DICCIONARIO MÉDICO
Diplejía
La diplejía es una parálisis bilateral y simétrica que afecta a las mismas regiones corporales de los dos lados del cuerpo, con predominio habitual en las extremidades inferiores. No designa una enfermedad concreta, sino un patrón de distribución de la parálisis que puede aparecer en contextos clínicos muy distintos. Desde el punto de vista clínico, la diplejía se define como una parálisis o paresia que afecta de manera simétrica a regiones corporales homólogas de ambos lados. Lo característico no es solo la bilateralidad, también la simetría: ambas piernas, ambos brazos o ambas hemicaras se ven implicadas de forma comparable. Cuando la distribución es asimétrica, se habla de otros patrones como la hemiplejía o la paresia alterna. El término procede del griego δίς (dís, "dos") y πληγή (pleghé, "golpe"), con el sufijo -ία que indica condición o cualidad. La formación es paralela a otros nombres de patrones paralíticos de la nomenclatura clásica, como hemiplejía (mitad del cuerpo), paraplejía (regiones análogas de las dos mitades) o tetraplejía (las cuatro extremidades). En la práctica clínica, cuando alguien menciona "diplejía" sin más precisión suele estar refiriéndose a la afectación bilateral y simétrica de las extremidades inferiores. La ambigüedad entre "diplejía" y "paraplejía" ha alimentado décadas de discusión terminológica. Ambos términos comparten la idea de bilateralidad, pero la paraplejía se reserva convencionalmente para la parálisis completa o casi completa de las piernas por lesión medular, mientras que la diplejía se emplea con más frecuencia en contextos supraespinales, especialmente en la parálisis cerebral infantil de tipo espástico, donde las piernas están más afectadas que los brazos pero estos no quedan indemnes. La diplejía no es un diagnóstico en sí mismo. Es un signo neurológico que orienta hacia la localización y la naturaleza de la lesión subyacente. Su presencia implica que las vías motoras están comprometidas de manera bilateral, algo que ocurre cuando el daño afecta a estructuras próximas a la línea media (regiones periventriculares del encéfalo, tronco cerebral, médula espinal) o cuando el proceso patológico es difuso. En los casos infantiles predomina el origen supraespinal. La lesión afecta a las fibras piramidales que descienden desde la corteza motora, y la anatomía explica la desproporción entre piernas y brazos: las fibras destinadas al miembro inferior discurren más cerca de los ventrículos laterales, en una zona especialmente vulnerable a la lesión hipóxica del prematuro. Un pequeño daño periventricular puede bastar para interrumpir el control cortical de las piernas sin apenas repercutir en las manos. El escenario más frecuente es la diplejía espástica de origen perinatal, la forma más habitual de parálisis cerebral infantil. Aparece tras lesiones que comprometen la sustancia blanca periventricular, típicamente en niños nacidos prematuros. Su reconocimiento clásico se debe al cirujano londinense William John Little, cuyo apellido se ha usado durante más de un siglo como epónimo del cuadro. Fuera del ámbito pediátrico, el término reaparece en varios contextos. La diplejía facial designa la debilidad simétrica de los dos lados de la cara, un patrón poco frecuente pero descrito en variantes del síndrome de Guillain-Barré, en algunas infecciones (borreliosis, virus de Epstein-Barr, sarcoidosis) y en enfermedades desmielinizantes. En la esclerosis múltiple y en otras patologías medulares crónicas puede desarrollarse una diplejía crural progresiva por afectación cordonal bilateral. También aparece de forma aguda en lesiones traumáticas o vasculares medulares. La diplejía se distingue de la paraplejía por el mecanismo y el contexto habitual de uso: la paraplejía suele designar la parálisis completa de las piernas por lesión medular, con nivel sensitivo claro, mientras que la diplejía implica también los brazos, aunque de manera mucho más leve, y se asocia con más frecuencia a lesiones supraespinales. La hemiplejía compromete un hemicuerpo entero, no regiones simétricas de ambos lados. Su lesión característica es unilateral y afecta al tracto corticoespinal contralateral. En la cuadriplejía, también llamada tetraplejía, están comprometidas las cuatro extremidades y la lesión suele localizarse en la médula cervical alta o en encéfalo con daño difuso. La monoplejía, en el otro extremo, se limita a una sola extremidad. Junto con la diplejía cierran el mapa de patrones motores clásicos: uno, dos simétricos, dos ipsilaterales, cuatro. Esta gramática topográfica sigue siendo útil porque, antes de cualquier prueba de imagen, orienta al clínico sobre dónde buscar la lesión. Del griego δίς, "dos", y πληγή, "golpe" o "ataque", con el sufijo -ía que indica condición. La misma raíz πληγή está en apoplejía (término hipocrático clásico para el ictus, "golpe brusco") y en otros nombres como paraplejía o hemiplejía. Su acuñación con el prefijo di- es moderna y se popularizó en el siglo XIX al describir las parálisis cerebrales infantiles. No. La distinción es sutil pero relevante. La paraplejía designa habitualmente la parálisis completa de las dos piernas por lesión medular, con nivel sensitivo definido y sin compromiso de los brazos. La diplejía implica la afectación simétrica de las mismas regiones corporales a ambos lados; en su forma más frecuente, la de la parálisis cerebral, las piernas están mucho más afectadas que los brazos, pero estos también participan en distinto grado. En la literatura médica se usan a veces como sinónimos, aunque los neurólogos prefieren mantener la diferencia. Aunque su asociación más conocida es con la parálisis cerebral, la diplejía puede aparecer a cualquier edad. En adultos se describe tras lesiones medulares, en la esclerosis múltiple avanzada, en variantes faciales del síndrome de Guillain-Barré y en algunas neuropatías crónicas simétricas. El contexto de aparición cambia por completo el enfoque diagnóstico. No exactamente. La parálisis facial habitual, la de Bell, es unilateral: afecta a un solo lado de la cara. La diplejía facial es un cuadro poco frecuente en el que ambos lados están comprometidos de forma más o menos simultánea, y suele apuntar a causas sistémicas: síndrome de Guillain-Barré (sobre todo su variante faringo-cérvico-braquial), enfermedad de Lyme, sarcoidosis o infección por VIH, entre otras. Consulte también la información clínica sobre parálisis cerebral infantil Si busca información sobre los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento de la forma más frecuente de diplejía en la infancia, puede consultar la ficha completa de parálisis cerebral infantil elaborada por los especialistas de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la diplejía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la diplejía
Categoría nosológica y localización de la lesión
Contextos clínicos en los que aparece
Diferenciación con otros patrones de parálisis
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra diplejía?
¿Es lo mismo diplejía que paraplejía?
¿La diplejía siempre es congénita?
¿La diplejía facial es lo mismo que la parálisis facial?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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