DICCIONARIO MÉDICO
Enterococcus
Enterococcus es un género de bacterias grampositivas que forma parte habitual de la microbiota intestinal humana. Sus células son ovoides y se agrupan en parejas o en cadenas cortas. Pese a su carácter comensal, dos de sus especies, Enterococcus faecalis y Enterococcus faecium, figuran entre los agentes más frecuentes de las infecciones adquiridas en el hospital. Enterococcus Enterococos Tipo: bacteria Morfología: cocos grampositivos ovoides, en parejas o cadenas cortas, anaerobios facultativos, catalasa negativos Transmisión: endógena (desde el propio intestino) y contacto directo en el medio hospitalario Reservorio: humano y animal (tubo digestivo); persisten en el ambiente Patogenicidad: oportunista Enfermedades: infección urinaria, bacteriemia, endocarditis El nombre del género combina el griego ἔντερον (énteron, «intestino») con κόκκος (kókkos, «grano» o «baya»), en alusión a la forma redondeada de estas bacterias y a su hábitat principal. El término entérocoque lo acuñó en 1899 el microbiólogo francés Thiercelin para describir unos cocos aislados en heces humanas. Durante casi un siglo, sin embargo, el género no tuvo existencia formal, y sus especies se clasificaron dentro de Streptococcus, en el grupo D de la clasificación de Lancefield. Fue en 1984 cuando Karl-Heinz Schleifer y Renate Kilpper-Bälz, a partir de estudios de hibridación de ácidos nucleicos, demostraron que estas bacterias se apartaban lo suficiente del resto de estreptococos como para justificar un género propio. Streptococcus faecalis y Streptococcus faecium pasaron a llamarse Enterococcus faecalis y Enterococcus faecium. Hoy se reconocen más de sesenta especies, aunque casi todas las infecciones humanas se deben a esas dos. Los enterococos son anaerobios facultativos: proliferan en presencia de oxígeno, pero sobreviven sin él. Carecen de la enzima catalasa (lo que los distingue de Staphylococcus) y retienen la tinción de Gram, que los tiñe de violeta. Su pared celular contiene una gruesa capa de peptidoglicano, rasgo que comparten con otros cocos grampositivos. Una propiedad que los singulariza es su resistencia ambiental. Toleran concentraciones de cloruro sódico del 6,5 %, crecen entre 10 y 45 °C y aguantan bien la desecación. Ese conjunto de capacidades explica, al menos en parte, que persistan en superficies hospitalarias (mesillas, teclados, pomos de puertas) y en las manos del personal sanitario, donde pueden seguir viables más de sesenta minutos si no media una higiene adecuada. En personas sanas, los enterococos conviven con el resto de la flora intestinal sin provocar enfermedad. El problema aparece cuando confluyen ciertos factores: hospitalización prolongada, dispositivos invasivos, inmunodepresión o edad avanzada. En esas circunstancias, E. faecalis y E. faecium actúan como patógenos oportunistas y pueden causar infecciones urinarias, bacteriemias, endocarditis e infecciones intraabdominales. Lo que convierte a Enterococcus en un reto particular para la microbiología clínica es su perfil de resistencias. Posee resistencia intrínseca a varios grupos de antibióticos y adquiere con creciente frecuencia resistencia a los glucopéptidos, como la vancomicina y la teicoplanina. Las cepas resistentes a vancomicina, conocidas por las siglas EVR o VRE, son un problema endémico en muchas unidades de cuidados intensivos, sobre todo en Norteamérica, donde su prevalencia en las bacteriemias enterocócicas ha superado el 25 %. Las dos especies no se comportan igual. E. faecalis reúne más factores de virulencia. La mayor carga de resistencias, incluida la de vancomicina, recae en E. faecium, que por ese motivo figura en la lista de patógenos prioritarios de la Organización Mundial de la Salud. Enterococcus comparte rasgos morfológicos con Streptococcus, hasta el punto de que durante décadas se consideraron un mismo género. Varias pruebas de laboratorio permiten separarlos: el crecimiento en cloruro sódico al 6,5 %, la hidrólisis de la esculina en presencia de bilis, la positividad de la prueba PYR (pirrolidonil arilamidasa) y la tolerancia a 45 °C. Staphylococcus, también grampositivo, se diferencia con facilidad porque produce catalasa y forma racimos, no cadenas. De las raíces griegas ἔντερον (énteron, «intestino») y κόκκος (kókkos, «grano»). Thiercelin propuso la forma francesa entérocoque en 1899, pero la denominación científica formal del género no se estableció hasta 1984. No. Hasta 1984 los enterococos se clasificaban dentro del género Streptococcus (grupo D de Lancefield), pero los análisis genéticos demostraron que forman un linaje evolutivo distinto. Algunos textos antiguos aún hablan de «estreptococos del grupo D»; hoy esa denominación tiene solo valor histórico. La mayoría de las más de sesenta especies descritas rara vez causan enfermedad en el ser humano. E. faecalis es responsable de la mayor parte de las infecciones y E. faecium de buena parte del resto; las demás especies aparecen solo de forma esporádica en muestras clínicas. Que la bacteria ha adquirido genes (los más frecuentes, vanA y vanB) que modifican la diana de la vancomicina en su pared celular, de modo que el antibiótico pierde eficacia. Es un rasgo mucho más habitual en E. faecium que en E. faecalis.Qué es Enterococcus
Características microbiológicas
Relevancia como patógeno hospitalario
Diferenciación con otros cocos grampositivos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre Enterococcus?
¿Es lo mismo Enterococcus que Streptococcus?
¿Son peligrosas todas las especies de Enterococcus?
¿Qué significa que un Enterococcus sea resistente a vancomicina?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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