DICCIONARIO MÉDICO
Coracoacromial
El término coracoacromial designa las estructuras anatómicas que conectan la apófisis coracoides con el acromion de la escápula. Se refiere, sobre todo, al ligamento coracoacromial y al arco que este forma junto con las dos prominencias óseas mencionadas. Se trata de una banda fibrosa de forma triangular que se extiende desde el borde lateral de la apófisis coracoides hasta la cara anteroinferior del acromion. La base, más ancha, se inserta a lo largo de toda la longitud de ese borde coracoideo; el vértice, estrecho, se fija justo por delante de la superficie articular que el acromion ofrece a la clavícula. Algunos autores distinguen dos bandas marginales (anterior y posterior) separadas por una porción intermedia más delgada, pero la variabilidad morfológica es considerable de un individuo a otro. La mayoría de los ligamentos, el coracoacromial no cruza una articulación sinovial: conecta dos puntos del mismo hueso. Esa particularidad lo convierte en un ligamento "intrínseco" de la escápula, y su papel no es limitar el movimiento entre dos huesos, sino construir un techo fibroso sobre la cabeza del húmero. Coracoides, ligamento coracoacromial y acromion forman juntos la llamada bóveda o arco coracoacromial. Esta estructura rígida se sitúa por encima de la articulación glenohumeral y actúa como barrera mecánica: impide que la cabeza humeral se desplace hacia arriba cuando los músculos del manguito de los rotadores traccionan de ella. Debajo del arco queda un espacio estrecho (el espacio subacromial) por el que discurren el tendón del supraespinoso y la bolsa sinovial subacromial. Charles Neer describió en 1972 que la compresión repetida de esas estructuras blandas contra la cara inferior del arco coracoacromial podía generar una irritación progresiva del tendón del supraespinoso. El concepto, que acabó denominándose pinzamiento subacromial, colocó al ligamento coracoacromial en el centro de la discusión sobre dolor de hombro durante décadas. Hoy se sabe que el papel del ligamento no se reduce a ser un obstáculo mecánico: contiene mecanorreceptores que aportan información propioceptiva a la articulación, y su sección quirúrgica no siempre mejora los resultados de la acromioplastia. Porque conecta la apófisis coracoides con el acromion, ambas prominencias de la escápula. El nombre describe, sin más, los dos extremos del ligamento. No exactamente. El ligamento es el componente fibroso blando; el arco es la estructura completa formada por ese ligamento más los dos salientes óseos que une (coracoides y acromion). El ligamento es parte del arco, no el arco entero. Forma el techo del espacio subacromial. Si ese espacio se estrecha por cualquier razón (engrosamiento del tendón, osteofitos, morfología del acromion), las estructuras blandas que lo cruzan pueden quedar comprimidas contra la cara inferior del arco. Esta compresión se relaciona con la irritación del tendón del supraespinoso y de la bolsa subacromial. Si desea profundizar en conceptos asociados al ligamento coracoacromial, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el ligamento coracoacromial
El arco coracoacromial y el espacio subacromial
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama coracoacromial?
¿Es lo mismo el ligamento coracoacromial que el arco coracoacromial?
¿Qué relación tiene con el dolor de hombro?
Referencias
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