DICCIONARIO MÉDICO

Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth

La enfermedad de Charcot-Marie-Tooth (CMT) es un grupo heterogéneo de neuropatías hereditarias que afectan a los nervios periféricos y producen debilidad y atrofia muscular de predominio distal. Con una prevalencia cercana a 1 caso por cada 2500 personas, constituye la neuropatía hereditaria más frecuente. Fue descrita de forma independiente en 1886 por tres médicos: Jean-Martin Charcot y Pierre Marie en París, y Howard Henry Tooth en Cambridge.

Qué es la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth

Se trata de un conjunto de neuropatías periféricas de causa genética que comparten un rasgo común: la degeneración lenta y progresiva de los nervios que conectan el cerebro y la médula espinal con los músculos y los órganos sensoriales de las extremidades. El resultado es una pérdida gradual de fuerza y masa muscular, más evidente en pies, piernas y, con el paso de los años, también en las manos.

El nombre reúne a tres neurólogos que llegaron a la misma entidad clínica desde hospitales distintos durante el mismo año. Jean-Martin Charcot (1825-1893) y su discípulo Pierre Marie (1853-1940) publicaron su trabajo en París; Howard Henry Tooth (1856-1925) presentó el suyo como tesis doctoral en Cambridge. Los tres emplearon inicialmente la denominación «atrofia muscular progresiva del tipo peroneal», un término que subrayaba el aspecto más llamativo de la enfermedad pero que resultó insuficiente cuando se comprobó que existían decenas de formas genéticas distintas bajo esa misma apariencia clínica.

En la nomenclatura actual coexisten varios nombres. «Neuropatía hereditaria sensitivo-motora» (NHSM o HMSN, por sus siglas en inglés) es el preferido en textos académicos; «atrofia muscular peroneal» pervive en la literatura clásica. La sigla CMT, sin embargo, se ha impuesto en la práctica diaria y en la investigación.

El nervio periférico como estructura vulnerable

Para entender la CMT conviene recordar cómo se organiza un nervio periférico. Cada fibra nerviosa consta de un axón (la prolongación de la neurona que transmite el impulso eléctrico) envuelto en una vaina de mielina fabricada por las células de Schwann. La mielina actúa como aislante y permite que la señal eléctrica viaje a gran velocidad de un nodo de Ranvier al siguiente.

Cuando la mielina se daña o no se forma correctamente, la conducción se enlentece. Cuando el propio axón degenera, la señal se atenúa o se pierde. Ambos mecanismos operan en la CMT, pero no en todas sus formas por igual, y esa diferencia es la que permite clasificar la enfermedad en tipos principales (los veremos más adelante).

La vulnerabilidad es máxima en las fibras más largas del organismo, las que recorren todo el trayecto desde la médula espinal hasta los pies. Esa distribución explica por qué las extremidades inferiores se afectan primero y con mayor intensidad, un patrón que los neurólogos denominan «longitud-dependiente».

Tipos principales y bases genéticas

CMT1 (desmielinizante). La alteración primaria reside en la vaina de mielina. La velocidad de conducción nerviosa está reducida (por debajo de 38 m/s en el nervio mediano, frente a los 50 m/s o más habituales). La forma más frecuente de todas las CMT es la CMT1A, responsable de alrededor del 70 % de los casos de CMT1, y se debe a una duplicación del gen PMP22 en el cromosoma 17. Ese gen codifica una proteína de la mielina periférica, y la dosis génica extra altera la estructura de la vaina con consecuencias que se acumulan a lo largo de los años.

CMT2 (axonal). Aquí la mielina está relativamente conservada, pero el axón degenera. Las velocidades de conducción son normales o solo ligeramente bajas, mientras que la amplitud del potencial de acción disminuye (un dato que refleja la pérdida de axones funcionales). Las mutaciones afectan a genes distintos de los implicados en la CMT1, y el abanico genético es considerablemente más amplio.

