DICCIONARIO MÉDICO

Caries dental

La caries dental es una enfermedad infecciosa crónica de origen multifactorial que destruye de manera progresiva los tejidos mineralizados del diente. Se produce cuando las bacterias del biofilm oral metabolizan azúcares de la dieta y generan ácidos que disuelven el esmalte. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la caries dental sin tratar en dientes permanentes es el trastorno de salud con mayor prevalencia mundial, y afecta a unos 2.000 millones de personas.

Qué es la caries dental

La caries dental (también denominada caries dentaria en la terminología de la RAE) es la enfermedad que resulta de la desmineralización ácida del esmalte, la dentina y, en estadios avanzados, el cemento radicular de la pieza dentaria. El término caries procede del latín cariēs ("podredumbre") y durante siglos designó la destrucción de cualquier tejido duro del cuerpo, hueso incluido. La restricción al ámbito dental se fue imponiendo a partir del siglo XVII, y hoy es la acepción que reconoce de inmediato cualquier hablante.

Conviene precisar que la caries no es una infección en el sentido clásico de invasión tisular por un microorganismo, sino el resultado del desequilibrio prolongado entre la producción de ácido por las bacterias de la placa y la capacidad del medio oral para neutralizarlo y reponer los minerales perdidos. El proceso tiene idas y venidas: fases de desmineralización se alternan con fases de remineralización salival, y solo cuando las primeras predominan de forma sostenida se produce la cavitación visible.

Mecanismo de formación de la lesión

Todo empieza con el biofilm dental, una película de bacterias adheridas a la superficie del diente que el cepillado retira y que vuelve a formarse en cuestión de horas. Entre las especies que participan, Streptococcus mutans ocupa un lugar central porque fermenta los hidratos de carbono de la dieta con gran eficacia y tolera bien los ambientes ácidos que él mismo genera. Otras especies del género Lactobacillus contribuyen a mantener un pH bajo en las fases más avanzadas de la lesión.

Cuando el pH de la placa desciende por debajo de 5,5 (un umbral que se conoce como pH crítico del esmalte), los cristales de hidroxiapatita que componen el 96 % de este tejido comienzan a disolverse. La saliva, con su capacidad tampón y su contenido en calcio y fosfato, intenta revertir el proceso durante los intervalos entre ingestas. Si la frecuencia de exposición a azúcares es alta o el flujo salival resulta insuficiente, la balanza se inclina hacia la destrucción. Una mancha blanca opaca en la superficie del diente es la primera señal: esmalte desmineralizado que aún no ha cavitado. En ese punto todavía cabe la remineralización.

Si no se interviene, la lesión atraviesa el esmalte y alcanza la dentina, un tejido más blando y con mayor proporción orgánica, donde la progresión se acelera notablemente. La pulpa dental queda entonces en riesgo.

Clasificación por localización y profundidad

Caries de esmalte. Afecta exclusivamente a la capa más externa del diente. Puede manifestarse como una lesión de mancha blanca, reversible con medidas de remineralización, o progresar hasta la cavitación superficial.

Caries de dentina. Ha superado la unión amelodentinaria y se extiende por los túbulos dentinarios. El avance es más rápido porque la dentina contiene menos mineral (cerca del 70 %) y su estructura tubular facilita la penetración bacteriana. A menudo, la cavidad visible en la superficie es más pequeña que la extensión real de la lesión por debajo del esmalte.

Caries radicular. Se desarrolla en la raíz expuesta del diente, habitualmente por retracción gingival. Afecta al cemento y la dentina radicular. Es particularmente frecuente en personas mayores, lo que la convierte en un problema creciente a medida que la esperanza de vida aumenta y se conservan más piezas dentales hasta edades avanzadas.

Existe también la llamada caries rampante o de biberón, que afecta a la dentición temporal de niños pequeños expuestos de forma prolongada a líquidos azucarados, sobre todo durante el sueño, cuando la producción de saliva disminuye y el efecto protector se reduce al mínimo.

Factores que intervienen en su aparición

Se acepta que cuatro variables deben coincidir para que la caries se desarrolle: un diente susceptible, bacterias cariogénicas, hidratos de carbono fermentables y tiempo. Este esquema, propuesto por Paul Keyes en 1962 y ampliado después por Newbrun al incorporar el factor tiempo, sigue siendo útil como marco conceptual, aunque hoy se sabe que la ecuación real es bastante más compleja. Influyen la composición y el flujo de la saliva, la anatomía del diente (las fisuras profundas retienen más placa), factores genéticos que condicionan la estructura del esmalte, la exposición al flúor, la xerostomía provocada por ciertos fármacos y el nivel socioeconómico, que determina en gran medida el acceso a medidas preventivas.

