DICCIONARIO MÉDICO
Cefalea tensional
La cefalea tensional es la cefalea primaria más frecuente en la población general. Se caracteriza por un dolor bilateral, de carácter opresivo, intensidad leve a moderada, que no empeora con la actividad física habitual. La prevalencia a lo largo de la vida oscila entre el 30 % y el 78 % según las series. Se trata de una cefalea primaria, lo que significa que el dolor no obedece a una lesión estructural ni a otra enfermedad subyacente. La Clasificación Internacional de las Cefaleas (ICHD-3) la encuadra en su capítulo 2 y la define por un conjunto de criterios clínicos que, en esencia, la separan de la migraña por exclusión: dolor bilateral en lugar de unilateral, opresivo en lugar de pulsátil, de intensidad leve a moderada en lugar de moderada a grave, y sin acompañamiento de náuseas ni de la combinación de fotofobia y fonofobia simultáneas. El nombre "tensional" procede de la antigua denominación "cefalea por contracción muscular" o "cefalea de tensión", acuñada en una época en que se atribuía el cuadro exclusivamente a la contracción sostenida de la musculatura pericraneal. Esa explicación, como se verá, resulta incompleta. La ICHD-3 prefiere la denominación tension-type headache, que se traduce habitualmente como "cefalea de tipo tensional" o simplemente "cefalea tensional". Durante décadas, la cefalea tensional se consideró un trastorno puramente psicógeno. Esa visión ha quedado superada. La fisiopatología actual reconoce dos componentes que interactúan de forma variable según el paciente y según el momento evolutivo de la enfermedad. El componente periférico implica la sobreestimulación de los nociceptores de las estructuras miofasciales epicraneales: los músculos temporal, frontal, masetero, pterigoideo, esternocleidomastoideo, trapecio y los músculos suboccipitales. La palpación de estos músculos revela con frecuencia bandas tensas y puntos gatillo activos, especialmente en las formas episódicas. Cuando los episodios se repiten durante meses, entra en juego el componente central. Los estímulos nociceptivos prolongados desde la periferia inducen cambios en el procesamiento del dolor a nivel del asta dorsal del núcleo trigémino-cervical y, probablemente, en estructuras supraespinales. El resultado es una disminución del umbral de percepción dolorosa que hace que estímulos que antes no producían dolor (como la presión moderada sobre los músculos craneales) pasen a percibirlo. Es lo que los neurólogos denominan sensibilización central. La ICHD-3 clasifica la cefalea tensional en tres subtipos, determinados por la cantidad de días con dolor al mes y al año. Episódica infrecuente. Menos de un día al mes (menos de doce días al año). Es la forma más benigna y rara vez requiere atención médica. Muchas personas la han experimentado alguna vez sin llegar a consultar. Episódica frecuente. Entre uno y catorce días al mes durante al menos tres meses. Esta forma ya puede generar repercusión funcional y es el subtipo que con más frecuencia llega a las consultas de atención primaria. Crónica. Quince o más días al mes durante más de tres meses. En esta forma predomina el componente de sensibilización central y la distinción con la migraña crónica puede volverse difícil. Se ha estimado que hasta un 3 % de la población adulta cumple criterios de cefalea tensional crónica. La cefalea tensional es la enfermedad neurológica más prevalente en términos absolutos. Afecta más a mujeres que a varones, con una proporción aproximada de 5 a 4. La edad de inicio típica se sitúa entre los 25 y los 30 años, aunque puede comenzar en la adolescencia. Coexiste con frecuencia con la migraña en el mismo paciente, lo que complica la distinción clínica cuando las crisis de una y otra se solapan. De la antigua creencia de que el dolor se debía exclusivamente a la tensión (contracción) muscular sostenida del cuero cabelludo y el cuello. Aunque ese mecanismo periférico existe, hoy se sabe que en las formas crónicas interviene también un componente de sensibilización del sistema nervioso central. La ICHD-3 mantuvo el nombre por razones de continuidad, pero matizó su alcance. No. Son dos entidades distintas con criterios diagnósticos propios. La cefalea tensional es bilateral, opresiva, de intensidad leve a moderada y no empeora con el ejercicio; la migraña tiende a ser unilateral, pulsátil, de intensidad moderada a grave y se agrava con la actividad física. Dicho esto, hay zonas grises: formas leves de migraña pueden confundirse con cefalea tensional, y algunos neurólogos cuestionan si la frontera entre ambas es siempre tan nítida como sugiere la clasificación. Sí. Cuando los episodios superan los quince días al mes durante más de tres meses se habla de cefalea tensional crónica. Este salto no es solo cuantitativo: implica un cambio en el mecanismo del dolor, con mayor peso de la sensibilización central sobre el componente muscular periférico. Consulte también la información clínica completa sobre las cefaleas Si busca información sobre la evaluación y el manejo de los distintos tipos de dolor de cabeza, puede consultar la ficha clínica de cefaleas elaborada por el Departamento de Neurología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cefalea tensional, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cefalea tensional
Mecanismo del dolor: componente periférico y componente central
Subtipos según la frecuencia de los episodios
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "cefalea tensional"?
¿Es lo mismo cefalea tensional que migraña?
¿La cefalea tensional puede volverse crónica?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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