CMTX (ligada al cromosoma X). La mutación se localiza en el gen GJB1, que codifica la conexina 32. Los varones suelen presentar un cuadro más grave que las mujeres portadoras, un patrón coherente con la herencia ligada al X. El aspecto electrofisiológico cae en una zona intermedia entre el perfil desmielinizante y el axonal.

Existen además formas recesivas (CMT4), formas intermedias dominantes y subtipos poco frecuentes ligados a genes descubiertos en los últimos años. Se conocen ya más de cien genes asociados a algún fenotipo CMT. Este dato puede parecer desproporcionado para una enfermedad que durante casi un siglo se consideró unitaria.

Patrón clínico y evolución

Los primeros indicios aparecen con frecuencia entre la infancia media y la adolescencia, aunque la edad de inicio varía según el subtipo. Los pies suelen delatar el problema: pie cavo (arco plantar alto), dedos en garra y dificultad para levantar la punta del pie al caminar. Con el tiempo, la musculatura de la pantorrilla y del tercio inferior del muslo se atrofia, dando lugar a una silueta que la literatura clásica comparó con una «botella de champán invertida».

Varios años después, la debilidad progresa hacia las manos. Las tareas que requieren motricidad fina (abotonarse la camisa, escribir, manejar monedas) se vuelven más difíciles. La pérdida sensorial, cuando la hay, tiende a ser menos llamativa que la motora y afecta sobre todo a la percepción de la vibración y la posición articular.

La mayoría de las personas con CMT mantienen la capacidad de caminar a lo largo de su vida. La evolución es lenta. Hay formas graves de debut precoz que obligan al uso de silla de ruedas, pero son minoritarias. La esperanza de vida no se ve acortada en la mayor parte de los casos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la enfermedad lleva tres nombres propios?

Porque tres médicos la describieron de forma independiente el mismo año: Charcot y Marie en el hospital de la Salpêtrière de París, y Tooth en su tesis doctoral en Cambridge. Los tres publicaron sus hallazgos en 1886 sin conocer el trabajo de los otros. El triple epónimo respeta esa coincidencia histórica.

¿Es lo mismo CMT que atrofia muscular peroneal?

Sí, «atrofia muscular peroneal» fue la primera denominación que recibió la enfermedad. Describe el aspecto más visible de las formas clásicas: la atrofia de los músculos inervados por el nervio peroneo. El término se sigue empleando, pero «enfermedad de Charcot-Marie-Tooth» y «neuropatía hereditaria sensitivo-motora» son hoy las denominaciones preferidas en la práctica clínica y en la investigación.

¿Tiene relación con la enfermedad de Charcot del pie diabético?

No. La artropatía de Charcot (o pie de Charcot) es una complicación osteoarticular que aparece sobre todo en el contexto de la diabetes avanzada. Comparte el epónimo de Jean-Martin Charcot, que describió ambas entidades, pero son enfermedades completamente distintas en su causa, su mecanismo y su evolución.

¿Cuántas formas genéticas existen?

Más de cien genes se han asociado a algún fenotipo de CMT. La forma más frecuente, la CMT1A, se debe a una duplicación del gen PMP22 y representa por sí sola alrededor del 50 % de todos los casos diagnosticados. La heterogeneidad genética explica la variabilidad clínica que se observa incluso dentro de una misma familia.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS). Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth. National Institutes of Health.
  3. Orphanet. Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth / Neuropatía sensitivo-motora hereditaria. Portal de enfermedades raras y medicamentos huérfanos.
  4. Centro de Información de Enfermedades Genéticas y Raras (GARD). Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth. National Institutes of Health.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Atrofia muscular peroneal: denominación clásica de la enfermedad de CMT, todavía vigente en parte de la literatura médica.
  • Neuropatía periférica: afectación de los nervios situados fuera del sistema nervioso central.
  • Neuropatía: término general para las enfermedades que afectan a los nervios.
  • Mielina: sustancia lipídica que envuelve las fibras nerviosas y acelera la conducción del impulso.
  • Desmielinización: pérdida patológica de la vaina de mielina, mecanismo central en la CMT1.
  • Pie cavo: deformidad del pie con arco plantar excesivamente elevado, signo frecuente de CMT.

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