DICCIONARIO MÉDICO
Dolor urente
El dolor urente es aquel que se percibe como una sensación de quemazón, ardor o escozor mantenido. Es la cualidad más característica del dolor neuropático continuo y aparece también en lesiones cutáneas, mucosas inflamadas y algunos cuadros vasculares. Su transmisión depende sobre todo de las fibras C de conducción lenta. Dolor urente designa una cualidad semiológica: la sensación de estar quemándose. Los pacientes lo describen como "ardor", "quemazón", "fuego", "como si me estuvieran echando alcohol en una herida". No indica una causa concreta; identifica un modo de percepción que orienta con fuerza hacia determinados mecanismos, sobre todo neuropáticos y algunos inflamatorios. El adjetivo procede del latín urens, urentis, participio activo de urere, "quemar". El vocabulario médico clásico ya empleaba uredo para las quemaduras superficiales y urens para el escozor. Autores como Aulo Cornelio Celso, en De medicina (siglo I d.C.), usaron términos afines para describir el ardor de las úlceras y las inflamaciones cutáneas. En castellano, "urente" se documenta desde antiguo como cultismo y hoy conserva un uso casi exclusivamente médico. La cualidad quemante no es un capricho descriptivo. Refleja el tipo de fibra nerviosa que transporta la señal y el patrón temporal de descarga. El dolor urente clásico es lento, difuso, con carácter de segundo dolor: aparece con cierto retraso respecto al estímulo y persiste una vez cesado. Ese perfil neurofisiológico lo distingue del dolor punzante mediado por fibras Aδ. Las fibras C, amielínicas y de conducción lenta, son las principales responsables del dolor urente. Su descarga persistente sobre las neuronas de segundo orden del asta posterior de la médula genera una sensación mantenida, difusa, con carácter de ardor. Cuando estas fibras se sensibilizan por inflamación o por lesión nerviosa, su umbral desciende y las descargas se hacen más frecuentes, con lo que la sensación quemante se intensifica y se prolonga. En el dolor neuropático se añaden otros mecanismos. Tras una lesión de nervio periférico, los axones lesionados generan descargas ectópicas espontáneas, sobre todo en las fibras C regeneradas. Se ha implicado también una desinhibición de las vías gabaérgicas medulares: la pérdida de la modulación descendente inhibitoria deja libres las señales dolorosas de fibra C. El resultado clínico es un dolor urente continuo, con frecuencia asociado a fenómenos evocados como la alodinia táctil o térmica. Neuralgia posherpética. Es el ejemplo canónico. Semanas o meses después del brote agudo de herpes zóster persiste un dolor urente continuo, con crisis paroxísticas superpuestas, en el mismo dermatoma donde apareció la erupción. La transmisión depende de las fibras C dañadas por el virus, algunas de las cuales quedan sensibilizadas de forma persistente. Polineuropatía diabética distal. Los pacientes con diabetes de larga evolución desarrollan neuropatía de fibra pequeña, con dolor quemante en los pies, a menudo peor por la noche, que se extiende con la evolución hacia las piernas. Es una de las causas más frecuentes de dolor urente en la consulta general. Síndrome de dolor regional complejo. Antiguamente denominado causalgia (del griego kausis, "quemadura", y algos, "dolor"), fue descrito por Silas Weir Mitchell en soldados de la Guerra de Secesión estadounidense. El dolor urente intenso, desproporcionado a la lesión, junto con cambios tróficos y vasomotores, se recoge hoy en las entradas del síndrome doloroso regional complejo tipo 1 y tipo 2. Dolor central postictus. El dolor central tras ictus talámico o de otra localización en la vía espinotalámica se percibe con frecuencia como quemazón continua sobre un hemicuerpo, con hipersensibilidad al frío. Quemaduras y lesiones cutáneas. Un componente urente inicial es propio de las quemaduras de primer y segundo grado. La destrucción o el edema de la epidermis exponen y sensibilizan las terminaciones nerviosas, con dolor mantenido de cualidad ardorosa. Enfermedad por reflujo gastroesofágico. La pirosis es literalmente un dolor urente retroesternal. Aunque procede de la mucosa esofágica y no del sistema nervioso, comparte la cualidad quemante por la irritación química ácida sobre las terminaciones nociceptivas. Dolor lancinante. Es fulgurante, de duración muy breve, tipo descarga eléctrica o "latigazo". A menudo coexiste con el dolor urente en el mismo paciente (neuralgia posherpética, neuralgia del trigémino), pero cualidad y mecanismo son diferentes. Dolor punzante. Nítido, bien localizado, mediado por fibras Aδ. Alerta con precisión sobre un daño superficial. Se sitúa en el extremo opuesto al urente dentro del espectro semiológico. Dolor sordo. Profundo, mal localizado, sin sensación quemante. El dolor sordo también depende de fibras C, pero sin el matiz de ardor característico del urente. Del latín urens, urentis, participio activo de urere, "quemar". La misma raíz da lugar en castellano a úlcera (por vía distinta) y sirve de base a compuestos técnicos como uredo. Su uso en textos médicos es constante desde la Antigüedad y llega al español conservando el sentido literal de "que quema". No, pero la neuropatía es su causa más frecuente y la que le confiere el perfil clínico más nítido. Existen dolores urentes no neuropáticos: la pirosis por reflujo, el dolor de una quemadura reciente, algunas estomatitis. Cuando la cualidad urente se acompaña de fenómenos como alodinia o disestesias, el componente neuropático es muy probable. Estrictamente no. Causalgia es un término histórico que designa un cuadro concreto (dolor urente intenso, con cambios tróficos y vasomotores, tras lesión de un nervio periférico), hoy englobado en el síndrome de dolor regional complejo tipo 2. El dolor urente, en cambio, es una cualidad general que puede aparecer en muchos contextos. Se han propuesto varios factores. Durante el reposo nocturno disminuyen los estímulos externos que compiten con la señal dolorosa, con lo que la atención se dirige hacia ella. También caen las endorfinas endógenas y se pierde el efecto distractor de la actividad. En algunas neuropatías, además, la temperatura de los pies aumenta al meterse en la cama, y la sensibilización térmica de las fibras C amplifica la sensación quemante. Otras entradas del Diccionario médico útiles para situar el dolor urente:Qué es el dolor urente
Bases neurofisiológicas
Contextos clínicos donde predomina el dolor urente
Diferenciación con otros descriptores del dolor
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra urente?
¿El dolor urente es siempre neuropático?
¿Es lo mismo dolor urente que causalgia?
¿Por qué el dolor urente suele empeorar por la noche?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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