DICCIONARIO MÉDICO
Eritrocitosis
La eritrocitosis es el aumento del número de eritrocitos circulantes por encima de los valores de referencia para la edad y el sexo, lo que se refleja en una elevación del hematocrito o de la concentración de hemoglobina. Puede obedecer a causas muy diversas, desde una respuesta fisiológica a la altitud hasta una neoplasia mieloproliferativa. El término eritrocitosis se compone de las raíces griegas ἐρυθρός (erythrós, "rojo"), κύτος (kýtos, "célula") y el sufijo -osis, que en terminología médica indica proceso o estado (con frecuencia, un aumento cuantitativo). El matiz etimológico frente a policitemia merece atención: policitemia alude a un exceso de varias líneas celulares (πολύς, polýs, "mucho"; κύτος, kýtos, "célula"; αἷμα, haîma, "sangre"), eritrocitosis restringe la referencia a la serie roja. En la práctica clínica, sin embargo, ambos términos se usan con cierta laxitud y a veces de forma intercambiable. Se considera eritrocitosis cuando el hematocrito supera el 49 % en varones o el 48 % en mujeres de forma sostenida, o cuando la hemoglobina excede 16,5 g/dL y 16 g/dL respectivamente, según los criterios del Manual MSD. Los valores concretos pueden variar ligeramente entre laboratorios y guías. La primera distinción, y probablemente la más relevante desde el punto de vista clínico, separa la eritrocitosis verdadera (absoluta) de la relativa. Eritrocitosis relativa. No existe un aumento real de la masa eritrocitaria total. Lo que ocurre es una reducción del volumen plasmático (por deshidratación, uso de diuréticos, quemaduras extensas o el denominado síndrome de Gaisböck) que concentra los eritrocitos en un plasma más escaso. La contracción esplénica por estrés o ejercicio intenso puede provocar una forma transitoria que se resuelve sola en minutos. Eritrocitosis absoluta primaria. Aquí la médula ósea produce eritrocitos en exceso por un defecto intrínseco de las células progenitoras. El ejemplo paradigmático es la policitemia vera, una neoplasia mieloproliferativa asociada en más del 95 % de los casos a la mutación V617F del gen JAK2. Existen también formas hereditarias poco frecuentes, como la policitemia familiar congénita por mutaciones en el receptor de la eritropoyetina (EPOR), que provocan una señalización eritropoyética exagerada sin que medie ningún proceso tumoral. Eritrocitosis absoluta secundaria. La producción eritrocitaria aumenta como respuesta a un estímulo externo, habitualmente un incremento de eritropoyetina. Las causas más frecuentes son la hipoxia crónica (enfermedad pulmonar obstructiva, cardiopatías con cortocircuito derecha-izquierda, síndrome de apnea del sueño, residencia prolongada en altitudes superiores a 2500 metros) y, con menor frecuencia, la producción ectópica de eritropoyetina por ciertos tumores renales o hepáticos. El tabaquismo crónico constituye otra causa reconocida: la carboxihemoglobina reduce la capacidad de transporte de oxígeno y desencadena un estímulo compensatorio en la médula. Eritrocitosis es un hallazgo de laboratorio; policitemia vera es una enfermedad concreta. Cuando un hemograma muestra un recuento de eritrocitos elevado, el clínico debe determinar si se trata de una eritrocitosis relativa, una secundaria a hipoxia o fármacos, o una primaria neoplásica. La concentración sérica de eritropoyetina ayuda en esa distinción: tiende a estar suprimida en la policitemia vera y elevada o normal en las eritrocitosis secundarias. La detección de la mutación JAK2 V617F (o, en su defecto, de mutaciones en el exón 12 de JAK2) es el marcador molecular que confirma la naturaleza clonal del proceso. Existe también el término eritrocitemia, hoy en desuso, que durante buena parte del siglo XX se empleó como sinónimo directo de policitemia vera. De las raíces griegas ἐρυθρός (erythrós, "rojo"), κύτος (kýtos, "célula") y el sufijo -osis ("proceso, estado"). El nombre describe literalmente un estado en el que hay un exceso de células rojas. No exactamente, aunque en la práctica se usen a menudo como sinónimos. Eritrocitosis alude al aumento exclusivo de los eritrocitos, mientras que policitemia, en sentido estricto, podría implicar también la elevación de leucocitos y plaquetas (como ocurre en la policitemia vera). La confusión se arrastra desde antiguo porque la terminología hematológica no siempre ha sido sistemática. No. Personas sanas que viven en zonas de gran altitud presentan eritrocitosis como adaptación fisiológica a la menor presión parcial de oxígeno. Lo mismo puede observarse, de forma transitoria, tras ejercicio físico intenso o deshidratación moderada. La eritrocitosis requiere estudio cuando es persistente, inesperada o se acompaña de otros hallazgos hematológicos anómalos. Mediante un hemograma que muestre valores de hemoglobina, hematocrito o recuento de eritrocitos por encima de los rangos de referencia. La confirmación y la búsqueda de la causa exigen pruebas adicionales que el profesional sanitario indicará según el contexto clínico. Si desea profundizar en conceptos asociados a la eritrocitosis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la eritrocitosis
Clasificación de la eritrocitosis
Diferenciación entre eritrocitosis y policitemia vera
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra eritrocitosis?
¿Es lo mismo eritrocitosis que policitemia?
¿La eritrocitosis siempre indica enfermedad?
¿Cómo se detecta la eritrocitosis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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