DICCIONARIO MÉDICO
Clownismo
El clownismo es un término semiológico de la neurología clásica que designa una fase de agitación motora con gesticulaciones grotescas, posturas extravagantes y movimientos corporales exagerados, descrita originalmente como parte de la llamada grande hystérie o histero-epilepsia. El concepto, acuñado en el entorno de la Salpêtrière de París en el último tercio del siglo XIX, ha caído en desuso con la evolución de la nosología psiquiátrica y neurológica, pero persiste en los diccionarios médicos como testimonio de una época en la que los límites entre la epilepsia y la histeria se entendían de modo muy distinto al actual. La palabra procede del inglés clown, «payaso», y hace referencia al carácter aparatoso y teatral de los movimientos que el paciente exhibe durante el episodio: contorsiones del tronco, muecas faciales, actitudes de arco de círculo (opistótonos), gritos y expresiones emocionales intensas que, a los observadores del siglo XIX, les recordaban la gesticulación de un payaso de feria. El sufijo «-ismo» señala, como en otros términos médicos de la época, un patrón conductual o motor reconocible. Jean-Martin Charcot, titular de la cátedra de enfermedades del sistema nervioso en la Salpêtrière desde 1882, sistematizó la grande hystérie en cuatro fases sucesivas: la fase epileptoide (con convulsiones tónico-clónicas), la fase de clownismo o de «grandes movimientos» (con las posturas y contorsiones descritas), la fase de actitudes pasionales (con alucinaciones y expresiones emocionales vívidas) y la fase de delirio terminal. No todos los pacientes recorrían las cuatro fases ni en el mismo orden, pero la secuencia canónica fue ampliamente difundida por Charcot y sus discípulos, en particular Paul Richer, que la documentó con dibujos y fotografías. La descripción del clownismo está inseparablemente ligada a la manera en que la neurología decimonónica concebía la histeria. Charcot la trataba como una enfermedad neurológica con sustrato orgánico, análoga a la epilepsia, y creía poder reproducir sus fases mediante hipnosis en las célebres demostraciones públicas de los martes de la Salpêtrière. Esas sesiones, a las que acudían médicos, artistas y periodistas, contribuyeron tanto a popularizar la noción de clownismo como a sembrar dudas sobre la validez del modelo. Ya en vida de Charcot surgieron voces críticas. Hippolyte Bernheim, de la escuela de Nancy, argumentó que muchos de los fenómenos observados en la Salpêtrière eran producto de la sugestión, no de una enfermedad orgánica con fases predecibles. Tras la muerte de Charcot en 1893, sus propios discípulos revisaron la doctrina. Joseph Babinski, que había sido su interno, introdujo en 1901 el concepto de pitiatismo para distinguir los trastornos curables por persuasión de los que tenían base orgánica verificable. El edificio de la grande hystérie se desmoronó en pocas décadas. Con la llegada del siglo XX, la semiología psiquiátrica abandonó la terminología de las «fases de la histeria» en favor de categorías diagnósticas más operativas. Lo que Charcot llamaba clownismo se reinterpretó como un conjunto heterogéneo de fenómenos: crisis psicógenas no epilépticas, trastornos disociativos con manifestaciones motoras, discinesias paroxísticas y, en algunos casos, verdaderas crisis epilépticas con automatismos complejos que se habían clasificado erróneamente. El espasmo hemifacial afecta a los músculos de un solo lado de la cara y tiene una causa identificable (compresión vascular del nervio facial). Las mioclonías son sacudidas musculares breves, involuntarias, que no se acompañan de la carga emocional y postural del clownismo histórico. Los tics son movimientos repetitivos, estereotipados y parcialmente suprimibles, muy diferentes del repertorio gestual amplio y variable que se describía bajo la etiqueta de clownismo. Las crisis psicógenas no epilépticas (CPNE), categoría vigente en la neurología contemporánea, recogen probablemente una parte de los fenómenos que Charcot agrupaba en la fase de clownismo. En las CPNE el electroencefalograma no muestra actividad epileptiforme durante el episodio, lo que permite distinguirlas de las convulsiones de origen epiléptico. Del inglés clown, «payaso». Los neurólogos franceses del siglo XIX adoptaron el anglicismo para describir la fase de la histero-epilepsia en la que el paciente exhibía contorsiones y muecas que evocaban la gesticulación exagerada de un payaso. No. El clownismo como categoría diagnóstica carece de uso en la neurología y la psiquiatría actuales. Aparece en diccionarios médicos y en textos de historia de la medicina, pero ningún manual diagnóstico vigente (DSM ni CIE) lo recoge como entidad ni como descriptor clínico. Los pacientes presentaban manifestaciones motoras y emocionales objetivables; la cuestión es cómo se interpretaban. La revisión posterior demostró que muchos casos correspondían a fenómenos disociativos influidos por la sugestión del entorno hospitalario, y que otros eran probablemente crisis epilépticas con automatismos complejos mal clasificadas con los medios de la época. Si desea profundizar en conceptos asociados al clownismo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el clownismo
Contexto histórico y abandono del concepto
Diferenciación con entidades actuales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «clownismo»?
¿Se sigue utilizando este término en la práctica clínica?
¿Era real lo que Charcot describía como clownismo?
Referencias
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