DICCIONARIO MÉDICO
Volumen de reserva inspiratorio
El volumen de reserva inspiratorio (VRI) es el aire adicional que los pulmones todavía pueden captar después de una inspiración corriente, cuando la persona sigue inhalando con el máximo esfuerzo posible. Es, de los cuatro volúmenes pulmonares, el de mayor tamaño: en un adulto sano oscila entre 2.500 y 3.500 mililitros. Junto con el volumen corriente, forma la capacidad inspiratoria. Igual que ocurre con su equivalente espiratorio, el VRI empieza donde termina el volumen corriente, la respiración tranquila que entra y sale sin que la persona lo piense. A partir de ahí, inspirar más exige una decisión consciente y un esfuerzo muscular añadido. Ese margen adicional, el que separa una inspiración normal de una inspiración máxima, es el volumen de reserva inspiratorio. La voz «inspiratorio» comparte con la inspiración la raíz latina spirare («respirar»), esta vez con el prefijo in-, «hacia dentro». El calificativo «reserva», del latín reservare, es el mismo que aparece en el volumen de reserva espiratorio: aire que el aparato respiratorio guarda para cuando hace falta más de lo habitual. De los cuatro volúmenes pulmonares estáticos, es también el mayor con diferencia. En una capacidad vital de unos 4.600 mL, el VRI puede suponer más de 3.000, cerca de dos terceras partes del total. El volumen corriente y el volumen de reserva espiratorio se reparten el resto. Inspirar por encima del volumen corriente exige reclutar musculatura que en la respiración tranquila permanece inactiva. El diafragma sigue siendo el protagonista, pero se suman los músculos intercostales externos y, en el esfuerzo máximo, la musculatura accesoria del cuello. Qué músculos intervienen en cada fase respiratoria se detalla en la entrada dedicada al músculo respiratorio. Como el volumen de reserva espiratorio, el VRI se mide con una espirometría simple: tras una inspiración normal, se pide al paciente que siga inhalando hasta llenar los pulmones por completo. No requiere pletismografía ni dilución de gases, a diferencia del volumen residual. Sumado al volumen corriente, el VRI compone la capacidad inspiratoria, el aire máximo que puede entrar en los pulmones partiendo del nivel de reposo espiratorio. No debe confundirse con el volumen de reserva espiratorio, que mide lo contrario: el margen disponible para exhalar, no para inhalar. Ambos comparten estructura y nombre, pero actúan en direcciones opuestas del ciclo respiratorio. Sí. Con valores habituales de 2.500 a 3.500 mL, supera con claridad al volumen corriente, al volumen de reserva espiratorio y al volumen residual. La dirección. El VRI es el margen para inhalar más allá de lo habitual; el volumen de reserva espiratorio, el margen para exhalar más allá de lo habitual. Los dos parten del mismo punto de referencia, el nivel de reposo espiratorio, pero se mueven en sentidos opuestos. La actividad física regular se asocia a una mejor función pulmonar global, aunque el margen de mejora del VRI en concreto varía mucho de una persona a otra y depende de factores que apenas cambian con el ejercicio, como la talla torácica. No, no en reposo. El volumen corriente cubre por sí solo las necesidades de una respiración tranquila. La reserva inspiratoria solo se activa cuando la demanda de aire aumenta, durante el ejercicio, por ejemplo, o en una maniobra de espirometría forzada. Alrededor de dos tercios. En una capacidad vital media de unos 4.600 mL, el VRI aporta la mayor parte, muy por delante del volumen corriente, unos 500 mL, y del volumen de reserva espiratorio, entre 1.000 y 1.200 mL.Qué es el volumen de reserva inspiratorio
Mecanismo y medición
Diferenciación con otros volúmenes
Preguntas frecuentes
¿Es el volumen pulmonar más grande de los cuatro?
¿Qué lo diferencia del volumen de reserva espiratorio?
¿Se puede aumentar con el entrenamiento?
¿Interviene en la respiración normal?
¿Cuánto representa dentro de la capacidad vital?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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