DICCIONARIO MÉDICO

Clorhexidina

La clorhexidina es un antiséptico de amplio espectro perteneciente al grupo químico de las biguanidas. Posee actividad bactericida, fungicida y virucida limitada, y se utiliza tanto en odontología (colutorios, geles) como en la preparación del campo quirúrgico y la desinfección de heridas. La Organización Mundial de la Salud la incluye en su lista de medicamentos esenciales.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en neonatos, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es la clorhexidina

Su nombre químico completo es 1,6-di(4-clorofenil biguanido)hexano, pero en la práctica clínica se conoce simplemente como clorhexidina. Se trata de una molécula simétrica, catiónica a pH fisiológico, formada por dos anillos clorofenil unidos por una cadena de seis carbonos a dos grupos biguanida. Esa carga positiva es la responsable de su afinidad por las superficies biológicas con carga negativa (membranas bacterianas, mucosa oral, esmalte dental), y también de su propiedad más valorada en la clínica: la sustantividad, es decir, la capacidad de permanecer activa sobre el tejido durante varias horas tras su aplicación.

En su forma de base libre es poco soluble en agua, por lo que se formula habitualmente como sal. La más utilizada es el digluconato de clorhexidina, soluble y estable en solución acuosa. También existe como diacetato y como diclorhidrato, pero el digluconato concentra la inmensa mayoría de las formulaciones comerciales.

De la búsqueda de un antimalárico a la antisepsia moderna

La clorhexidina no se diseñó como antiséptico. En los laboratorios de Imperial Chemical Industries (ICI) en Macclesfield, Inglaterra, un grupo de químicos investigaba derivados de la cloroguanida (proguanil), un antimalárico de la familia de las guanidinas, buscando compuestos con mejor actividad antipalúdica. Al ensayar variantes con dos moléculas de guanidina unidas (bis-biguanidas), descubrieron que algunos de estos compuestos tenían una actividad antibacteriana inesperadamente alta. Davies y colaboradores publicaron en 1954 en el British Journal of Pharmacology los datos que identificaban a la clorhexidina como la bis-biguanida más activa de la serie. El hallazgo fue accidental.

Se introdujo al mercado farmacéutico en 1954 como crema antiséptica. Durante las décadas siguientes, su uso se expandió a la preparación quirúrgica de la piel, la higiene de manos en entornos hospitalarios, la impregnación de catéteres venosos centrales y, a partir de los años setenta, al control de la placa bacteriana en odontología. Un artículo de Löe y Schiøtt publicado en 1970 demostró que los enjuagues con clorhexidina inhibían casi por completo la formación de placa dental, lo que abrió la puerta a toda la línea de colutorios antisépticos que hoy es habitual en las consultas dentales.

Mecanismo de acción y espectro antimicrobiano

La molécula, con su carga positiva, se adsorbe sobre la membrana celular bacteriana (con carga negativa) y altera su permeabilidad. A concentraciones bajas produce salida de componentes intracelulares de bajo peso molecular, lo que ya basta para detener el crecimiento (efecto bacteriostático). A concentraciones más altas, precipita el contenido citoplasmático y destruye la célula (efecto bactericida). Es activa frente a bacterias grampositivas y gramnegativas, aunque con diferente sensibilidad: los cocos grampositivos como Staphylococcus y Streptococcus son especialmente susceptibles, mientras que Pseudomonas y Proteus presentan una sensibilidad menor.

Frente a hongos, la actividad se limita a Candida a concentraciones relativamente elevadas. La acción virucida se restringe a virus con envuelta lipídica (VIH, herpes simple, hepatitis B) y no alcanza a los virus desnudos. No tiene actividad frente a esporas bacterianas. Una ventaja práctica frente a otros antisépticos es que mantiene su eficacia en presencia de sangre y material orgánico, situación en la que la povidona yodada pierde actividad.

Sustantividad: la propiedad que la distingue

Tras su aplicación sobre la mucosa oral o la piel, la clorhexidina se une a las proteínas tisulares y se libera lentamente durante un periodo de 8 a 12 horas, manteniendo concentraciones bacteriostáticas locales sin necesidad de reaplicación. Ese efecto, conocido como sustantividad, la diferencia de la mayoría de los antisépticos, cuya acción termina cuando el producto se evapora o se elimina por el flujo salival. En el contexto de la gingivitis, por ejemplo, esa persistencia permite que un enjuague dos veces al día sea suficiente para reducir significativamente la carga bacteriana sobre la encía.

Preguntas frecuentes

¿Se descubrió por casualidad?

Sí. Los investigadores de ICI buscaban un antimalárico derivado de la cloroguanida. Las propiedades antibacterianas de la clorhexidina fueron un hallazgo inesperado, publicado por Davies y cols. en 1954.

¿Puede manchar los dientes?

El uso prolongado de colutorios de clorhexidina puede producir pigmentaciones pardas en el esmalte dental, la lengua y las restauraciones. Esas manchas son reversibles con una limpieza profesional, pero son la principal razón por la que los enjuagues con clorhexidina se pautan durante periodos cortos y definidos, no como higiene de rutina indefinida.

¿Es lo mismo que la povidona yodada?

No. Son dos antisépticos con mecanismos, espectros y propiedades distintos. La clorhexidina tiene mayor sustantividad (actúa durante horas tras la aplicación) y mantiene su eficacia en presencia de sangre. La povidona yodada tiene un espectro algo más amplio (incluye esporas en ciertas condiciones) pero pierde actividad con material orgánico y no persiste sobre el tejido.

¿Es segura en recién nacidos?

Con matices. La OMS recomienda la aplicación tópica de clorhexidina en el cordón umbilical del recién nacido para prevenir la onfalitis en contextos de alta mortalidad neonatal. Sin embargo, en prematuros y neonatos de muy bajo peso se han descrito quemaduras químicas cutáneas, especialmente con soluciones alcohólicas. Las fichas reguladoras advierten de que en menores de 30 meses solo debe usarse bajo prescripción.

Referencias

  1. MedlinePlus (NIH). Enjuague bucal con clorhexidina.
  2. MedlinePlus (NIH). Clorhexidina tópica.
  3. Sociedad Chilena de Infectología. Antisépticos y desinfectantes: apuntando al uso racional.
  4. Médicos Sin Fronteras (MSF). Clorhexidina 5 %, solución concentrada (guía clínica).

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la clorhexidina y la antisepsia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Antiséptico: sustancia que impide el desarrollo o destruye microorganismos sobre tejidos vivos.
  • Antisepsia: conjunto de procedimientos destinados a reducir la carga microbiana sobre la piel o las mucosas.
  • Asepsia: estado libre de microorganismos patógenos en un entorno o superficie.
  • Gingivitis: inflamación de las encías causada por la acumulación de placa bacteriana.
  • Caries: destrucción progresiva del tejido dental por la acción de ácidos bacterianos.
  • Esmalte: tejido mineralizado que recubre la corona del diente.
  • Clasificación ATC: sistema de codificación farmacológica de la OMS.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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