DICCIONARIO MÉDICO
Balanitis
La balanitis es la inflamación del glande, la porción distal del pene. Sus causas son variadas (infecciosas, irritativas, autoinmunes) y afecta en algún momento de la vida a entre un 3 % y un 11 % de los varones, con mayor incidencia en quienes conservan el prepucio íntegro. El nombre procede del griego βάλανος (bálanos, bellota), alusión a la forma del glande, al que se añade el sufijo -ιτις (-itis, inflamación). La analogía con la bellota para referirse al extremo del pene estaba ya presente en los textos hipocráticos y se trasladó al latín médico como glans (que también significa bellota). La primera documentación moderna de balanite como entidad clínica aparece en francés en 1843. Cuando la inflamación se extiende al prepucio se habla de balanopostitis (del griego πόσθη, pósthe, prepucio). Y si solo afecta al prepucio sin compromiso del glande, el término preciso es postitis, aunque en la práctica la inflamación aislada del prepucio sin participación alguna del glande resulta poco frecuente. El espacio subprepucial reúne condiciones que favorecen la irritación: temperatura elevada, humedad constante y acumulación de esmegma, la secreción blanquecina compuesta por células descamadas, sebo y restos urinarios. Si la higiene es insuficiente o si existe una fimosis que impida retraer el prepucio con normalidad, ese material se convierte en sustrato para microorganismos. La Candida albicans es el agente infeccioso identificado con más frecuencia (en torno al 35 % de las balanitis infecciosas), seguida de bacterias como estreptococos y estafilococos. No todas las balanitis son de causa infecciosa. El contacto con jabones agresivos, detergentes, espermicidas o preservativos de látex puede desencadenar una reacción irritativa. Existen también formas de base autoinmune o dermatológica, como la balanitis circinata, vinculada a la artritis reactiva, o la balanitis xerótica obliterante, manifestación genital del liquen escleroso. Balanitis candidiásica. Producida por hongos del género Candida, se manifiesta con enrojecimiento, pústulas blanquecinas y prurito. Es más frecuente en varones con diabetes mellitus mal controlada, en tratamientos prolongados con antibióticos de amplio espectro o en estados de inmunosupresión. Balanitis circinata. Aparece como lesiones erosivas superficiales, indoloras, que confluyen dibujando un patrón en anillos sobre el glande. Se inscribe dentro de las manifestaciones mucocutáneas de la artritis reactiva (antiguo síndrome de Reiter) y puede afectar hasta al 50 % de los pacientes con ese cuadro. Balanitis xerótica obliterante. Es la expresión genital masculina del liquen escleroso, una dermatosis inflamatoria crónica que produce placas blanquecinas atróficas y endurecimiento progresivo del prepucio y del meato uretral. Las primeras descripciones datan de 1887. Balanitis de Zoon (balanitis de células plasmáticas). Entidad benigna de causa desconocida, habitual en varones no circuncidados de edad avanzada, que se caracteriza por una placa eritematosa brillante y bien delimitada en el glande. El estudio histológico muestra un infiltrado denso de células plasmáticas en la dermis. La presencia de prepucio no retráctil encabeza la lista. La circuncisión reduce la incidencia de balanitis en aproximadamente un 68 %, dato que refleja la importancia del medio subprepucial en su génesis. La diabetes mellitus ocupa el segundo lugar: la glucosuria favorece el crecimiento de levaduras y la hiperglucemia sostenida altera la respuesta inmunitaria local. El uso prolongado de glucocorticoides tópicos, la obesidad y las prácticas sexuales de riesgo completan los factores reconocidos con mayor consistencia. Del griego βάλανος (bálanos), que significa bellota. Los médicos griegos compararon la forma del glande con la de ese fruto, y la imagen perduró en la terminología médica occidental. El sufijo -itis indica inflamación. Así, balanitis equivale literalmente a «inflamación de la bellota», es decir, del glande. Estrictamente, no. La balanitis se refiere solo a la inflamación del glande, mientras que la balanopostitis incluye también al prepucio. En la práctica, ambos términos se usan a menudo de forma intercambiable porque rara vez se inflama el glande sin que el prepucio se vea afectado en alguna medida. Sí, y es relativamente habitual en la edad preescolar, entre los dos y los cinco años. En muchos niños el prepucio todavía no es completamente retráctil (fimosis fisiológica), lo que favorece la acumulación de esmegma. Según datos de la Asociación Española de Pediatría, entre un 2 % y un 4 % de los niños presenta algún episodio de balanitis durante la primera infancia. Algunos estudios epidemiológicos han identificado la inflamación crónica del glande como factor asociado a un riesgo mayor de carcinoma epidermoide de pene, especialmente cuando la causa es una balanitis xerótica obliterante de larga evolución. La relación no es directa ni inevitable, pero constituye un argumento clínico para no dejar evolucionar sin seguimiento una balanitis crónica que no responde a las medidas habituales. Si desea profundizar en conceptos asociados a la balanitis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la balanitis
Mecanismo de la inflamación
Formas clínicas principales
Factores predisponentes
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra balanitis?
¿Es lo mismo balanitis que balanopostitis?
¿Puede aparecer balanitis en niños?
¿Existe relación entre balanitis recurrente y cáncer de pene?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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