza motora primaria y registrar la respuesta muscular en una extremidad mediante electromiografía de superficie. La latencia entre el estímulo cortical y la contracción muscular permite calcular el tiempo de conducción motora central, un parámetro útil en el estudio de enfermedades que afectan a la vía piramidal, como la esclerosis múltiple, la esclerosis lateral amiotrófica o las mielopatías compresivas.

Además de la latencia, se evalúan la amplitud del potencial evocado motor (reflejo de la cantidad de motoneuronas reclutadas), el umbral motor (la intensidad mínima para obtener una respuesta reproducible) y el periodo de silencio cortical, una pausa en la actividad electromiográfica cuya duración informa sobre la inhibición intracortical mediada por interneuronas GABAérgicas. Cada uno de estos parámetros aporta información complementaria sobre la integridad funcional del tracto corticoespinal.

Modalidades de estimulación

Cuando se aplican pulsos aislados, la EMT funciona como herramienta diagnóstica que "interroga" una vía nerviosa sin modificarla de forma duradera. Al aplicar trenes de pulsos repetidos a frecuencias predeterminadas, la técnica se convierte en la llamada estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr), capaz de modular la excitabilidad cortical más allá de la duración de la sesión. Frecuencias iguales o superiores a 5 Hz tienden a aumentar la excitabilidad; frecuencias de 1 Hz o inferiores tienden a reducirla.

La forma de la bobina determina la focalidad del estímulo. La bobina circular genera un campo distribuido, útil para estimular simultáneamente ambos hemisferios; la bobina en forma de ocho concentra el campo en la intersección de las dos alas, con una resolución espacial de unos pocos centímetros. Existen además bobinas de doble cono, diseñadas para alcanzar estructuras más profundas como la corteza interhemisférica o el cerebelo.

Preguntas frecuentes

¿Es dolorosa la estimulación magnética transcraneal?

No. Es una de sus ventajas frente a la estimulación eléctrica directa del cráneo. El campo magnético atraviesa la piel y el hueso sin activar los nociceptores cutáneos. La mayoría de los pacientes perciben solo una sensación de golpeteo leve en el cuero cabelludo y escuchan el chasquido que produce la bobina al descargarse.

¿Quién desarrolló la técnica?

Anthony Barker, Reza Jalinous e Ian Freeston, del Departamento de Ingeniería Médica de la Universidad de Sheffield, publicaron la primera demostración en 1985. Su trabajo partió de los intentos previos de Merton y Morton con estimulación eléctrica transcraneal (1980), pero sustituyó la corriente eléctrica directa por un campo magnético pulsado, lo que eliminó el dolor y abrió la puerta al uso clínico de rutina.

¿Se utiliza también con fines no diagnósticos?

Sí. La modalidad repetitiva (EMTr) está aprobada en varios países para la depresión resistente y el trastorno obsesivo-compulsivo cuando los abordajes de primera línea no son eficaces. La entrada del diccionario sobre estimulación ofrece una visión general de las distintas modalidades.

Referencias

  1. Ibiricu MA, Morales G. Estimulación magnética transcraneal. An Sist Sanit Navar. 2009;32(Supl 3):105-113.
  2. Mayo Clinic. Estimulación magnética transcraneal.
  3. Fundamentos y aplicaciones clínicas de la estimulación magnética transcraneal en neuropsiquiatría. Rev Colomb Psiquiatr. 2014.
  4. MedlinePlus en español. Estimulación del nervio vago.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la estimulación magnética cortical, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Corteza cerebral: capa neuronal superficial del encéfalo, principal diana de la EMT.
  • Electromiografía: técnica de registro de la actividad eléctrica muscular, utilizada para captar los potenciales evocados motores.
  • Estimulación del cerebelo: modulación de la excitabilidad cerebelosa con técnicas similares.
  • Esclerosis múltiple: enfermedad desmielinizante en la que la EMT ayuda a valorar la afectación de la vía motora central.
  • Estimulación: concepto general de activación o modulación de una función orgánica.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026