DICCIONARIO MÉDICO
Caries seca
La caries seca (caries sicca) es una forma de destrucción ósea crónica, sin formación de pus, que se describió clásicamente en la artritis tuberculosa del hombro. El término se emplea también en paleopatología para designar las lesiones craneales características de la sífilis terciaria y otras treponematosis. El nombre combina el sustantivo latino cariēs ("podredumbre", "destrucción de tejido duro") con el adjetivo sicca ("seca"), y alude a un rasgo que diferencia esta variante de otras formas de caries ósea: la ausencia de supuración. Mientras que la artritis tuberculosa del hombro puede cursar con abscesos fríos y trayectos fistulosos (la llamada caries exudata), en la caries seca el tejido óseo se destruye sin que se acumule material purulento en la articulación. El resultado es una atrofia progresiva de la cabeza humeral y de la glenoide, con pérdida de movilidad y desgaste muscular periarticular. La clasificación tradicional de la tuberculosis del hombro distingue tres tipos. El tipo I, la caries sicca propiamente dicha, se presenta como la forma "seca", sin colecciones líquidas, con restricción marcada del movimiento y amiotrofia del deltoides. El tipo II, la caries exudata, cursa con tumefacción articular y absceso frío. El tipo III, la caries mobile, conserva un rango pasivo de movimiento razonable. Es una patología rara en países con baja incidencia de tuberculosis, pero sigue documentándose en regiones donde la enfermedad permanece endémica. Fuera del contexto clínico, el término caries sicca tiene una segunda vida en el estudio de restos óseos antiguos. Las lesiones que reciben este nombre aparecen en la tabla externa de la bóveda craneal como focos de destrucción circunscritos, rodeados de hueso esclerótico reactivo, y se consideran indicativas de treponematosis (sífilis congénita o adquirida, pian). La descripción clásica las sitúa preferentemente en los huesos frontal y parietal. Su identificación en restos arqueológicos ha permitido rastrear la distribución histórica de estas infecciones en poblaciones precolombinas y europeas. Conviene no confundir la caries seca paleopatológica con las lesiones de osteomielitis inespecífica o con los defectos posquirúrgicos. La presencia de hueso reactivo perilesional y la morfología en "sacabocados" son rasgos orientativos, pero el diagnóstico diferencial sobre material seco no siempre es sencillo. Comparten raíz etimológica, pero designan procesos muy distintos. La caries dental es una enfermedad infecciosa del diente causada por bacterias del biofilm oral. La caries seca es una destrucción ósea asociada a infecciones sistémicas como la tuberculosis o la sífilis, no tiene relación con la cavidad bucal y su mecanismo patogénico es completamente diferente. No. En países con baja prevalencia de tuberculosis es excepcional. Se describe todavía en la literatura médica de regiones endémicas del sur de Asia y el África subsahariana, casi siempre como casos aislados. Porque, a diferencia de otras formas de artritis tuberculosa que producen derrames y abscesos fríos, en esta variante la destrucción ósea ocurre sin acumulación de líquido purulento en la articulación. El aspecto macroscópico del hueso afectado es seco y atrófico. Si desea profundizar en conceptos asociados a la caries seca, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la caries seca
Caries seca en paleopatología
Preguntas frecuentes
¿Qué relación tiene la caries seca con la caries dental?
¿Es frecuente la caries seca hoy en día?
¿Por qué se llama "seca"?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026