DICCIONARIO MÉDICO
Ciclopirox
El ciclopirox es un antifúngico tópico derivado de la hidroxipiridona, con un mecanismo de acción ajeno al de los antifúngicos azólicos. En vez de bloquear la síntesis del ergosterol de la membrana fúngica, como hacen el clotrimazol o el ketoconazol, actúa como agente quelante de cationes metálicos trivalentes, sobre todo hierro, e inhibe así enzimas del hongo que dependen de ese metal para funcionar. La estrategia le confiere un espectro amplio, con actividad frente a dermatofitos, levaduras y algunos mohos y bacterias. Su código en la clasificación ATC es D01AE14. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Químicamente, el ciclopirox es 6-ciclohexil-1-hidroxi-4-metil-2(1H)-piridona, un compuesto sintético sin parentesco estructural con los azoles, con las alilaminas como la terbinafina o con los polienos como la nistatina. Su espectro cubre dermatofitos como Trichophyton rubrum, Trichophyton mentagrophytes y Epidermophyton floccosum, levaduras del género Candida y Malassezia furfur, y algunos mohos no dermatofitos. También muestra actividad frente a bacterias grampositivas y gramnegativas, entre ellas Propionibacterium acnes, y posee cierto efecto antiinflamatorio añadido que no comparten la mayoría de los antifúngicos tópicos. Se comercializa en varias formulaciones adaptadas a cada localización: crema y gel para la piel, champú para el cuero cabelludo y una laca resistente al agua para las uñas. Esta última se formula al 8 % y está pensada para atravesar la lámina ungueal, un tejido tan denso y queratinizado que buena parte de los principios activos tópicos apenas lo penetran. Con hidroxipropil quitosano como vehículo, la laca forma una película que retiene el fármaco en contacto con la uña durante horas. La adherencia mejora, y con ella la cantidad de producto que finalmente atraviesa la lámina. La mayoría de los antifúngicos actúan sobre un punto muy concreto de la célula fúngica. Los azoles bloquean una enzima de la vía del ergosterol, las alilaminas otra distinta, los polienos se insertan directamente en la membrana. El ciclopirox no tiene una diana única. Al secuestrar el hierro y otros metales trivalentes que numerosas enzimas necesitan como cofactor, interfiere a la vez con la respiración celular, con la neutralización de especies reactivas de oxígeno y con el transporte de nutrientes a través de la membrana fúngica. Esta dispersión del efecto sobre varios procesos simultáneos explica en parte por qué las resistencias adquiridas al ciclopirox se han descrito con muy poca frecuencia en comparación con los azoles. Ese mismo secuestro de hierro intracelular ha despertado interés fuera de la dermatología. Estudios de laboratorio en líneas celulares de cáncer de pulmón y otros tumores han explorado si el ciclopirox interfiere con la disponibilidad de hierro que ciertas células tumorales necesitan para proliferar. La investigación es preclínica. No constituye, por ahora, un uso clínico establecido. Resulta curioso, en cualquier caso, que una molécula pensada contra hongos de la piel haya terminado su recorrido científico en laboratorios de oncología. En el mecanismo. Los azoles inhiben una enzima concreta de la síntesis del ergosterol, mientras que el ciclopirox actúa quelando metales y afectando varias rutas metabólicas del hongo a la vez. Al no compartir diana, no existe resistencia cruzada entre ambos grupos, lo que explica que en algunos protocolos de tratamiento de infecciones ungueales se combinen o se alternen. Prácticamente sí. La olamina es la sal de etanolamina del ciclopirox, empleada porque mejora su solubilidad y estabilidad en las formulaciones tópicas. El principio activo que ejerce la acción antifúngica es el mismo en ambos casos. Porque la caspa seborreica está asociada a la proliferación del hongo Malassezia en el cuero cabelludo, uno de los organismos sensibles al ciclopirox. Las formulaciones en champú, habitualmente al 1 %, se diseñaron para actuar sobre esa población fúngica y sobre la inflamación local asociada. Es una de las pocas indicaciones del ciclopirox ajena a las uñas o a la piel lampiña, y probablemente la más conocida por el público general, aunque rara vez se identifique el principio activo por su nombre. Si desea ampliar información relacionada con el ciclopirox, puede consultar:Qué es el ciclopirox
Un antifúngico sin diana única
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia el ciclopirox de antifúngicos como el clotrimazol o el ketoconazol?
¿Es lo mismo el ciclopirox que la ciclopirox olamina?
¿Por qué aparece el ciclopirox en champús anticaspa?
Referencias
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