DICCIONARIO MÉDICO
Espondilomalacia
La espondilomalacia es el reblandecimiento patológico del tejido óseo vertebral. La pérdida de consistencia del cuerpo de la vértebra reduce su capacidad para soportar cargas mecánicas y favorece el aplastamiento progresivo, sobre todo en segmentos de la columna que reciben mayor peso, como la región torácica baja y la lumbar. El término procede del griego σπόνδυλος (spóndylos, "vértebra") y μαλακία (malakía, "blandura"), y describe literalmente una vértebra que se ha vuelto blanda. En la práctica clínica se utiliza para señalar que el hueso vertebral ha perdido su rigidez normal y se deforma bajo presiones que una vértebra sana toleraría sin dificultad. No se trata de una enfermedad autónoma con entidad nosológica propia, sino de un hallazgo que aparece en el contexto de procesos que alteran la mineralización o la arquitectura ósea. La malacia, entendida como reblandecimiento tisular, se aplica en medicina a órganos muy distintos (cartílago, tráquea, esófago); cuando afecta específicamente al cuerpo vertebral, el riesgo mecánico adquiere relevancia particular porque la columna vertebral sostiene el peso axial del tronco. El hueso vertebral mantiene su dureza gracias al depósito ordenado de cristales de hidroxiapatita sobre la matriz de colágeno. Cualquier alteración que frene esa mineralización o que acelere la resorción del mineral ya depositado deja una trama ósea mecánicamente insuficiente. En la osteomalacia generalizada, el déficit suele ser de vitamina D o de fosfato, y la columna vertebral se cuenta entre las estructuras más vulnerables porque soporta carga continua en bipedestación. Cuando el reblandecimiento progresa, el cuerpo vertebral cede ante fuerzas de compresión relativamente modestas. El resultado puede ser una deformidad en cuña (acuñamiento anterior del cuerpo vertebral) o un aplastamiento más uniforme que reduce la altura del segmento afectado. Estos colapsos modifican la alineación de la columna y pueden acentuar la cifosis torácica. Conviene distinguir este mecanismo del que opera en la osteopenia y la osteoporosis: en estas, la masa ósea total disminuye pero el mineral restante conserva su composición; en la espondilomalacia, el problema reside en que la matriz orgánica existe pero no llega a mineralizarse correctamente. El déficit crónico de vitamina D constituye la causa más frecuente de osteomalacia en el adulto y, por extensión, la vía más habitual hacia el reblandecimiento vertebral. Niveles insuficientes de esta vitamina impiden la absorción intestinal adecuada de calcio y fosfato, lo que priva al hueso del sustrato necesario para mineralizarse. Situaciones de malabsorción (enfermedad celíaca, cirugía bariátrica, enfermedad inflamatoria intestinal) agravan el cuadro incluso cuando la dieta no es deficitaria. Existen también formas menos comunes ligadas a la pérdida renal de fosfato, como las tubulopatías renales, y síndromes paraneoplásicos que producen una osteomalacia oncogénica a través de la secreción ectópica de factor de crecimiento fibroblástico 23 (FGF-23). En estos casos el reblandecimiento puede concentrarse en determinados segmentos vertebrales antes de hacerse generalizado. Las metástasis óseas osteolíticas, la enfermedad de Paget avanzada y ciertas infecciones vertebrales de evolución tórpida también debilitan focalmente el cuerpo vertebral, si bien en estos contextos el término espondilomalacia se emplea con menos frecuencia porque el cuadro principal suele recibir otro nombre. El aplastamiento vertebral es un desenlace compartido por la espondilomalacia y la osteoporosis, pero el mecanismo subyacente difiere. En la osteoporosis, la trama ósea se ha adelgazado y rarefacido: hay menos hueso, pero el que queda está mineralizado con normalidad. En la espondilomalacia, la cantidad de matriz puede ser normal, solo que no se ha endurecido como debería. Esta diferencia tiene consecuencias prácticas, porque la densitometría ósea puede infraestimar la gravedad de la osteomalacia al medir una densidad aparentemente conservada, mientras que la biopsia ósea con tinción de tetraciclinas revelaría un exceso de osteoide no mineralizado. Del griego σπόνδυλος (spóndylos), que significa "vértebra", y μαλακία (malakía), "blandura" o "reblandecimiento". Traducida de forma literal, la palabra designa una vértebra blanda. No. Ambas pueden provocar fracturas o aplastamientos vertebrales, pero responden a mecanismos diferentes. La osteoporosis implica pérdida de masa ósea con mineralización conservada; la espondilomalacia, en cambio, se debe a un defecto de mineralización sobre una matriz que puede estar intacta en cantidad. Depende de la causa. Cuando el origen es un déficit de vitamina D, el reblandecimiento tiende a ser difuso, aunque las vértebras que soportan mayor carga colapsan antes. En procesos focales (metástasis, infección localizada) sí puede afectar un solo segmento. La sospecha suele partir de una analítica con niveles bajos de vitamina D, calcio o fosfato junto con fosfatasa alcalina elevada. La confirmación definitiva la aporta la biopsia ósea con doble marcaje de tetraciclinas, que demuestra el exceso de osteoide sin mineralizar, aunque esta prueba se reserva para casos dudosos. Si desea profundizar en conceptos asociados a la espondilomalacia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la espondilomalacia
Mecanismo del reblandecimiento vertebral
Procesos que pueden producir espondilomalacia
Diferenciación con la osteoporosis vertebral
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra espondilomalacia?
¿Es lo mismo espondilomalacia que osteoporosis de la columna?
¿Puede aparecer espondilomalacia solo en algunas vértebras?
¿Cómo se detecta la espondilomalacia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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