El flúor merece una mención aparte. Su incorporación a los cristales de esmalte forma fluorapatita, más resistente a la disolución ácida que la hidroxiapatita pura. La fluoración del agua, las pastas dentífricas fluoradas y los barnices profesionales de flúor son las intervenciones preventivas con mayor evidencia acumulada.

Datos epidemiológicos generales

El informe de la OMS sobre salud bucodental de 2022 sitúa la caries dental no tratada como la enfermedad más prevalente a nivel global: unos 2.000 millones de personas la padecen en dentición permanente, y 514 millones de niños en dentición temporal. Cerca del 45 % de la población mundial sufre alguna enfermedad bucodental, y tres de cada cuatro afectados viven en países de ingresos bajos o medios.

Las cifras no son uniformes. En países con programas consolidados de fluoración y acceso amplio a atención odontológica, la prevalencia ha descendido de forma notable en las últimas décadas. En regiones donde estos recursos son escasos, la tendencia va en dirección contraria, impulsada por el aumento del consumo de azúcares refinados ligado a la urbanización.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la expresión "caries dental"?

El sustantivo caries es un latinismo que significa "podredumbre" y que se aplicó originalmente a la madera y al hueso. El adjetivo dental (del latín dentālis, de dens, "diente") acota el término a la destrucción del tejido dentario. La expresión compuesta se generalizó en la literatura médica europea a partir del siglo XVII, cuando la odontología comenzó a diferenciarse como disciplina propia.

¿La caries dental es contagiosa?

Depende de cómo se entienda la pregunta. Las bacterias cariogénicas, especialmente Streptococcus mutans, pueden transmitirse entre personas (por ejemplo, de madre a hijo a través de la saliva). Pero la mera presencia de la bacteria no basta: hacen falta un sustrato de azúcares, un diente susceptible y el tiempo suficiente para que la enfermedad se desarrolle. La transmisión bacteriana es un factor, no la causa única.

¿Se puede revertir una caries dental?

Solo en sus fases más tempranas. Cuando la lesión se limita a una desmineralización del esmalte sin cavitación (la llamada "lesión de mancha blanca"), el aporte de flúor, el control de la dieta y una higiene oral adecuada pueden favorecer la remineralización y detener el proceso. Una vez que se ha formado una cavidad, el tejido perdido no se recupera de forma espontánea.

¿Quién fue Paul Keyes y qué relación tiene con la caries?

Paul H. Keyes fue un investigador del Instituto Nacional de Investigación Dental de Estados Unidos que en 1962 formuló el modelo de los tres círculos (huésped, microorganismo, sustrato), conocido como la tríada de Keyes. Este esquema gráfico, ampliado más tarde por Newbrun con el factor tiempo, ha sido durante décadas la referencia conceptual para explicar por qué se produce la caries dental. Pese a sus simplificaciones, sigue apareciendo en los libros de texto como punto de partida.

¿Es lo mismo caries dental que "picadura"?

En el habla popular, sí. La RAE recoge "picadura" como sinónimo coloquial de caries dental, junto con otros términos tradicionales como "neguijón" o "cariadura", hoy prácticamente en desuso fuera del registro dialectal.

Referencias

  1. MedlinePlus. Caries.
  2. Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial (NIDCR). La caries dental.
  3. MSD Manual (versión para público general). Caries.
  4. Organización Mundial de la Salud. Azúcares y caries dental.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la caries dental, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Caries: término general que designa la destrucción progresiva de tejidos duros del organismo, tanto dentales como óseos.
  • Dentina: tejido mineralizado que forma el grueso de la estructura del diente, situado bajo el esmalte.
  • Esmalte: capa más externa y dura del diente, compuesta casi exclusivamente por hidroxiapatita.
  • Cemento dental: tejido que recubre la raíz del diente y sirve de anclaje al ligamento periodontal.
  • Gingivitis: inflamación de las encías, frecuentemente asociada a la acumulación de placa bacteriana.
  • Periodontitis: enfermedad inflamatoria del periodonto que puede comprometer la inserción y el soporte del diente.
  • Endodoncia: procedimiento odontológico que aborda la patología de la pulpa dental.
  • Cavidad bucal: espacio anatómico delimitado por los labios, las mejillas, el paladar y el suelo de la boca.

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