DICCIONARIO MÉDICO
Chancroide
El chancroide, también llamado chancro blando o ulcus molle, es una infección de transmisión sexual producida por la bacteria Haemophilus ducreyi. Se manifiesta con úlceras genitales dolorosas de bordes irregulares y adenopatía inguinal que puede supurar. Es una de las cinco causas clásicas de úlcera genital de origen infeccioso y, aunque su incidencia ha disminuido en países de renta alta, sigue siendo frecuente en regiones de África, el sudeste asiático y el Caribe. Haemophilus ducreyi es un cocobacilo gramnegativo, anaerobio facultativo, que requiere hemina (factor X) para crecer y que forma cadenas estreptobacilares características al microscopio. Augusto Ducrey lo identificó en 1889 a partir del exudado de úlceras genitales en Nápoles, y la especie lleva su nombre desde entonces. El nombre "chancroide" se forma con chancro y el sufijo griego -oeides (-oide), "con forma de", es decir: "semejante al chancro". La intención del término era señalar que esta úlcera genital simula el aspecto del chancro sifilítico pero difiere de él en casi todo lo demás: duele intensamente, tiene bordes mellados en vez de nítidos, su base es necrótica y blanda (de ahí "chancro blando") y la adenopatía asociada tiende a ser dolorosa y a drenar pus espontáneamente formando lo que se conoce como bubón. La distribución del chancroide es marcadamente desigual. En Malaui, un estudio reciente encontró Haemophilus ducreyi por PCR en el 22 % de pacientes con úlcera genital, confirmando que en ciertas regiones africanas la enfermedad sigue siendo endémica. En cambio, en Europa occidental y América del Norte los casos autóctonos son muy infrecuentes; la mayoría se diagnostican en viajeros procedentes de zonas endémicas o en brotes localizados asociados a comercio sexual. Los hombres no circuncidados presentan mayor riesgo de contagio. La coinfección con VIH agrava el cuadro y dificulta la respuesta al antibiótico: las úlceras pueden ser atípicas, de mayor tamaño, más profundas y de resolución más lenta. Esa interacción bidireccional (la úlcera del chancroide facilita la transmisión del VIH y el VIH empeora el chancroide) ha sido una preocupación constante de salud pública en el África subsahariana. En la práctica clínica, la distinción entre chancro duro y chancro blando suele apoyarse en unos pocos rasgos clave. El chancro sifilítico es único, indoloro, de bordes regulares y base cartilaginosa; la adenopatía acompañante no duele ni supura. El chancroide, por el contrario, tiende a ser múltiple (las mujeres pueden presentar cuatro o más lesiones), es muy doloroso, tiene bordes socavados con exudado grisáceo y la adenopatía inguinal es unilateral, sensible y propensa a fistulizar. No obstante, las infecciones mixtas existen. Un paciente puede contraer simultáneamente sífilis y chancroide, lo que complica la interpretación clínica y obliga a pruebas de laboratorio para ambos agentes. El herpes genital, el linfogranuloma venéreo y, más raramente, la donovanosis completan el diagnóstico diferencial de las úlceras genitales de transmisión sexual. Literalmente, "parecido al chancro". Se construye con el término chancro (del francés chancre, a su vez del latín cancer, "úlcera, cangrejo") y el sufijo griego -oide, "con forma de". El nombre se acuñó para indicar que la úlcera recuerda al chancro de la sífilis, aunque su causa y su comportamiento son distintos. En España los casos son raros y casi siempre importados. En Latinoamérica la prevalencia varía según la región, pero ha descendido notablemente en las últimas décadas gracias a programas de control de infecciones de transmisión sexual. Las áreas con mayor incidencia actual son el África subsahariana y el sudeste asiático. Porque la úlcera genital del chancroide rompe la barrera cutánea y concentra células inmunitarias (incluidas células CD4+) en la zona, lo que facilita tanto la adquisición como la transmisión del VIH. Esa relación bidireccional convirtió al chancroide en un cofactor epidemiológico significativo en la expansión del VIH en África durante los años ochenta y noventa del siglo pasado. Sí, en algunos pacientes las úlceras remiten espontáneamente tras semanas o meses. Pero la evolución sin intervención es impredecible: otros enfermos mantienen úlceras dolorosas durante largos períodos, con riesgo de cicatrices y complicaciones locales como fístulas o destrucción tisular. Si desea profundizar en conceptos asociados al chancroide, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el chancroide
Epidemiología y distribución geográfica
Diferenciación con el chancro sifilítico y otras úlceras genitales
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra chancroide?
¿Es frecuente el chancroide en España o Latinoamérica?
¿Por qué es relevante la relación entre chancroide y VIH?
¿Puede el chancroide curarse solo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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