DICCIONARIO MÉDICO
Desfibrilador
El desfibrilador es un dispositivo médico capaz de administrar descargas eléctricas controladas al corazón para revertir arritmias potencialmente mortales. Existen equipos manuales para uso hospitalario, automáticos accesibles al público general y modelos implantables que actúan de forma permanente en pacientes de alto riesgo. Un desfibrilador es un instrumento electromédico diseñado para hacer llegar al miocardio una descarga eléctrica de intensidad y duración calibradas, con el objetivo de interrumpir la actividad caótica de los ventrículos y permitir que el corazón recupere un ritmo organizado. Su nombre viene del propio verbo desfibrilar, formado sobre el latín fibra (hilo delgado, filamento) con el prefijo des-, y el sufijo instrumental -dor, que designa al aparato que ejecuta la acción. Se documenta en español médico ya en los años sesenta del siglo XX, siguiendo la estela del inglés defibrillator. Todos los desfibriladores comparten una arquitectura común: una fuente de energía (batería o red), un condensador capaz de almacenar la carga eléctrica, un circuito de control que decide cuándo y con qué energía descargar, y un par de electrodos que conducen la corriente al paciente. Lo que cambia entre modelos es el grado de automatización, la ubicación de los electrodos y quién los maneja. Los orígenes del aparato son del siglo XIX. Prevost y Batelli demostraron en 1899, trabajando con perros, que una descarga eléctrica de gran voltaje podía detener la fibrilación ventricular. Hooker, Kouwenhoven y Langworthy publicaron en 1933 los primeros resultados de desfibrilación interna con corriente alterna, en un proyecto financiado por la industria eléctrica estadounidense por un motivo muy concreto: sus trabajadores sufrían accidentes por electrocución de alto voltaje y no había forma de reanimarlos. El salto clínico llegó en 1947, cuando Claude Beck, cirujano en Cleveland, aplicó las palas directamente sobre el corazón de un chico de catorce años en el quirófano y consiguió revertir una fibrilación tras 45 minutos de masaje. Nueve años después, en 1956, Paul Zoll realizó la primera desfibrilación externa transtorácica en humanos: no hacía falta abrir el pecho. En los años sesenta, Bernard Lown y sus colaboradores introdujeron el desfibrilador de corriente continua, más eficaz y con menos efectos secundarios que la corriente alterna; y añadieron la sincronización con la onda R, cambio que dio origen a la cardioversión propiamente dicha. Los dos hitos siguientes cambiaron el acceso al dispositivo. En 1979, Diack y su equipo describieron el primer desfibrilador externo automático, capaz de reconocer por sí mismo el ritmo cardíaco y decidir si administrar la descarga. Y en febrero de 1980 se implantó por primera vez en un ser humano un desfibrilador interno automático, el aparato que hoy conocemos como DAI. Desde entonces, el desfibrilador ha dejado de ser exclusivo del quirófano y de la UCI. Desfibrilador manual. Es el clásico equipo hospitalario, usado en salas de emergencias, unidades coronarias y quirófanos. El profesional interpreta el electrocardiograma, selecciona la energía de descarga (habitualmente entre 120 y 200 julios con onda bifásica, hasta 360 con monofásica), decide si sincronizar con el complejo QRS y aplica la descarga. Permite también cardioversión y monitorización continua. Requiere formación específica. Desfibrilador externo automático (DEA). Es el modelo pensado para personal no sanitario. El aparato analiza el ritmo por sí mismo, determina si hay una arritmia susceptible de descarga y guía al reanimador con instrucciones verbales. Si el ritmo es desfibrilable, prepara la descarga automáticamente. Su instalación en aeropuertos, estaciones, polideportivos, centros comerciales y otros espacios públicos forma parte de las estrategias de acceso público a la desfibrilación, un enfoque que ha demostrado aumentar la supervivencia en la parada cardíaca extrahospitalaria. Desfibrilador automático implantable (DAI). Se coloca quirúrgicamente bajo la piel, en la región pectoral, con uno o varios electrodos alojados en las cavidades cardíacas. Vigila el ritmo de forma permanente y, cuando detecta una taquicardia o una fibrilación ventricular, administra