DICCIONARIO MÉDICO
Corte en parafina
El corte en parafina es la sección histológica que se obtiene tras fijar un tejido biológico, deshidratarlo e incluirlo en parafina fundida. Una vez solidificado el bloque, un microtomo de rotación lo secciona en láminas de entre 3 y 6 micras de grosor. Se trata de la técnica estándar de la anatomía patológica y constituye la base del estudio morfológico de los tejidos en la práctica clínica diaria. La parafina es una mezcla de hidrocarburos sólidos derivados del petróleo que funde a temperaturas moderadas (entre 56 y 60 °C). Esa propiedad la convierte en un medio de inclusión idóneo para la histología: cuando se infiltra en estado líquido dentro de un fragmento de tejido y después se enfría, forma un bloque rígido que puede seccionarse con precisión micrométrica. El nombre «corte en parafina» designa, por extensión, tanto la sección resultante como el procedimiento completo que la produce. El corte por congelación sacrifica parte de la calidad morfológica a cambio de rapidez. El procesamiento con parafina, en cambio, ofrece una resolución celular muy superior. Se conservan los detalles del núcleo, del citoplasma y de la matriz extracelular con una fidelidad que permite al patólogo valorar aspectos tan sutiles como el patrón de cromatina de una célula o el grado de diferenciación de un tumor. El precio que se paga es el tiempo: el proceso completo requiere entre 12 y 24 horas, o algo menos con los procesadores de tejidos automatizados de última generación. Todo comienza con la fijación. La muestra se sumerge en formol tamponado al 10 %, que detiene la degradación enzimática y estabiliza las proteínas. Cuánto tiempo necesita depende del tamaño de la pieza: una biopsia con aguja puede estar fijada en dos horas, mientras que una pieza quirúrgica de gran volumen puede requerir un día entero. Tras la fijación, el tejido pasa por baños sucesivos de alcoholes de concentración creciente que extraen el agua intracelular (deshidratación). Un solvente orgánico intermedio (habitualmente xileno o un sustituto menos tóxico) reemplaza al alcohol, porque la parafina no es miscible con él. Solo entonces se infiltra la parafina fundida, que rellena los espacios que antes ocupaban el agua y el solvente. Al enfriar, el bloque queda listo para el microtomo. La fase de corte exige pericia técnica. El histotecnólogo ajusta el ángulo de la cuchilla, la velocidad de avance y el grosor de la sección. Las láminas se recogen sobre un baño de agua caliente que las extiende sin arrugas y se adhieren a portaobjetos tratados. Después viene la tinción, y la más habitual es la combinación de hematoxilina (que tiñe de azul los núcleos) y eosina (que tiñe de rosa el citoplasma y las fibras). Con el portaobjetos montado y cubierto, el patólogo ya puede examinar la muestra al microscopio. Los bloques de parafina se conservan a temperatura ambiente durante décadas sin deterioro apreciable. Eso tiene consecuencias prácticas importantes: si un paciente desarrolla una nueva lesión años después, el patólogo puede volver al bloque original, hacer nuevos cortes y compararlos con la muestra actual. También es posible realizar técnicas complementarias sobre ese mismo bloque, como inmunohistoquímica o estudios moleculares, lo que convierte al archivo de parafina en un recurso valioso para la investigación y para la revisión retrospectiva de casos. Porque combina tres cualidades difíciles de encontrar juntas: funde a temperatura baja (no daña las proteínas del tejido), solidifica en un bloque homogéneo y lo bastante duro para el microtomo, y se puede retirar fácilmente antes de teñir (basta con un baño de xileno). Existen otros medios de inclusión, como las resinas acrílicas o epoxi, pero se reservan para microscopia electrónica o para investigaciones que requieren un grosor de corte aún menor. No exactamente. «Biopsia definitiva» se refiere al resultado final del estudio de una muestra, independientemente de la técnica de procesamiento. Lo que ocurre es que, en la práctica, la inmensa mayoría de las biopsias definitivas se procesan en parafina, por lo que ambos términos acaban asociándose. Si una muestra se estudió primero por congelación durante la cirugía, el estudio en parafina posterior es el que se considera definitivo. Depende del laboratorio y de la complejidad del caso. El procesamiento técnico toma entre 12 y 24 horas, pero a eso hay que sumar el tiempo que el patólogo necesita para examinar los cortes, solicitar tinciones especiales si hacen falta y redactar el informe. En casos sencillos, el resultado puede estar disponible en dos o tres días hábiles; en casos complejos, el plazo se alarga. Si desea profundizar en conceptos asociados al corte en parafina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un corte en parafina
Del tejido fresco al portaobjetos: etapas del procesamiento
Ventajas del archivo en parafina
Preguntas frecuentes
¿Por qué se utiliza parafina y no otro material?
¿Es lo mismo un corte en parafina que una biopsia definitiva?
¿Cuánto tiempo tarda el resultado de un corte en parafina?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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