DICCIONARIO MÉDICO
Epidurografía
La epidurografía es una técnica de imagen que consiste en inyectar un medio de contraste radiológico en el espacio epidural y visualizar su distribución mediante fluoroscopia. Se emplea principalmente en la valoración y la guía de procedimientos intervencionistas para el dolor de columna. El término combina epidural, del griego ἐπί (epí, «sobre») y el latín dura mater, con el sufijo griego -γραφία (graphía, «escritura, registro»). Literalmente, la epidurografía es el «registro gráfico del espacio epidural». En la práctica, se realiza introduciendo una aguja (habitualmente de tipo Tuohy) en el espacio epidural bajo control fluoroscópico y administrando un medio de contraste yodado. Las imágenes obtenidas muestran cómo se distribuye el contraste a lo largo del canal vertebral, delinean las raíces nerviosas y ponen de manifiesto defectos de llenado que sugieren ocupación del espacio por fibrosis, hernias discales u otras anomalías. La epidurografía rara vez se solicita como estudio aislado. Su papel principal es confirmar la correcta posición de la aguja antes de una infiltración epidural de corticoides o, de forma más específica, durante la epidurólisis (neuroplastia epidural), un procedimiento en el que se utiliza un catéter para liberar adherencias en el espacio epidural de pacientes con dolor persistente tras cirugía de columna. En el síndrome poslaminectomía, la fibrosis epidural puede atrapar raíces nerviosas y perpetuar la radiculopatía. La epidurografía permite identificar las raíces que no se rellenan con contraste (las zonas de «amputación radiológica»), orientando al intervencionista sobre dónde dirigir el catéter y la medicación. Blake y colaboradores demostraron en una serie de más de cinco mil pacientes que la administración epidural guiada por epidurografía es segura, con una incidencia baja de complicaciones. La epidurografía se distingue de la mielografía en el espacio que explora. La mielografía inyecta contraste en el espacio subaracnoideo (dentro de la duramadre), mientras que la epidurografía lo hace fuera de ella. La imagen resultante de cada técnica es, por tanto, complementaria: la mielografía delinea la cara interna del saco dural y las raíces intratecales; la epidurografía muestra la cara externa y el tejido perimedular. En la práctica clínica actual, la resonancia magnética ha desplazado a ambas como herramienta diagnóstica de primera línea para la patología de columna, pero la epidurografía conserva su utilidad como guía intraoperatoria en procedimientos intervencionistas. Del griego ἐπί (sobre) y el latín dura mater, combinados con -γραφία (registro). Designa el estudio radiológico del espacio situado por fuera de la duramadre espinal. La epidurografía es el procedimiento (la técnica de inyectar contraste y obtener imágenes). El epidurograma es la imagen resultante, el registro gráfico en sí. En el uso cotidiano, ambos términos se emplean con frecuencia como sinónimos, pero en rigor designan momentos distintos del mismo acto técnico. No. La mielografía introduce contraste dentro del saco dural, en el espacio subaracnoideo, y visualiza la médula y las raíces intratecales. La epidurografía deposita el contraste por fuera de la duramadre, en el espacio epidural. Son técnicas complementarias, no intercambiables. Si desea profundizar en conceptos asociados a la epidurografía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la epidurografía
Indicaciones y contexto clínico
Relación con la mielografía y otros estudios de imagen
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra epidurografía?
¿Cuál es la diferencia entre epidurografía y epidurograma?
¿Es lo mismo una epidurografía que una mielografía?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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