DICCIONARIO MÉDICO
Eritema indurado de Bazin
El eritema indurado de Bazin es una paniculitis lobulillar crónica que se manifiesta con nódulos subcutáneos en la cara posterior de las piernas, con tendencia a la ulceración. Se clasifica dentro de las tubercúlides, un grupo de reacciones cutáneas de hipersensibilidad asociadas a Mycobacterium tuberculosis. Se trata de una forma de paniculitis en la que predomina la vasculitis de los vasos del panículo adiposo. El fenómeno primario es la inflamación de arterias y venas de pequeño y mediano calibre dentro de la grasa subcutánea; la necrosis del tejido adiposo sobreviene como consecuencia isquémica de esa vasculitis, no como un proceso inflamatorio primario del lóbulo graso. Esta distinción tiene relevancia para entender por qué los nódulos del eritema indurado tienden a ulcerarse (la isquemia daña la piel suprayacente), algo que en el eritema nudoso no ocurre. El nombre del cuadro combina el término eritema (del griego ἐρύθημα, "enrojecimiento") con el adjetivo "indurado", del latín indurare, "endurecer", en referencia a la consistencia firme de los nódulos a la palpación. El epónimo recuerda al dermatólogo francés Pierre-Antoine-Ernest Bazin (1807-1878), quien en 1861 describió por primera vez esta erupción nodular en las piernas de mujeres jóvenes con tuberculosis. Bazin observó que sus pacientes presentaban signos de tuberculosis activa o pasada. Décadas más tarde, Darier introdujo en 1896 el concepto de "tubercúlide" para agrupar varias lesiones cutáneas que aparecían en pacientes tuberculosos pero que no contenían bacilos cultivables en las propias lesiones. El eritema indurado quedó incluido en esa categoría, junto al liquen escrofuloso y la tubercúlide papulonecrótica. Con las técnicas de PCR (reacción en cadena de la polimerasa) desarrolladas a finales del siglo XX se ha conseguido identificar ADN de M. tuberculosis en las biopsias cutáneas de muchos pacientes con eritema indurado, lo que apoya la teoría de que se trata de una reacción inmunológica frente a antígenos micobacterianos diseminados por vía hematógena. No obstante, la PCR resulta negativa en un porcentaje considerable de casos, y se han descrito cuadros clínica e histológicamente idénticos en pacientes sin evidencia de tuberculosis. Durante décadas, "eritema indurado de Bazin" y "vasculitis nodular" se emplearon como sinónimos. La tendencia actual reserva el epónimo de Bazin para los casos con asociación demostrada a M. tuberculosis (Mantoux o IGRA positivo, PCR positiva o respuesta favorable a tuberculostáticos), mientras que "vasculitis nodular" se utiliza como término más amplio para el mismo cuadro histopatológico cuando la conexión con la tuberculosis no se confirma. En la práctica clínica, la frontera entre ambas denominaciones sigue siendo objeto de debate. Ambas entidades producen nódulos dolorosos en las piernas, pero las diferencias son notables. El eritema nudoso se localiza en la cara anterior (pretibial), es una paniculitis septal, no ulcera y se resuelve en semanas sin dejar cicatriz. El eritema indurado de Bazin afecta la cara posterior (pantorrillas), es una paniculitis lobulillar con vasculitis, ulcera con frecuencia y sigue un curso crónico y recurrente. La biopsia cutánea zanja la cuestión cuando la clínica no es suficiente. "Eritema" procede del griego ἐρύθημα, "enrojecimiento". "Indurado" viene del latín indurare, "endurecer", por la firmeza de los nódulos. El epónimo corresponde al dermatólogo francés Ernest Bazin, que describió el cuadro en 1861 en mujeres jóvenes con tuberculosis. Depende de la escuela. Histológicamente, ambos cuadros son indistinguibles. La diferencia es etiológica: el nombre de Bazin se reserva hoy para los casos con vínculo demostrado con M. tuberculosis; vasculitis nodular se prefiere cuando ese vínculo no se establece. No. Se considera una enfermedad rara, más frecuente en mujeres (proporción cercana a 9:1) entre los 20 y los 40 años. Su incidencia ha descendido en países con baja prevalencia de tuberculosis, aunque no ha desaparecido del todo. Sí, y es uno de los diagnósticos diferenciales que se plantea con mayor frecuencia ante nódulos dolorosos en las piernas. Las claves para distinguirlos son la localización (anterior frente a posterior), la tendencia a la ulceración (ausente en el eritema nudoso, frecuente en el indurado) y, sobre todo, la biopsia, que muestra una paniculitis septal en el nudoso y una paniculitis lobulillar con vasculitis en el indurado. Si desea profundizar en conceptos asociados al eritema indurado de Bazin, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el eritema indurado de Bazin
Relación con la tuberculosis y concepto de tubercúlide
Vasculitis nodular y eritema indurado: una distinción en revisión
Diferenciación con el eritema nudoso
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "eritema indurado de Bazin"?
¿Es lo mismo eritema indurado de Bazin que vasculitis nodular?
¿Es una entidad frecuente?
¿Puede confundirse con el eritema nudoso?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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