DICCIONARIO MÉDICO
Clonidina
La clonidina es un agonista de los receptores alfa-2 adrenérgicos y de los receptores de imidazolina, con acción principal sobre el tronco encefálico, empleado sobre todo en el tratamiento de la hipertensión arterial. Al activar estos receptores reduce la salida de señales del sistema nervioso simpático, lo que disminuye la frecuencia cardíaca y relaja los vasos sanguíneos. Su código en la clasificación ATC es C02AC01. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La clonidina pertenece al grupo de los simpaticolíticos de acción central, junto con la alfa-metildopa y la guanfacina. Actúa como agonista en el bulbo raquídeo, concretamente en el núcleo del tracto solitario, donde estimula los receptores alfa-2 adrenérgicos presinápticos. Esa estimulación frena la liberación de noradrenalina y reduce el tono simpático general. Otros agonistas alfa-2 de desarrollo posterior, como la dexmedetomidina, resultan mucho más selectivos: el cociente alfa-2/alfa-1 de la clonidina ronda 220 a 1, una cifra modesta comparada con la de esa familia más reciente. También reconoce los receptores de imidazolina, un grupo de sitios de unión ajenos al sistema adrenérgico clásico que participan en su efecto hipotensor y que en su día llevaron a plantear la existencia de un mecanismo doble, adrenérgico e imidazolínico, todavía no cerrado del todo en la literatura farmacológica. Se comercializa en comprimidos orales, en parche transdérmico (introducido en 1996 para mantener concentraciones plasmáticas más estables a lo largo del día) y en solución para uso epidural, empleada como coadyuvante en anestesia regional. El control de la hipertensión arterial es el uso mejor conocido de la clonidina, pero no el único: su capacidad para frenar la descarga simpática la hace útil en situaciones muy distintas entre sí. Se emplea como tratamiento no estimulante del trastorno por déficit de atención e hiperactividad en niños y adolescentes, como apoyo en la desintoxicación de opioides, alcohol o nicotina, y en ciertos protocolos de profilaxis de la migraña. El mecanismo es siempre el mismo: menos noradrenalina, menos activación simpática. En anestesiología se recurre a ella como premedicación, ya que reduce los requerimientos de otros agentes anestésicos durante la cirugía. También figura entre las opciones para atenuar los tics del síndrome de Tourette, un uso que comparte con la guanfacina y que se apoya en el mismo freno sobre la actividad simpática central. Ninguno de estos usos secundarios ha desplazado nunca a la hipertensión arterial como indicación principal del fármaco. Su perfil farmacológico también sirve como herramienta diagnóstica. En la prueba de supresión con clonidina, empleada ante la sospecha de feocromocitoma, la ausencia de descenso de las catecolaminas circulantes tras su administración apoya el diagnóstico del tumor. El grado de sedación asociado al fármaco varía mucho de una persona a otra y no siempre acompaña al efecto sobre la presión arterial. La clonidina fue la primera en desarrollarse, a comienzos de la década de 1960, y sigue siendo la más utilizada del grupo. Su afinidad relativamente baja por el receptor alfa-1 y su unión a los receptores de imidazolina la distinguen de la guanfacina, mucho más selectiva por el subtipo alfa-2A. La alfa-metildopa necesita transformarse en el organismo antes de activar el receptor; la clonidina, en cambio, actúa de forma directa sin ese paso metabólico previo. No. Ambas formulaciones liberan el mismo principio activo, pero el parche transdérmico mantiene concentraciones plasmáticas más estables a lo largo del día, lo que se traduce en menos oscilaciones del efecto. Sí. A comienzos de los años sesenta, los laboratorios Boehringer Ingelheim buscaban un descongestionante nasal de uso tópico. Una de las primeras personas que probó el compuesto, una secretaria de la compañía, durmió veinticuatro horas seguidas y presentó un descenso notable de la presión arterial. El hallazgo reorientó la investigación hacia la hipertensión, y el fármaco se introdujo en la práctica clínica en 1966. Si desea ampliar información sobre la clonidina y los fármacos emparentados, puede consultar:Qué es la clonidina
Usos que van más allá de la presión arterial
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia la clonidina de otros agonistas alfa-2 centrales como la guanfacina o la alfa-metildopa?
¿Es lo mismo tomar clonidina en comprimidos que en parche?
¿Es cierto que la clonidina se descubrió por accidente?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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