DICCIONARIO MÉDICO
Enterobius vermicularis
Enterobius vermicularis es el gusano parásito más conocido de la infancia, el mismo que en el lenguaje corriente se llama oxiuro. Se trata de un nematodo blanco y diminuto que vive en el intestino grueso del ser humano y en ningún otro hospedador. Por la noche, las hembras cargadas de huevos salen hasta la piel que rodea el ano y allí depositan su puesta, lo que explica el picor nocturno tan característico de la infección que provocan, la oxiuriasis. Su nombre científico dice dónde vive; el popular, cómo es la cola de la hembra. Enterobius vermicularis Oxiuro Tipo: helminto Grupo: nematodo (gusano redondo) Transmisión: fecal-oral (ano-mano-boca) y por objetos contaminados Reservorio: humano (único hospedador) Patogenicidad: primario Enfermedades: oxiuriasis Enterobius vermicularis es un nematodo, es decir, un gusano de cuerpo cilíndrico, perteneciente a la familia Oxyuridae. Parasita en exclusiva al ser humano: no existe reservorio animal ni ambiental que lo mantenga, así que la infección procede siempre, de un modo u otro, de otra persona. El adjetivo vermicularis viene del latín vermiculus, gusanillo, por su aspecto de hilo blanco en movimiento. El nombre popular, oxiuro, tiene otra procedencia. Deriva de Oxyuris, un género antiguo en el que se clasificó a este parásito y que aludía a la cola puntiaguda de la hembra. Linneo lo describió en 1758, aunque durante más de un siglo se lo llamó de otra manera, una historia de cambios de nombre que se cuenta en la entrada del género Enterobius. En tamaño, la hembra mide entre 8 y 13 milímetros; el macho apenas alcanza los 5. A simple vista, los oxiuros parecen pequeñas hebras de hilo blanco que se mueven. La hembra termina en una cola larga y afilada, el rasgo que dio nombre al parásito, mientras que el macho tiene el extremo posterior curvado. En la cabeza, ambos presentan unas expansiones laterales de la cutícula, las alas cefálicas, y el esófago acaba en un bulbo redondeado que ayuda a reconocer la especie al microscopio. Los huevos son la verdadera firma del parásito. Miden entre 50 y 60 micras, son transparentes y tienen una forma ovalada asimétrica, aplanada por una de sus caras, algo que suele compararse con una rebanada de pan. Una sola hembra llega a contener más de diez mil. Buscarlos en las heces no resulta útil, porque el gusano rara vez los libera ahí; se recogen de la piel que rodea el ano aplicando una tira de cinta adhesiva transparente por la mañana, la técnica conocida como prueba de Graham, y se examinan bajo el microscopio. Todo su ciclo transcurre dentro de una misma persona. Los gusanos adultos se alojan en el intestino grueso, sobre todo en el ciego y el tramo inicial del colon. Tras el apareamiento, el macho muere y la hembra, ya repleta de huevos, emprende un desplazamiento hasta el borde del ano. El trayecto es siempre nocturno. Allí deposita la puesta sobre una sustancia pegajosa y muere poco después. Los huevos no contagian nada más ponerse: necesitan madurar durante cuatro a seis horas, y a partir de entonces basta con que lleguen a una boca para que el ciclo vuelva a empezar. Una vez ingeridos, eclosionan en el intestino delgado y las larvas descienden hasta el grueso, donde crecen hasta la forma adulta. Del huevo al gusano maduro transcurren entre dos y seis semanas. La infección por Enterobius vermicularis se denomina oxiuriasis o enterobiasis. Es la parasitosis por gusanos más frecuente en los países de clima templado y recae sobre todo en los niños en edad escolar, que se la contagian entre ellos y, a menudo, al resto de la familia. La señal que la delata es el picor anal de predominio nocturno, un prurito anal que aparece justo cuando la hembra migra a poner los huevos. A veces el gusano aparece donde no se lo espera. Se lo ha encontrado dentro del apéndice en algunos casos de apendicitis, aunque que sea la causa o un simple hallazgo casual sigue debatiéndose, y en las niñas puede desviarse hacia los genitales externos y provocar irritación local. El resto de la información sobre la infección puede consultarse en la entrada de la oxiuriasis. El género, Enterobius, procede del griego énteron, intestino, y bíos, vida: un organismo que vive en el intestino. El epíteto vermicularis es latín y significa con forma de gusanillo. Juntos describen a un pequeño gusano intestinal. Sí. Oxiuro es el nombre común y Enterobius vermicularis el científico. La palabra oxiuro procede de Oxyuris, un género antiguo en el que estuvo clasificado, y hace referencia a su cola afilada. No, aunque son con diferencia los más afectados. En una casa donde un niño está parasitado, los huevos se reparten con facilidad por la ropa de cama y los objetos comunes, de modo que los adultos que conviven con él también se infectan a menudo. No. El ser humano es el único hospedador de Enterobius vermicularis, así que ni los perros ni los gatos transmiten este parásito. El contagio siempre viene de otra persona o de objetos que han quedado con sus huevos. Para situar Enterobius vermicularis dentro de su grupo y su infección, puede consultar:Qué es Enterobius vermicularis
Cómo es y cómo se identifica
Cómo vive: su ciclo biológico
Qué enfermedad produce
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Enterobius vermicularis?
¿Es lo mismo el oxiuro que Enterobius vermicularis?
¿Solo afecta a los niños?
¿Se contagia de los animales?
Referencias
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