DICCIONARIO MÉDICO
Capacidad inspiratoria
La capacidad inspiratoria (CI) es el volumen máximo de aire que puede inhalarse partiendo del nivel espiratorio de reposo. Se calcula como la suma del volumen corriente y el volumen de reserva inspiratorio. En un adulto sano ronda los 3.500 ml, aunque la cifra varía según sexo, talla, edad y posición corporal. La CI mide, en términos prácticos, cuánto aire pueden incorporar los pulmones cuando parten de su posición de reposo espiratorio, es decir, del punto en que finaliza una espiración tranquila. Ese punto corresponde al volumen de equilibrio del sistema respiratorio: la posición en la que la tendencia del pulmón a colapsarse y la tendencia de la caja torácica a expandirse se compensan exactamente. Desde ahí, la inspiración máxima moviliza todo el margen disponible hasta alcanzar la capacidad pulmonar total. La medición se realiza mediante espirometría. Se pide al paciente que respire con normalidad durante varios ciclos y que, partiendo del final de una espiración tranquila, inspire lo más profundamente que pueda. El volumen registrado es la CI. No requiere pletismografía ni dilución de gases, lo que la convierte en un parámetro accesible en cualquier laboratorio de función pulmonar. Su utilidad clínica principal reside en la evaluación de la hiperinsuflación dinámica. En pacientes con obstrucción de las vías aéreas (enfisema, EPOC, asma con atrapamiento), la capacidad residual funcional aumenta porque el aire queda retenido al final de cada espiración. Si la CRF sube y la capacidad pulmonar total se mantiene relativamente estable, la CI disminuye: el margen inspiratorio se estrecha. Eso limita la capacidad de aumentar la ventilación durante el ejercicio y genera la sensación de disnea que refieren estos pacientes. El cociente CI/CPT se ha propuesto como índice pronóstico. Valores inferiores a 0,25 se han asociado a mayor mortalidad en pacientes con EPOC. La ventaja de este cociente frente a otros indicadores de hiperinsuflación es que relaciona la reserva inspiratoria con el tamaño total del pulmón, normalizando así las diferencias de constitución entre individuos. La postura corporal influye de forma directa. En bipedestación, el diafragma desciende por gravedad y la CRF es mayor, lo que deja una CI algo menor. En decúbito supino, el contenido abdominal empuja el diafragma hacia arriba, la CRF disminuye y la CI puede aumentar ligeramente. Este cambio postural, que en personas sanas apenas tiene relevancia, puede ser significativo en pacientes con debilidad diafragmática. La edad reduce la CI progresivamente, en paralelo a la disminución de la capacidad vital. La pérdida de retracción elástica del pulmón que acompaña al envejecimiento tiende a elevar la CRF, comprimiendo el margen inspiratorio disponible. Sí. Solo se necesita un espirómetro convencional. El paciente respira con tranquilidad y, desde el final de una espiración normal, inspira al máximo. Que el pulmón tiene poca reserva para aumentar la ventilación. La causa más frecuente es la hiperinsuflación por atrapamiento aéreo en enfermedades obstructivas. También puede descender en trastornos restrictivos graves o en la debilidad de los músculos inspiratorios. No. El volumen de reserva inspiratorio es solo una parte de la CI. La capacidad inspiratoria incluye, además, el volumen corriente. Es la suma de ambos. Si desea profundizar en conceptos asociados a la capacidad inspiratoria, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la capacidad inspiratoria
La CI como marcador de hiperinsuflación
Variables que modifican la CI
Preguntas frecuentes
¿Se puede medir la capacidad inspiratoria con una espirometría normal?
¿Qué indica una CI baja?
¿Es lo mismo capacidad inspiratoria que volumen de reserva inspiratorio?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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