DICCIONARIO MÉDICO
EMG
EMG es la sigla de electromiografía. Designa tanto la técnica de registro de la actividad eléctrica del músculo esquelético mediante electrodos de aguja como, por extensión de uso, el conjunto de estudios electrofisiológicos del sistema neuromuscular periférico, que incluye también la electroneurografía (estudio de conducción nerviosa). Las tres letras corresponden a electro-, del griego ἤλεκτρον (ḗlektron, «ámbar», material con el que los griegos observaron por primera vez la electricidad estática), mio-, del griego μῦς, μυός (mŷs, myós, «músculo»), y -grafía, del griego γραφία (graphía, «registro escrito»). Literalmente, pues, EMG significa «registro eléctrico del músculo». El término electromiografía fue acuñado en la primera mitad del siglo XX, a medida que la electrofisiología clínica fue incorporando técnicas de registro muscular con aguja que ya habían explorado fisiólogos como Guillaume Duchenne de Boulogne en la década de 1860, si bien con instrumentos mucho más rudimentarios. En la práctica clínica cotidiana, cuando un médico solicita «un EMG» suele referirse al estudio electrodiagnóstico completo: electromiograma con aguja y estudio de conducción nerviosa en un mismo acto. Esta convención terminológica, aunque imprecisa desde el punto de vista estricto, está universalmente aceptada. Cada fibra muscular esquelética genera un potencial eléctrico cuando se contrae. El electrodo de aguja, insertado en el músculo, capta esos potenciales de unidad motora y los envía a un amplificador que los presenta en una pantalla (osciloscopio) y un altavoz. El neurofisiólogo analiza la forma, la amplitud, la duración y el patrón de reclutamiento de esos potenciales, tanto en reposo como durante la contracción voluntaria. Un músculo sano en reposo no debería mostrar actividad eléctrica espontánea, salvo la breve descarga de inserción que produce la aguja al atravesar las fibras. Si aparecen potenciales espontáneos en reposo (fibrilaciones, ondas positivas), eso indica denervación activa o irritabilidad de la membrana muscular. Durante la contracción, un patrón de unidades motoras de morfología normal con reclutamiento progresivo es el hallazgo esperado. Las alteraciones de ese patrón permiten distinguir entre una lesión del nervio (neuropatía), una enfermedad propia del músculo (miopatía) y un fallo en la transmisión a nivel de la placa motora (trastorno de la unión neuromuscular). El estudio completo que se solicita bajo la sigla EMG tiene dos partes complementarias. La electroneurografía (o estudio de conducción nerviosa) se realiza sin aguja: se aplican estímulos eléctricos sobre la piel a lo largo del trayecto de un nervio periférico y se registra la respuesta motora o sensitiva mediante electrodos de superficie. Permite medir la velocidad de conducción y la amplitud de las respuestas, datos que orientan sobre la integridad de la mielina y del axón. La electromiografía con aguja es la segunda parte. El neurofisiólogo selecciona los músculos que va a explorar en función de la sospecha clínica, inserta el electrodo y analiza la actividad en reposo y durante grados crecientes de contracción. No todos los estudios requieren ambas técnicas; la selección depende del problema que se investigue. Electromiografía. Procede de tres raíces griegas: ἤλεκτρον (electricidad), μῦς (músculo) y γραφία (registro). Se usa también como sinónimo informal del estudio electrodiagnóstico completo, que incluye la conducción nerviosa. Depende del contexto. Estrictamente, EMG es la abreviatura de electromiografía (la técnica), mientras que electromiograma es el trazado o registro gráfico que resulta de aplicarla. En la práctica, ambos términos se usan de manera intercambiable con frecuencia. La inserción de la aguja puede causar una molestia comparable a la de una extracción de sangre. Los estímulos eléctricos de la electroneurografía producen una sensación breve de hormigueo o calambre. La mayoría de los pacientes toleran el estudio sin dificultad. Los músculos explorados pueden quedar ligeramente doloridos durante uno o dos días. No. La electroneurografía estudia la conducción de los nervios periféricos con electrodos de superficie, sin aguja. La electromiografía analiza la actividad del músculo con un electrodo de aguja intramuscular. Cuando se pide «un EMG», habitualmente se refiere al estudio conjunto de ambas técnicas, pero son procedimientos distintos que aportan información complementaria. Consulte también la información clínica completa sobre la electromiografía Si busca información sobre indicaciones, procedimiento y preparación de la prueba, puede consultar la ficha completa de electromiografía y electroneurografía elaborada por el Servicio de Neurofisiología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados al EMG, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué significa EMG
Fundamento electrofisiológico
Componentes del estudio electrodiagnóstico
Preguntas frecuentes
¿Qué significan las siglas EMG?
¿Es lo mismo EMG que electromiograma?
¿El EMG es doloroso?
¿El EMG y la electroneurografía son la misma prueba?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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