DICCIONARIO MÉDICO
Ergometría
La ergometría es una prueba diagnóstica cardiológica en la que se registra la actividad eléctrica del corazón mediante un electrocardiograma mientras el paciente realiza un esfuerzo físico progresivo, habitualmente sobre un tapiz rodante o una bicicleta estática. Se conoce también como prueba de esfuerzo. El término procede de dos raíces griegas: ἔργον (érgon, «trabajo» o «esfuerzo») y μέτρον (métron, «medida»). Literalmente, medir el trabajo. La misma raíz aparece en vocablos como ergonomía, ergoterapia o ayuda ergogénica, siempre vinculada a la idea de actividad física o capacidad funcional. En condiciones de reposo, un corazón con una obstrucción parcial en alguna arteria coronaria puede recibir flujo sanguíneo suficiente y no generar alteraciones visibles en el electrocardiograma. Al aumentar la carga de trabajo, la demanda de oxígeno del miocardio crece y, si existe una estenosis significativa, el aporte se vuelve insuficiente. Esa discrepancia puede manifestarse como cambios en el trazado eléctrico o como angina. Provocar esa discrepancia de forma controlada es, en esencia, lo que persigue la ergometría. Durante el ejercicio, la frecuencia cardíaca y la presión arterial aumentan de manera progresiva, y con ellas el consumo miocárdico de oxígeno. El protocolo más extendido incrementa la intensidad cada tres minutos (protocolo de Bruce), de modo que el corazón se somete a una exigencia creciente y estandarizada. Un cardiólogo supervisa todo el proceso y puede detenerlo si aparecen arritmias, alteraciones del segmento ST o el paciente refiere molestias. Cuando la ergometría convencional no resulta concluyente, cabe combinarla con técnicas de imagen como la ecocardiografía de estrés o la gammagrafía de perfusión miocárdica, que aportan información sobre la contractilidad regional y el flujo coronario. Esas variantes se denominan pruebas de esfuerzo con imagen. No toda ergometría tiene finalidad diagnóstica: también se emplea para evaluar la capacidad funcional antes de un programa de ejercicio o para monitorizar la respuesta al abordaje de una cardiopatía isquémica ya conocida. Del griego ἔργον (érgon, «trabajo») y μέτρον (métron, «medida»). Su sentido literal es «medición del trabajo». El aparato empleado para graduar el esfuerzo (bicicleta estática o tapiz rodante) recibe el nombre de ergómetro. Sí. Ambos nombres designan la misma exploración. «Prueba de esfuerzo» es la denominación más habitual en el lenguaje coloquial; «ergometría», la voz técnica preferida en la literatura cardiológica en español. Cuando el paciente no puede realizar ejercicio físico, existen alternativas farmacológicas que simulan el efecto del esfuerzo sobre el corazón. Son las llamadas pruebas de estrés farmacológico, que no constituyen una ergometría propiamente dicha, porque no implican trabajo muscular. Consulte también la información clínica completa sobre la prueba de esfuerzo Si busca información sobre indicaciones, preparación, desarrollo y resultados de la ergometría, puede consultar la ficha completa de la prueba de esfuerzo elaborada por el Departamento de Cardiología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos vinculados a la ergometría, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la ergometría
Fundamento fisiológico de la prueba
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra ergometría?
¿Es lo mismo ergometría que prueba de esfuerzo?
¿Puede hacerse una ergometría sin caminar?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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