DICCIONARIO MÉDICO

Capreomicina

La capreomicina es un antibiótico peptídico cíclico perteneciente a la familia de las tuberactinomicinas. Se obtiene a partir del actinomiceto Streptomyces capreolus y posee actividad frente a Mycobacterium tuberculosis, incluidas cepas resistentes a fármacos de primera línea.

Qué es la capreomicina

La capreomicina es un péptido cíclico producido de forma natural por Streptomyces capreolus, un actinomiceto aislado de muestras de suelo. Su nombre proviene del de la especie productora, y esta, a su vez, del latín capreolus ("cabrita" o "zarcillo de vid"), un apelativo que el microbiólogo eligió por las ramificaciones características de las colonias del microorganismo. El sufijo -micina, común a numerosos antibióticos derivados de actinomicetos, procede del griego μύκης (mýkes, "hongo"), recordatorio de que muchos de estos compuestos fueron descubiertos inicialmente en organismos que se clasificaban entre los hongos.

El compuesto fue descrito por primera vez a principios de la década de 1960, en plena búsqueda de alternativas para pacientes con tuberculosis que no respondían a los fármacos disponibles. Se agrupa junto con la viomicina dentro de las tuberactinomicinas, una pequeña familia de antibióticos peptídicos que comparten mecanismo de acción y estructura química cíclica. Aunque en ocasiones la literatura la ha clasificado como aminoglucósido, no lo es en sentido estructural; la confusión se explica porque su mecanismo ribosomal y su perfil de toxicidad se solapan con los de ese grupo.

Mecanismo de acción a nivel ribosomal

La capreomicina actúa sobre el ribosoma bacteriano 70S. Se une a la interfaz entre las subunidades 30S y 50S, una zona que interviene en la translocación del ARN de transferencia durante la síntesis de proteínas. Al bloquear ese paso, la elongación de la cadena polipeptídica se interrumpe y la bacteria pierde la capacidad de fabricar las proteínas que necesita para sobrevivir. El efecto se considera bacteriostático a las concentraciones que se alcanzan habitualmente en el organismo, aunque en algunas condiciones puede llegar a ser bactericida.

La resistencia aparece cuando M. tuberculosis acumula mutaciones en los genes que codifican el ARN ribosómico 16S (gen rrs) o la enzima TlyA, una metiltransferasa que modifica el ribosoma y facilita la unión del fármaco. Merece señalarse que las cepas resistentes a capreomicina pueden conservar sensibilidad a la estreptomicina, puesto que esta actúa sobre un sitio ribosomal distinto. La resistencia cruzada, sin embargo, sí se observa con frecuencia frente a otros inyectables de segunda línea como la amikacina y la kanamicina.

Contexto dentro del arsenal antituberculoso

Los fármacos contra la tuberculosis se dividen históricamente en dos escalones. El primero lo forman agentes como la isoniazida y la rifampicina, que constituyen la base del esquema estándar de seis meses. El segundo escalón se reserva para las cepas que se han vuelto resistentes a esos pilares; la capreomicina pertenece a este grupo. Durante décadas fue uno de los pocos inyectables disponibles cuando la resistencia cerraba el paso a los esquemas convencionales.

En 2006, la Organización Mundial de la Salud definió formalmente la tuberculosis extensamente resistente (TB-XDR) como aquella que, además de resistir a isoniazida y rifampicina, es insensible a fluoroquinolonas y al menos a un inyectable de segunda línea: capreomicina, amikacina o kanamicina. Esa definición situó a la capreomicina en el centro del debate sobre opciones terapéuticas para las formas más difíciles de la enfermedad. Con la aparición en los últimos años de nuevas moléculas activas por vía oral, el papel de los inyectables de segunda línea ha ido reduciéndose en los esquemas recomendados, aunque la capreomicina sigue figurando en los listados de la OMS para contextos con acceso limitado a las alternativas más recientes.

Perfil de toxicidad

Los dos efectos adversos más relevantes de la capreomicina afectan al riñón y al oído interno. La nefrotoxicidad se manifiesta como elevación de la creatinina sérica y disminución del aclaramiento renal; su frecuencia aumenta cuando se prolonga la administración o cuando se asocia a otros fármacos nefrotóxicos. La ototoxicidad puede provocar pérdida auditiva, acúfenos y alteraciones del equilibrio por daño del VIII par craneal. La combinación con estreptomicina está específicamente desaconsejada por la potenciación de ese riesgo.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre capreomicina?

Del microorganismo productor, Streptomyces capreolus. El epíteto capreolus es un diminutivo latino que significa "cabrita" o "zarcillo de vid". El sufijo -micina, habitual en antibióticos de origen microbiano, deriva del griego μύκης (mýkes, "hongo").

¿La capreomicina es un aminoglucósido?

No, aunque es una confusión frecuente. La capreomicina es un péptido cíclico de la familia de las tuberactinomicinas. Comparte con los aminoglucósidos el mecanismo de acción ribosomal y algunos efectos adversos (nefrotoxicidad, ototoxicidad), lo que explica el equívoco, pero su estructura química es diferente.

¿Sigue utilizándose la capreomicina?

Su uso ha disminuido en los últimos años. La aparición de fármacos orales activos frente a cepas multirresistentes ha reducido la necesidad de inyectables de segunda línea. La OMS la mantiene en sus listados, pero los esquemas más recientes priorizan alternativas con menor toxicidad y administración más cómoda.

¿Existe resistencia cruzada entre capreomicina y estreptomicina?

Generalmente, no. Los sitios de unión ribosomal de ambas moléculas son distintos, de modo que una cepa resistente a estreptomicina suele conservar sensibilidad a la capreomicina. La resistencia cruzada sí aparece con mayor frecuencia frente a amikacina y kanamicina, que comparten mecanismo de resistencia a través de mutaciones en el gen rrs.

Referencias

  1. Organización Mundial de la Salud. Global Tuberculosis Programme.
  2. National Library of Medicine (NIH). Capreomycin. LiverTox: Clinical and Research Information on Drug-Induced Liver Injury.
  3. Alcaide, F. et al. Fármacos con actividad frente a Mycobacterium tuberculosis. Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica. 2009;27(8):474-480.
  4. Real Academia Nacional de Medicina. Diccionario de términos médicos.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la capreomicina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Tuberculosis: enfermedad infecciosa causada por Mycobacterium tuberculosis.
  • Tuberculostático: fármaco con actividad frente a las micobacterias causantes de tuberculosis.
  • Aminoglucósido: grupo de antibióticos con acción ribosomal, diferente de las tuberactinomicinas.
  • Micobacteria: género de bacterias ácido-alcohol resistentes al que pertenece M. tuberculosis.
  • Antibiótico: sustancia que destruye o inhibe el crecimiento de microorganismos.

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