terapia por sí mismo: puede intentar primero una estimulación antitaquicardia (rápidos estímulos que "capturan" la arritmia) y, si no responde, entrega una descarga. Se indica en pacientes con alto riesgo de muerte súbita: superviventes de parada cardíaca, ciertos infartos con función ventricular reducida, algunas miocardiopatías y canalopatías hereditarias. Chaleco desfibrilador (WCD). Prenda externa con electrodos incorporados que se lleva puesta y monitoriza el ritmo. Está pensada para situaciones de riesgo transitorio, cuando aún no está indicada la implantación de un DAI (por ejemplo, tras un infarto reciente con función ventricular deprimida a la espera de recuperación). El desfibrilador no funciona aislado. Su eficacia forma parte de una secuencia de eslabones que en las guías internacionales se denomina cadena de supervivencia: reconocimiento precoz de la parada y aviso a emergencias, reanimación cardiopulmonar inmediata por los testigos, desfibrilación precoz y cuidados avanzados posteriores. El eslabón más frágil es siempre el tiempo. Cada minuto perdido resta probabilidades. Por eso el diseño de los DEA ha buscado que cualquier persona pueda usarlos sin formación previa, incluso siguiendo únicamente las indicaciones habladas del aparato. Desfibrilador y marcapasos suelen confundirse, y comparten mucha tecnología (batería, electrodos, algoritmos de detección), pero su función es distinta. El marcapasos administra estímulos eléctricos de baja intensidad para forzar un latido en corazones que laten demasiado despacio o de forma inestable. El desfibrilador entrega descargas de alta energía para detener taquicardias potencialmente mortales. Muchos DAI actuales incorporan además funciones de marcapasos convencional; y los llamados dispositivos de resincronización cardíaca (TRC-D) combinan las tres capacidades en un solo aparato. De la formación instrumental sobre desfibrilar, verbo construido con el latín fibra (hilo, filamento) y el prefijo privativo des-. Nombra al aparato que "deshace" el temblor descoordinado de las fibras miocárdicas. El equivalente inglés, defibrillator, se generalizó en los años cincuenta con la difusión de los trabajos de Zoll. Sí. El DEA está diseñado exactamente para eso: para que una persona sin formación sanitaria pueda actuar en los primeros minutos de una parada cardíaca. El aparato analiza el ritmo, decide si hay que descargar y guía paso a paso. En España, la normativa autonómica regula la instalación de DEA en espacios de concurrencia elevada y contempla el uso por personal no sanitario. Sí, y hay que contar con ello. Un DEA solo administra descarga si detecta un ritmo desfibrilable. En una asistolia (ausencia de actividad eléctrica) o en una actividad eléctrica sin pulso, el aparato correctamente no descargará, aunque el paciente esté en parada. En esos casos la única intervención posible es la reanimación cardiopulmonar. También pueden fallar las baterías, los electrodos o el equipo, por lo que las revisiones periódicas son obligatorias. No. El marcapasos estimula el corazón que late demasiado despacio; el desfibrilador descarga sobre un corazón cuyo ritmo es demasiado rápido y desorganizado. Aparatos híbridos como el DAI moderno reúnen ambas funciones, pero conceptualmente son intervenciones opuestas: una arranca el motor, la otra lo apaga para poder rearrancarlo. Consulte también la información clínica sobre el desfibrilador implantable Si busca información aplicada sobre indicaciones, procedimiento de implantación y seguimiento del desfibrilador automático implantable, puede consultar la página dedicada a este tratamiento elaborada por el Departamento de Cardiología de la Clínica Universidad de Navarra. Otras entradas del Diccionario médico ayudan a situar el desfibrilador en su contexto clínico:Qué es un desfibrilador
Del laboratorio a la calle: hitos del dispositivo
Tipos de desfibrilador
La cadena de supervivencia
Diferenciación con el marcapasos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra desfibrilador?
¿Cualquiera puede usar un DEA?
¿Un desfibrilador puede fallar?
¿Es lo mismo desfibrilador que marcapasos?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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